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Martha Ramírez Ruiz |

Sin un rasguño en la gresca posteriormente destituido subdirector jurídico del DIF

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

 

Luis Lorenzo Melchor Rodríguez, era el abogado de Martin “el güero” Joya García que le ayudó a destrabar algunos conflictos en sus trámites para fraccionar y vender lotes en sus tres parcelas ejidales, una en las inmediaciones de El Cantón y El Guayabo. Dichas “herencias” dividieron a la familia, su motivo para el martes a abandonar su trabajo en el DIF e ir al panteón de Ixtapa, donde protagonizó el zafarrancho con familiares dolientes.

Lucia Estefanía González, “Fanny”, es la contraparte del despedido subdirector jurídico del DIF. Cuando supimos de ser ella la agredida y quien denunció la agresión por parte del abogado Luis Melchor, nos saltaron algunas dudas. “Fanny González” es la hija del empresario Valerio Saracco y por ende es parte de una familia conocida y respetada en Ixtapa. En su adolescencia se dio a conocer por su gusto al canto.

Ese día en el camposanto, al observar Fanny que Iris Peña Mariscal, la pareja de Luis Melchor le dio un codazo a su mamá Pachita, enfureció y le reclamó. Nadie en esa escena observó agresión física. La situación se descontroló cuando intempestivamente el abogado Melchor le soltó un golpe al rostro a Fanny. La tiró al suelo y apenas se recuperó, la emprendió contra Iris. Otros miembros de la familia intentaron golpear, sin lograrlo, al abogado del DIF. Lo persiguieron, trataron de patearlo pero fue rescatado por la policía allá en el camposanto.

Fanny y su mamá asistieron a las exequias de su tío. Que se sepa Pachita, quien es hija de un hermano del finado “güero”, mantiene distancia de la disputa familiar que se desató en el segundo de las dos noches que velaron el cuerpo del ejidatario. La noche del lunes, varias familiares habían corrido del velorio, que tuvo lugar en la esquina de las calles Juárez y Vallarta, a los “licenciados” del gobierno de Luis Michel, Luis e Iris.

Luis Lorenzo Melchor Rodríguez es hijo de Luis Melchor Plazola, uno hermano del charro Roque Melchor. Se granjeó la  confianza de Luis Alberto Michel Rodríguez cuando en campaña le ofreció todos los votos de su familia, y le organizó dos eventos. A falta de experiencia profesional y en el servicio público, ese fue su único mérito para que con el visto bueno de Chuyito Michel obtuviera el nombramiento de subdirector jurídico. Le asignaron la responsabilidad del programa de mujeres maltratadas lo cual no deja de ser paradójico.

“El güero” fraccionó sus tres parcelas, unas 12 hectáreas  en total, hace no menos de diez años. Donde alguna vez sembró granos ahora florecen caseríos muchos son servicios elementales. Para combatir juicios y demandas las asesorías de Luis Melchor le fueron de mucha valía hasta el último suspiro de vida y por lo ocurrido, atiende otras “herencias” de la familia. De octubre hasta el martes, sus amigos y familiares se referían a él como “el abogado del DIF”, junto a Iris Peña. Presumía ser íntimo y estimado por el profe Michel pero sobre todo por Chuyita, la primera dama.

El último día de velorio, el lunes, el abogado fue encarado y corrido por una hija de don Martín “el güero”. Hasta ese momento la sobrina Fanny pasaba por desapercibida entre la numerosa familia. Para quienes acudieron en a las exequias fue notorio que el abogado y su esposa, eran copartícipes en discusiones por la herencia aun con el cuerpo presente.

Iris Peña es la tercera protagonista del zafarrancho que ocupó la atención popular y encendió las redes sociales cuando Fanny González hizo público la agresión sufrida. Ante las expresiones de repudio por la indignante agresión a la dama, Iris salió a dar la cara en descargo del abogado Melchor.

La versión de Fanny contrasta con que la de Iris Peña, que divulgan funcionarios municipales y las granjas de bots creadas desde los oscuros rincones del régimen de la 4t. Las dos versiones se contraponen y se llaman víctimas de la agresión.

Fanny González se animó a denunciar y hacer público el suceso apenas supo que los policías municipales liberaron a su agresor. Luis Melchor, el director jurídico del DIF “me goleó cobardemente cuando “yo estaba discutiendo con su esposa. Ni siquiera la había trocado cuando él con el puso cerrado me golpeó en la cara. Él nunca piso los separos municipales, el señor ya charoleó, luego luego sus jefes lo dejaron libre, yo ya fui a la fiscaliza y ahorita estoy en el regional, porque tengo fractura y mal unas cervicales, dicen que la justicia es pronta y expedita, pero al parecer para los trabajadores del ayuntamiento no. Hago de su conocimiento que realmente las autoridades no sirven” publicó.

Iris Peña se tardó día en responder, “ante el clima de desinformación y falta de profesionalismo de algunos medios de comunicación y el interés mezquina de algunos actores políticos”. De inicio, descalificó a su contraparte y ser su versión la verdad única. “En realidad ella y su familia (de Fanny González), aproximadamente 10 personas más -entre hombres y mujeres-, nos agredieron física y verbalmente a mí, a mí hijo menor y a mi esposo. En la trifulca ella salió lastimada, sin duda, pero yo fui golpeada y sobajada, lo mismo que mi esposo y mi hijo, a tal grado que si no llega la policía nos linchan y matan a golpes.

Apenas revisamos las dos versiones, se puede objetar que una de las dos partes trata de engañar. Ninguno de los testimonios obtenidos dice que el abogado salió con algún rasguño. No queremos imaginar si por ejemplo, cobra venganza Alfredo “el bruzz” González, el laureado campeón de las artes marciales, a la agresión de su hermana. Ese sí, con un mal golpe, mata al abogado del DIF, como dio en sus temores la otra abogada del gobierno municipal. En efecto, Fanny alcanzó a lesionar a Iris cuando se recuperó

La mañana de la reyerta, al panteón acudieron unas cinco patrullas. Subieron a la batea de una unidad a Luis Melchor pero lo bajaron dos cuadras adelante, unos metros adelante de ingreso al fraccionamiento Los Cipreses, por la calle Guerrero. Una hermana, a quien los policías conocen perfectamente, fue a su rescate. Un miembro de los Melchor, ha tenido oscuras relaciones propias que lo unen a malos policías y eso debió facilitarle si liberación.

Ahora, lo que no deja de ser tan deplorable como aberrante es la posición que desde el DIF lanzó una cortina de humo para proteger al agresor. Apenas el martes 4, el director del DIF, Roberto Ramos Vázquez difundió una serie de fotografías de eventos públicos en donde aparece su compañero Luis Melchor. Hubo quienes todavía el miércoles por la mañana consultaron al director y éste les confió que el ixtapense era parte del equipo de trabajo. Horas más tarde para controlar daños, se difundió el boletín de prensa compartido por los bots municipales. Esa fue el ardid y único argumento, deslindarse del abogado agresor y limpiar el manchón a la imagen de organismo asistencial que preside doña Chuyita.

Revolcadero

 

Nos llamó la testarudez de Iris Peña que en su defensa a su pareja Luis Lorenzo Melchor Rodríguez acusa “a algunos” medios de comunicación de faltar a su profesionalismo. Añadió un párrafo al final de su versión: “Exijo profesionalismo de los medios de comunicación y respeto para mi familia, en un asunto que es netamente entre particulares y cuyos hechos se dieron fuera de cualquier horario y relación laboral”. Está bien exija profesionalismo al reportero, al medio de comunicación, pero todo en su conjunto, incluyendo ella y la agresiva conducta de su marido y la de su contraparte, alentó un clima francamente adverso a la imagen de cada uno de los protagonistas. Sin embargo, no puede exigir respeto en tanto que ellos, incluida otra vez ella exhibieron lo que podemos considerar lo peor de su educación. Para empezar, si su marido el abogado no puede controlar sus impulsos y recurre a la violencia, y lo que es peor, golpea a una dama, podemos concluir que no está capacitado ni preparado para desempeñar ningún cargo público. Y menos si se le confía el programa de brindar atención de mujeres víctimas de violencia. ****** De Iris Peña Mariscal, los ixtapenses se preguntan no sin asombro dónde hizo sus estudios de licenciatura porque de ellos ni de dónde le viene el título. Apenas se recuerda una temporada que se fue a residir a Tijuana. Su familia vivió por la calle Hidalgo en la propiedad que vendieron a Carlos “el baraño” Alvarado donde tiene su carnicería que atiende su esposa Juanita Callejas. “Los azotones”, era como los vecinos conocían a la familia. En las memorias vecinales también está un mal momento, un “accidente” ocurrido por la zona del Paso del Guayabo” del que preferimos omitir detalles.******* Como que la regidora Guadalupe Guerrero Carvajal perdió la paciencia que otra evidencia de la desorganización que se carga el alcalde Luis Michel en su agenda hizo público su malestar por la falta de seriedad que le imprime el alcalde y su equipo al quehacer de gobierno. “De verdad estoy molesta, cansada de esta falta de respeto, de la falta de organización, coordinación y logística que tiene el gobierno municipal para los eventos a los cuales se nos convoca. Es lo más común que 15 minutos o media hora antes cancelen sus eventos, cuando muchas veces ya incluso llegué al lugar. A la secretaria particular del alcalde Carla Bravo, le pido hagan su trabajo adecuada y profesionalmente. Yo estuve en esa área y se de lo que hablo, lo mínimo es avisar con anticipación, ustedes provocan que no acompañemos al alcalde a eventos por su falta de seriedad”. Le anuncian hora de un evento pero una hora antes avisan se cancela. Si es la secretaria que sacó del Cbetis 68, entendemos el desaliño de la agenda de gobierno.******A eso de la media tarde de jueves nos llamó un amigo vecino de la colonia contigua al Infonavit CTM. Por el tono de su voz, también por sus expresiones, había  indignación. Relató que el miércoles llegó una brigada de trabajadores del gobierno municipal y maquinaria y pensaron harían trabajo de limpieza, de mantenimiento, de pintura, de un área recreativa y deportiva. Les extrañó que de pronto desarmaron juegos infantiles. Las sospechas se consumaron cuando del área infantil se apoderaron de un campo deportivo y creyeron que las intenciones eran otras ajenas a  mejorar el área pública. Creen que el presidente municipal Luis Michel tiene pretensiones de apoderarse del área de todos. ¿Por qué desconfían de Michel? Pues porque frente a lo que consideran área verde vecinal, se halla Agua Michel, la empresa del alcalde. Por años Los Michel se apoderaron de dichas áreas para usarla de estacionamiento privado de sus camiones y todo el vecindario teme que las intenciones del “profe de los dieces” sean las de apoderarse de esos predios.


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