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Gerardo Sandoval Ortiz |

Dos damas frente a la proeza rescatar un desmoronado PAN

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

 

 

 

 

Con cierta resignación a la derrota, el Partido Acción Nacional decidió jugar con una mujer en la elección por la presidencia municipal, las profesoras Dulce María Flores Flores y Gloria Idalia González de León. En el 2018 compitieron con un empresario, Saúl López Orozco y los electores vallartenses lo favorecieron con 5 mil 427 votos, una cifra igual a la del PAN de 1989, cuando ganaron 3 regidurías, inferior a la de 1992.

Las mujeres llegan a la candidatura en el peor momento del PAN, el partido que entre 1995 y 2006 gobernó la entidad y en algún momento a 7 de cada 10 jaliscienses. Hasta el año 2012, Acción Nacional estaba al frente de decenas de municipios pero desde los comicios de 2009, la caída de sus votos mostró el abrupto desencanto de los electores a sus candidatos.

La maestra Idalia González de León se interesó en la candidatura desde el pasado proceso electoral. No le disputó la candidatura a Saúl López Orozco pero ejerció presiones para ir en la planilla y en la segunda posición. En algún momento, López Orozco movió sus fichas y la colocó en las últimas posiciones de la planilla. Presionó y logró en el reacomodo competir por la regiduría en la posición 2.

En la planilla del PAN de 2018 también apareció el abogado Jaime Yáñez Polanco en la posición 5. Es el mismo que buscó ser candidato a una diputación y ahora mismo ya se apuntó. Pese a participar el panismo de abolengo, o el viejo panismo que persevera en superar la crisis el resultado fue un agrio número de votos que a duras penas pudo superar los 5 mil votos.

Comparados a los 49 mil 260 votos de Arturo Dávalos Peña del Movimiento Ciudadano, los 5, 427 votos, del PAN son realmente nada. El regidor ha desempeñado con dignidad y decoro y lealtad al partido el cargo pero no es suficiente para levantar al partido.

En Puerto Vallarta, como también en todo el estado, el panorama es desalentador para el panismo. En 2015, mientras el MC sumaba más de 34 mil votos, el PRI-PVEM arriba de los 28 mil, el PAN con Juan José Cuevas García computó 17, 521. Fue un número decente de votos si se compara con los de 2018 pero cotejado con casi 30 mil  votos que en 1995 se agenció Fernando González Corona, es una cifra ridícula. “El Peri” Cuevas, ya regidor abandonó al PAN, fue al MC y por ahí anda en la caza de algún mendrugo.

Quizá los jóvenes electores no sepan que alguna vez el PAN gobernó Jalisco, todas sus principales ciudades y desde 1995 hasta el 2000 en Puerto Vallarta. Las pifias de sus alcaldes y el insaciable apetito de sus tribus fue un abono que aceleró sus rupturas. Uno de los actores de la era cavernaria del panismo local, David Cuevas García solía referirse al panismo doctrinario como auténticos caníbales, por reclamar desde el partido candidaturas plurinominales y exigir espacios en las planillas.

A distancia y tiempo, el PAN en Jalisco y en Puerto Vallarta probó las mieles gracias a aparecer al oportunismo de algunos de sus militantes. En 1992 compitieron con un panista de cepa y probada convicciones, el notario Guillermo Ruíz Vázquez, un militantes que hace ya unos 60 años había sido diputado federal “de partido”. Reclamaron el triunfo y se dijeron robados. Desfilaron con un ataúd por el malecón en la escena del sepulto a la democracia. Pero oportunamente buscaron a Fernando González Corona, le ofrecieron la candidatura y lo convencieron de competir en la elección de un 12 de febrero de 1995. En la misma elección, sorpresivamente el PAN ganó la gubernatura con Alberto Cárdenas Jiménez.

La alternancia en Jalisco fue una hombrada del panismo, sí, pero en buena medida fruto de conjugarse una serie de factores. En esos comicios concurrieron circunstancias como la “crisis de diciembre” (de 1994), las explosiones en los ductos de Pemex del 22 de abril de 1992, el asesinato del cardenal Posadas Ocampo, los abusos y el descrédito generalizado que se sumieron los priistas. Los últimos alcaldes de Puerto Vallarta habían sido escandalosas ocurrencias y sus rutinarios excesos.

Los panistas tomaron el poder, en Jalisco y en Puerto Vallarta, con el deterioro y agotamiento de la estructuras de gobierno. Los jaliscienses daban muestras de cansancio por el corporativismo del PRI, el autoritarismo de sus gobernantes y la corrupción de las instituciones.

Cuando en el 2012, Emilio González Márquez regresó el gobierno de Jalisco a los priistas, también se advertía un caos. El PAN estaba roto y en su interior las confrontaciones era cosa de todos los días. Como los priistas, también sufrieron sus propias rupturas. No supieron ver que la sociedad se había convertido en una fuerza demandante y exigente, ciudadanos hastiados de los atropellos y urgidos de gobernantes independientes a las ataduras de partidos que les prohibía la participación y les recetaba portazos.

La alternancia de 2012 se produjo por el profundo rompimiento del panismo que prometió humanismo y más humanismo pero ahogados por el poder solo les dio mentadas y más mentadas.

En la era panista hubo ciertamente algunos avances pero no suficientes ni a satisfacción de las mayorías. Causaron sus propios agravios y paulatinamente perdieron la confianza. Los jaliscienses, tal vez recordarán a los gobernadores panistas por las generosas limosnas a la iglesia del último gobernador, Emilio González Márquez, y la mala combinación del alcohol que lo llevó a su ex brupto en aquella cena con un cardenal.

En los comicios de noviembre de 1997, con un padrón de electores de 78 mil 300

Lista nominal 78 300, David Cuevas García se alzó con el triunfo con un total de 18 668 sufragios. El PRI computó 15 mil 685 votos. Con 4 mil 192 votos, el PRD, logró ganar su primera regiduría con Luis Fernando Famanía Ortega. 21 años después, para julio de 2018, a suma de votos del PAN cayó hasta 5, 427. Con más del doble de un listad nominal de electores.

El PRI, no está para presumir. De julio de 2018 perdió a su púnico regidor, Roberto González Gutiérrez logró hace dos años y medio 8, 215 votos. Es justo la mitad (bueno, el pellizcamos tres votos para un redondeo preciso) de los votos que el PRI alcanzó 21 años atrás, con Rodolfo Gómez Bernal de candidato. Por si de consuelo sirve al PAN, les ofrecemos esta última cifra.

En consecuencia, no hay forma alguna de ser optimista con las dos propuestas femeninas de Acción Nacional. Han heredado un partido en ruinas y es loable el empeño que han puesto en perseverar por revivir de sus cenizas un partido que o hace muchos años fue grande, el más grande. El PAN gobernó del 2000 al país, de 1995 al 2012 a Jalisco y de 1995 a 2000 acá en Puerto Vallarta. De ese tamaño es el reto que tomará una maestra, ya sea Idalia González o Dulce Flores.

Revolcadero

 

Por cierto, para poder acudir a la Comisión Organizadora lectoral del PAN y registrar su precandidatura, Idalia González de León debió separarse por tres meses de su cargo de presidenta del Comité Directivo Municipal del partido. El amigo José Pablo Ruiz ya se especializó en ser el apagafuegos y otra vez se hace cargo de la dirigencia local. Hace dos años, cuando Ricky Ponce Ibarría se apartó del CDM para buscar escalar de peldaño, Pablo Ruiz  también lo sustituyó. *******Ya transcurrieron 5 semanas del asesinato del ex gobernador del estado Aristóteles Sandoval Díaz y las investigaciones siguen acumulando meseros y meseras detenidos, empleados del antro Distrito/5, todos de menor rango, pero sin apresar a los responsables director lo intelectuales. A muy temprana hora de este viernes 22 de enero, por lo menos una docena de unidades de las fuerzas armadas, Fiscalía del Estado y municipales cercaron el Edificio Deck12. En el transcurso del día no hubo información del operativo. Más allá de lo aparatoso de la movilización, no se sabe si hubo arrestados o hallazgo de pruebas en torno al atentado que le costó la vida al ex gobernador. Solo quedó la sospecha de que algo “grande” rastrearon los investigadores. El edificio Deck12 es una de los desarrollos y propiedades que se le atribuyeron poseer en Puerto Vallarta José de Jesús Gallegos Álvarez, el también asesinado ex secretario de turismo por Aristóteles Sandoval una semana después de su nombramiento.****** Este viernes 12 de enero ha sido de fatales noticias. En Guadalajara falleció el amigo David Díaz Farías. Desde que en 1998 instaló su residencia en Puerto Vallarta, “el pelón” siempre se condujo como un caballero con toda persona que se le acercara. Cámaras y mochila en mano, siempre en el trabajo de fotoreportero, otra veces en comisión ofreciendo sus servicios profesionales en alguna campaña electoral. Lo de él no fueron los colores partidistas. Su compromiso fue con los amigos y ahí estaba por si algún candidato amigo lo invitaba. Un trabajo de gobierno, la invitación de Gustavo Fong Patiño al Code Jalisco, lo regresó a Guadalajara. Allá la muerte lo sorprendió, postrado por una dolencia crónica mal atendida. ******** En Tepic, murió el entrañable amigo y paisano, el notario número 33 de Nuevo Vallarta, Jorge Armando Bañuelos Ahumada. La noticia la dio el gobernador Antonio Echevarría García en redes sociales. Apenas en 1999 dejó de ser Procuraduría de Justicia de Nayarit, el abogado oriundo de Acaponeta, se trasladó en Bahía de Banderas para dedicarse a su notaría. Fueron interminables las charlas en su oficina, en el restaurante del amigo Martín “el marlín” Pérez, algunas veces en las albercas del coto privado donde residía. Le gustaban los desayunos de la cocina “Las Palmas”, una pequeña fonda frente al aeropuerto con servicios los fines de semana. Con la frase “la mafia del norte de Nayarit” se le podía arrancar fáciles carcajadas. Fueron varios los amigos, notarios y no, que fincaron residencia en este sur de Nayarit posterior al fin del sexenio de Antonio Echevarría Domínguez, amigo personal y compadre del amigo y paisano que se nos adelantó. Aquel incidente con un portero, cuando “Marco, el hijo del general” entró en cólera por la prohibición a su acceso, fue buen tema por largo tiempo. No ha pasado mucho tiempo que lo visitamos en su notaría. Su hijo del mismo nombre, ya se encargaba del mayor trabajo. Dejamos pendiente otra charla. La partida de David Díaz y la del amigo Jorge Armando Bañuelos, son de esas que duelen por haber sido lo que fueron, por lo que hicieron, por su legado.


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