La aparición de una enorme pantalla LED instalada sobre una embarcación que navega por la Bahía de Banderas ha generado rechazo entre habitantes de Puerto Vallarta, quienes cuestionan la presencia de publicidad de gran formato en uno de los principales paisajes naturales del destino turístico.
La embarcación comenzó a navegar frente al Malecón proyectando diferentes anuncios luminosos, situación que ha sido señalada por ciudadanos, turistas y ambientalistas como una forma de contaminación visual que modifica el paisaje de la bahía.
El cuestionamiento se centra también en quién autorizó este tipo de actividad y bajo qué permisos puede una embarcación realizar publicidad de gran formato dentro de la bahía.
«Afecta la imagen del destino y estropea los atardeceres tan maravillosos que tenemos», señaló una de las entrevistadas.
Habitantes han señalado que Puerto Vallarta se ha caracterizado por cuidar su imagen urbana y que, a diferencia de otros destinos, en sus principales avenidas no existen grandes espectaculares que afecten de manera significativa la imagen del destino.
Por ello, consideran contradictorio que ahora se permita la presencia de una pantalla gigante sobre el mar, particularmente frente a una zona turística donde el paisaje natural, el océano y los atardeceres forman parte de los principales atractivos.
«Nos opusimos a los espectaculares en la avenida principal y, ahora resulta que ponen una pantalla en media de la bahía, eso no lo queremos y no lo vamos a permitir», añadió otro de los habitantes de esta ciudad que manifestó su oposición a esta nueva modalidad de publicidad.
La controversia también ha generado cuestionamientos sobre el marco regulatorio aplicable a este tipo de publicidad. De acuerdo con la información difundida, los reglamentos municipales de imagen urbana establecen restricciones para espectaculares terrestres, pero
no contemplan de manera específica anuncios publicitarios de grandes dimensiones instalados en embarcaciones que navegan por la bahía.
Ante esta situación, usuarios y colectivos han planteado la necesidad de que las autoridades correspondientes aclaren si la actividad cuenta con las autorizaciones necesarias para operar y qué dependencias tienen competencia para regularla.
Entre las instancias señaladas para aclarar el tema se encuentran autoridades ambientales y marítimas, particularmente respecto a los permisos de operación y, en su caso, las autorizaciones ambientales que pudieran ser necesarias.
Más allá de la publicidad que se proyecta en la pantalla, el principal reclamo de los inconformes es evitar que el paisaje natural de la Bahía de Banderas se convierta en un espacio para anuncios de gran formato que, desde su perspectiva, afectan la imagen turística de Puerto Vallarta.
La presencia de la pantalla ha abierto así un debate sobre los límites de la publicidad en espacios marítimos y la necesidad de establecer reglas claras para proteger el paisaje que caracteriza a este destino de playa.
(Jafrico)





