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Urgen acciones para conservación de la tortuga casquito de Vallarta ante riesgo critico de extinción

Advierte biólogo al instar a la conservación de la especie endémica de Puerto Vallarta

 

 

La Tortuga Casquito de Vallarta enfrenta un riesgo crítico de desaparecer en vida silvestre en un plazo de tres años si no se implementan acciones urgentes para su protección, advirtió el especialista Ubaldo Sebastián Flores Guerrero, doctor en ciencias y responsable de monitoreo de esta especie en la organización Estudiantes Conservando la Naturaleza A.C., encargada de estudiar y preservar esta especie endémica de Puerto Vallarta.

 

El biólogo explicó que factores como la pérdida de hábitat, el crecimiento urbano, la fragmentación de ecosistemas y el tráfico ilegal están llevando a esta especie endémica al borde de la extinción.

 

«Entonces, creemos que en 3 años sería como el rango máximo en el cual podríamos revertir la situación y si no pasa nada y no cambia nada y sigue todo tal cual como está, en ese entonces podríamos asumir que la especie podría estar extinta en vida silvestre», destacó.

 

Flores Guerrero detalló que la fragmentación del hábitat no solo reduce los espacios para su reproducción, sino que también provoca problemas genéticos al limitar el intercambio entre poblaciones, lo que podría derivar en enfermedades y menor capacidad de supervivencia.

 

No obstante, señaló que existe una ventana de oportunidad, ya que la especie tiene una alta capacidad reproductiva.

 

«Esta tortuga, nos dimos cuenta, de que el macho en cuestión de 1 año o año y medio llega la madurez sexual y las hembras en cerca de 2 a 3 años, lo que la convierte en la que más rápido crece y por ende podría reproducirse rápidamente», detalló.

 

En un escenario favorable -añadió- la recuperación de la especie sería posible si se fortalecen las acciones de conservación.

 

«Entonces, en un escenario en el que tengamos sitios con ciertas categorías de conservación y que funcionen algunos tipos de operativos, evitando el tráfico ilegal, etcétera, podríamos tener eh poblaciones estables y posiblemente en un lapso hipotético de 10 años podríamos decir que la especie podría tirarse de una categoría de extinción», añadió.

 

Entre las acciones prioritarias, destacó la continuidad del monitoreo en campo, la restauración de hábitats y el combate al tráfico ilegal.

 

«Lo principal es seguir con el programa de monitoreo, que el cual consiste en ir a campo, colocar trampas, registrar individuos, marcarlos, obtener muestras genéticas de algunos de los ejemplares y regresarlas a vida silvestre. Otro es y, es el que estamos trabajando más, y es la obtención de fondos para restaurar hábitat de los dos urbanos que están en posesión del gobierno municipal», señaló.

 

Los esfuerzos se concentran en cuerpos de agua como la Laguna El Coapinole y la Laguna La Tomasa, donde se busca mejorar las condiciones ambientales mediante la remoción de especies invasoras como el lirio acuático, así como el control de la tortuga de orejas rojas, que compite directamente con la especie nativa.

 

El especialista subrayó que garantizar la protección de estos hábitats y evitar la extracción ilegal son claves para la supervivencia de la especie.

( Jafrico)