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Martha Ramírez Ruiz |

Inusual docenario guadalupano: algunos hacen caso omiso a cancelación de peregrinaciones

Mientras algunos reúnen en la plaza de Armas para dirigirse a la parroquia, otros caminar por un carril de la calle Juárez

Cientos de fieles participaron en el inusual inicio del docenario guadalupano, sin que se diesen las acostumbradas concentraciones sobre la calle Juárez en la caminata hacia la Parroquia d Guadalupe, dado que están canceladas fuera de los templos la celebración de fiestas patronales, peregrinaciones y romerías.

Sin embargo, para el fervor guadalupano no fue impedimento para ir a darle las gracias a la morenita del Tepeyac en las que se denominan “peregrinaciones simbólicas” sin el colorido de una de las tradiciones con mayor arraigo en Puerto Vallarta, en este miércoles el primer día del docenario dedicado a la guadalupana.

Procesiones que se dieron por segundo año consecutivo a causa de la pandemia, sin los vistosos carros alegóricos, ni lo festivo de los grupos de danzantes, los vallartense salieron a cumplir con la tradición, secundando el llamado de las autoridades eclesiásticos para acudir a la Parroquia de Guadalupe, eso sí guardando las medidas preventivas básicas.

En este primer día del docenario, no faltó un reducido grupo de personas que hicieron caso omiso a la cancelación de estos festejos religiosos como determino la Mesa de Salud, y pese a que se dijo para llegar a la Parroquia de Guadalupe, no se utilizaría la calle Juárez al anochecer una decena de personas portando por delante una lona dedicada a la Guadalupana, se adueñaron en su andar de uno de los dos carriles.

Previamente al atardecer en la explanada de la Plaza de Armas se habían congregado decenas y decenas de integrantes de familias del viejo Vallarta.

De la plaza encaminaron para dirigirse hacia la parroquia, el contingente con orden y tratando de guardar distancia entre ellos y con uso de cubrebocas, se dispusieron para no dejar de lado por el Covid-19 esta centenaria tradición por generaciones de sus familias. Estos peregrino para cruzar la calle de Juárez hacia el templo, lo hicieron en orden e incluso esperaban el semáforo peatonal estuviera en verde para atravesar.

Luego de su caminar sobre la calle Independencia, encontraron vayas metálicas a los largo para separar en filas a los fieles guadalupanos, ya en el interior del templo se habían colocado las bancas de madera de una forma propicia para dar fluidez a los peregrinos para que no se aglomeren dentro de la Parroquia.

 

 


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