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Martha Ramírez Ruiz |

Panteones en Puerto Vallarta cobran vida con flores y filtros sanitarios

A diferencia de hace un año, se registra afluencia de visitantes en los cinco cementerios municipales

Este 2 de noviembre para celebrar el Día de Muertos en los panteones cobraron vida con flores y filtros sanitarios para controlar el acceso a los camposantos por los visitantes a lo que se les recomienda que permanezcan un tiempo limitado al interior de los cinco cementerios en este municipio.

Después de que hace un año permanecieran cerrados por la pandemia en estas fechas en que se desbordan los visitantes para ir a recordar a sus difuntos llevándoles flores y limpiar las tumbas, aunque en esta ocasión se les prohibió acudir con música como es una de las usanzas en los festejos por el Día de Muertos.

Además de que en las entradas de los panteones se instalaron filtros sanitarios para reducir los riesgos de contagios de la pandemia que se mantiene activa, se reporta escasa asistencia en los camposantos.

Aunque desde las primeras horas de la mañana, cientos de personas enfilaron sus pasos con dirección los panteones ubicados en las colonias 5 de Diciembre, Ramblases y El Progreso, así como en las delegaciones de Ixtapa y Las Palmas que comenzaron a recibir la visita de cientos y cientos de personas que conforme avanzó el día fue aumentando la afluencia que se autorizó al 70 por ciento del aforo.

Con ramos de flores en mano, como el tradicional cempasúchil y otros motivos florales como coronas y arreglos florales especiales, las personas encaminaron sus pasos al lugar donde sus familiares descansan.

Mientras que el exterior se colocaron decenas de puestos de flores que también se autorizaron por la Mesa estatal de Salud, aunque los vendedores comentan a mediodía que las ventas están por debajo de las expectativas.

Las tumbas y las gavetas que durante un año lucieron solas y abandonadas y sobre todo sin las flores y demás elementos que les dan forma y vida, ahora lucieron los tonos llamativos de las flores y demás ornamentos que los hicieron lucir llenos de vida.

Lejos quedó el silencio interior y las puertas cerradas, los cuales recordaban a la gente que la pandemia del Covid-19 estaba en su etapa de mayor contagio y con ello obligaba a la gente a permanecer en sus casas o por lo menos evitar las aglomeraciones de personas.

Así a diferencia del año pasado, este martes en los cinco panteones municipales se observa una gran afluencia de ciudadanos que acuden a honrar a sus fieles difuntos con flores y veladoras, pero sin música o comida dado las restricciones por el Covid-19.


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