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Gerardo Sandoval Ortiz |

Dotona el conflicto en Las Parotas

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

 

 

La fama de conflictiva de doña María Asención Oliva López era bastante conocida en las comunidades rurales pero su hijo Cenobio Jiménez Oliva, alias “el neco”, la superó ampliamente. Éste y un supuesto abogado identificado como Juan Enrique Barragán han tomado por asalto al fraccionamiento Parotas I, en donde las escasas familia se quejan de amenazas, despojos y constantes vejaciones.

Los primeros ladrillos del fraccionamiento irregular Parotas I, se pegaron en las viviendas desde el momento que se vendieron los primeros lotes allá por 1998, cuando la parcela ni siquiera había sido certificada. Mario Vélez Velasco era conocido por dedicarse a la compra de parcelas y su inmediata lotificación. Sus primeros clientes le compraron en su pequeña oficina de ventas en la calle Vía Láctea allá en el remoto Caloso.

Una vecina de la colonia Emiliano Zapata se hizo de tres lotes por 52 mil pesos. Pagó todo y se preparó para construir su hogar frente donde después se levantaría Ecoterra, por la carretera estatal 544, antes de El Colorado. El vendedor, Mario Vélez le cumplió a medias porque dos décadas después sigue careciendo de agua y drenaje. Sin servicios, de los 200 dueños de lotes, las familias que habitan se pueden contar con los dedos de la mano.

La parcela fraccionada de doña María Asención fue parte del ejido Ixtapa. Consultamos a un expresidente del ejido y estimó que en el año 2000 se tramité la desincorporación y se certificó para permitir la regularización a través del Programa de Certificación de Derechos Ejidales, el Procede. Mario Vélez hizo todos los trámites de tal forma que legalmente procedería a escriturar los lotes a comercializar. El ejido ya está imposibilitado de interceder en el conflicto.

Bien, Mario Vélez es el mismo personaje que se dio a conocer cuando Francisco Javier Bravo Carbajal estaba en la búsqueda de terrenos para reubicar el basurero municipal. Es de dominio público que Vélez le ayudó a conseguir terrenos montañosos en esa misma zona. En aquella compra-venta fue de mucha valía la intervención de la tesorera municipal, María Aurora Arreola Ureña. Se publicó que esos dos personajes eran “socios” en el negocio de la  comercialización de parcelas.

En el gobierno de Bravo se abrió la primera oportunidad de regularizar el fraccionamiento. Sin embargo, se perdió la oportunidad. En el 2008 la Dirección de Planeación urbana incluyó Parotas I y Parotas II en u listado de asentamientos irregulares fuera del Centro de Población. En la misma situación estaban otras colonias como Lomas del Valle, Ampliación Ángeles y Ampliación Ojo de Agua. En ésta última, Vélez Velasco y José Inés Segura Arreola hicieron el negocio a nombre de Felipe Santana Contreras de quien fungieron como su apoderado legal, y con esa calidad en febrero de 2017, regularizaron el asentamiento Ampliación Ojo de Agua. Esa es la zona de influencia de los negocios Mario Vélez.

Cuando pactaron la compra los vecinos se cercioraron de no ser defraudados. Acudieron a las oficinas del ejido Ixtapa y el tesorero, Santiago Flores les dijo que todo estaba en orden. Era cierto. La parcela se había certificado  y aunque antes de entra el Procede, Vélez ya había iniciado la comercialización no había porque dudar de la legalidad. Ni siquiera reclamaron la falta del agua. Todos cumplieron puntualmente con los pagos al vendedor. Se cumplió el ritual del registro catastral en el ayuntamiento pero el trámite se estancó de tal forma que la propiedad se mantuvo en la incertidumbre jurídica.

Una vez llegó un desconocido y empezó a circular una parcela contigua. Supieron se trató de un hijo de doña María Asención que residía en Estados Unidos. A algunos vecinos les dijo que no le habían pagado a su madre la parcela y que la habían robado porque le compraron muy barato la parcela. Así como apareció desapareció. Los vecinos no atinan a dar una fecha pero calculan que eso ocurrió en el 2008. Por separado hicimos una serie de consultar todo indica fue José Isabel.

El tiempo pasó hasta llegar al 2018. Aparecieron personas desconocidas en la zona extraños. A veces se metían en baldíos y macheteaban. Luego llevaron trabajadores para cercar algunos terrenos. Era Cenobio Jiménez Oliva, alias “el neco”, acompañado de otros desconocidos, y uno de ellos luego se presentaría como el licenciado Juan Enrique Barragán. Con ellos, y hasta el día de hoy, llegaron tiempos de amenazas, de intimidación, invasiones, despojos. Han sido dos años de terror.

María Isabel Jiménez, Orfilda Espinosa Ramírez, Arturo Ramos, Neida Aracely y Argelia Espinosa, dan testimonio de los abusos de “el neco” y “el licenciado Barragán”. Cuando fueron avisados de las intenciones de colocar un gran portón de ingreso a la colonia, se opusieron. Pretendían impedir el acceso a quienes no estuvieran en su lista de vecinos. “Si salen, quien sabe y ya no tienen casa cuando regresen”, les advirtieron. Parecieron intentar convertir el fraccionamiento en un ghetto polaco, como en la negra época del holocausto de la Segunda Guerra Mundial.

Ese día llamaron a la policía y ordenaron abrir el acceso y calle. Sin embargo, nadie pudo impedir que en los siguientes meses se apoderan de baldíos. Invadieron algunas propiedades y ya adentro pegaron anuncios con el letrero “cualquier asunto relacionado con este propiedad llamar al celular…”.

Una vez dieron 24 a todos para desalojar sus propiedades. Hicieron visita a los hogares para ordenarles que debían comprar, 1800 pesos el metro cuadrado quienes ya construyeron casa y 1500 si se trataba de un lote sin construir. Hay casos donde lograron la doble venta pues no aparecen quienes le compraron a Mario Vélez. Los vecinos cuentan que en algunos casos han saqueado viviendas no habitadas.

El colmo ocurrió cuando se apoderaron de la escuelita primaria y del kínder. Ahora toman clases en un gallinero porque “el neco”  y “el licenciado Barragán” se apoderaron de la propiedad.

El fraccionamiento Parota I nació en una parcela de 5.2 hectáreas y todo el predio es motivo de un conflicto familiar. Doña María Asención azuzada por sus hijos quiso deshacer el trato con Mario Vélez. En el ejido Ixtapa es sabido que hace unos 3 o 4 años la doña “se le quiso rajar” y los hijos intervinieron ya cuando casi todo estaba vendido en lotes.

Lo único cierto aquí, es el despojo en agravio de quienes compraron legalmente un lote donde procede la escrituración por tratarse de una parcela certificada. Por la información disponible, se cumplió en obtener el dominio pleno de la parcela y se hizo el trámite en el ayuntamiento para subdividir, lotificar y escriturar. En un punto de estos trámites todo se estancó.

Revolcadero

“Siete muertos, nueve heridos y cinco detenidos tras tiroteo en el reclusorio”. Se fue el título de la crónica de la balacera este viernes en Puente Grande de un diario tapatío. Fue una riña entre presos y por ello “cinco presos fueron detenidos”. Las autoridades carcelarias niegan haya habido un botín, ni siquiera un intento de eso. Tampoco que un grupo de reos pretendieran apoderarse del penal, “ni siquiera una riña o contienda entre internos. No tuvimos ni un vidrio roto, ni un daño al interior del Centro de Sentenciados” donde ocurrió el tiroteo. “Lo que hubo fue un hecho entre internos en el que un grupo muy reducido agredió a otro por causas que se desconocen hasta el momento”, afirmo el director de Reinserción Social, José Antonio Pérez Juárez. Es decir, no hubo riña pero si una agresión de unos a otros. Raro el juego de palabras del funcionario estatal que se hizo bolas tratando de explicar qué y cómo sucedió la balacera cuyo saldo fue de siete muertos por bala, tres por bala, y nueve lesionados, de estos dos con plomo. Quien sabe de dónde salieron las armas pero hubo hasta una pistola de las llamadas “matapolicías”.****** Esta semana por concluir un sujeto con charola que gritaba ser “aliado estratégico” de Don Santo Amlo y su gobierno grabó y difundió un video donde captó imágenes del arresto de una pareja. El joven leandrito narró hasta cansarse de gritarle a policías federales pero también a elementos de la Guardia Nacional ahí en el malecón. Al final ni se supo sui fue por no traer falta cubrebocas o por otras faltas administrativas. Los militares de la Guardia Nacional toleraron la agresiva conducta del camarógrafo amateur y aspirante a periodista. Los elementos federales tenían sobradas razones para por lo menos solicitar a la pareja refugiarse en casa por ser potenciales transmisores y propagadores del coronavirus. Entre los  casi 400 asignados a Puerto Vallarta y otros 300 en Lagos de  Moreno, se han detectado 24 elementos que han dado positivos. Eso anima a una reacción de impotencia ver de paseo a cualquier parroquiano, turista o no.****** Por cierto, a distancia le deseamos total y pronta recuperación al padre Ricardo Carrillo quien ha hecho público haber dado positivo en la prueba del Covid-19. El sacerdote Ricardo dejó buenos amigos a su paso por la Iglesia del Refugio, en el centro de Puerto Vallarta, y en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Ixtapa. Buen amigo personal, desde hace varios años oficia misas en la iglesia de Tecuala, en donde lo hemos saludado algunas veces.

 

 


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