CONTEXTOS
No siempre han sido trabajos serios, pero en los últimos meses recibimos cifras de encuestas que colocan Luis Munguía en caída en los indicativos de popularidad, una percepción ya advertida desde finales del año pasado, cuando aquí se estableció que si su aspiración a reelegirse ya la había decido, en él estaba frenar el deterioro de su imagen, mover timones y reafirmar fortalezas frente al proceso electoral 2027.
A menos de un año de los comicios para renovar las 125 alcaldías de Jalisco, Puerto Vallarta incluido, el tiempo ya es un factor de incidencia para las aspiraciones del edil y cada día vale más. Y en pleno ejercicio, para él cada decisión puede costar un voto sumado o restado, éste que se iría a la suma de alguno de sus adversarios.
Hoy haremos de lado números de encuestas, cualquier medición y la referencia será a la percepción ciudadana, opinión de calle, donde es posible hallar la evaluación más certera para el gobierno municipal, el espejo de Luis Munguía. En principio, es posible establecer que al día, se mantiene vivas la probabilidad de salir airoso en los comicios del primer domingo de junio de 2027.
Dados ciertos acontecimiento registrados en las últimas semanas, una percepción alterna ha saltado. Con preocupante reiteración, Munguía ha venido despilfarrando su tiempo y esto no es algo menor. Es hora de bien administrar tiempos y aplicar medidas de austeridad y ahorra escándalos. Tiene el tiempo necesario para sumar y toda resta pesará en el score.
El antepasado fin de semana se reavivó un viejo desacuerdo derivado a una acusación pública con la regidora Melissa Madero Plascencia, más propensa a la estridencia mediática, una conducta mostrada en su corta trayectoria política.
La regidora ha sabido moverse en las redes sociales y desde el arranque de su campaña electoral hizo sus primeras acusaciones, señalando a un grupo de periodistas de incurrir en el supuesto de ejercer violencia política en razón de género en su contra. Eso fue en abril de 2024 y sin consecuencia para los señalados. Hace un año grabó un video y acusó penalmente a un tal “Ludwig” por delito de ciberacoso, lo que presumió ser por su trabajo en su función de regidor.
Melisa Madero, que ganó la regiduría plurinominal por el ya desaparecido partido local <Futuro, muy al principio de la actual administración coqueteó con unirse a Luis Munguía y unirse a la fracción mayoritaria del PVEM del ayuntamiento, lo cual nunca se concretó. Sin embargo, solía dejarse ver al lado de Munguia en eventos públicos de gobierno. Un rumor apuntaba a su concordancia con la diputada local, Yusara Canales González, que luego de hacer campaña por el PVEM y de la mano de Munguía, se erigió en otra adversaria del alcalde.
A finales de abril, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Jalisco recibió una denuncia contra Malissa Madero, responsabilizándola de caer en el supuesto delito de nepotismo y uso de atribuciones y facultades impropios. Y en los primeros días de este mes de junio, llevó sus señalamientos al Congreso del Estado y por supuestos actos de corrupción, lo que llamó irregularidades administrativas, pidió juicio político. El lunes 8, también de este junio, el pleno del Congreso votó en favor de desechar la iniciativa de auditar al gobierno municipal, solicitud atribuida y promovida por Yusara Canales, a estas alturas, distanciada del PVEM y enfrentada a la fracción de legisladores de Morena, el partido que usó de puente para ser diputada la primera vez.
A nadie que presume ser un político se le aconseja abrir tantos frentes de conflicto al mismo tiempo, aunque está visto que no hay forma para controlar los ímpetus de esos actores que con frecuencia se asumen intocables. Munguía sabe que las dos damas citadas aquí perdieron simpatías y apoyos en niveles más allá del municipio. Se sabe también dueño del feudo, pero Puerto Vallarta es un territorio en disputa constante y esa suma de respaldos corren todavía en favor de Munguía. Es ahí donde debe centrar sus atenciones.
Los amigos de Munguía nos han dicho que Munguia es proclive a resolver personalmente cuestiones de gobierno. Su equipo sabe que deben acudir a él para expedir cuestiones simples como un trámite de solicitar un permiso o licencia para construir una barda. Así funcionaba en aquel gobierno de Ramón Guerrero Martínez, con el que Munguía fue regidor.
Un presidente municipal debe aprender a confiar y delegar en su equipo de trabajo, aunque no desmerece aplicarles marcaje especial a determinadas áreas y determinados jefes, si se acumulan quejas y más quejas. Es correcto, el primer regidor estar dar resultados y lo primero es resolver. Sin embargo, son sus colaboradores los que dan la cara en una primera ventanilla y como después de él ya no hay nadie, en consecuencia, todo aquello se reduce a un desgobierno.
Lo anterior es cuando ya estamos en el campo de la administración. Lo que aquí ocurra se irá al campo político, la arena en donde Munguía sostienes sus escaramuzas que le facilitarán o le dificultarán allanarse el camino a otra batalla electoral. Puede bien librar una batalla, pero la suma de enemigos lo debilitará como aparentemente ha ocurrido a adversarios con los que ha medido fuerzas. Pudo vencer a Morena en junio de 2024 y apenas en su primer trienio. Pero los escándalos sometieron a un brutal desgaste a los Michel y el primer beneficiario fue Munguía, ya un segundo intento.
No sabemos que le dicen las alertas rojas que le indiquen al alcalde de que tamaño se ha erosionado el gran capital que el elector le concedió hace poquito más de dos años. Fueron 50 mil votos, el único que ha tocado esa cifra. Tendría que ocurrir algo extraordinario para que en tan poco tiempo se le esfumen tantos votos como para perder los comicios en puerta.
El PVEM y su alcalde jugarán en contra del tiempo, pero hay un algo corre en su favor. Se alista un escenario probable en donde pudiera retomar algo de fuerza el PAN, que pinta para postular a un viejo aliado de Munguía, y sus adversarios de 2021 y de 2024, Morena y el Movimiento Ciudadano, se declaran listos para disputar la alcaldía.
Revolcadero
El jueves 25 de unió, la semana pasada, tres jovencitas, dos menores de edad, esperaba el camión de pasaje en el ingreso a El Aguacate, comunidad donde viven, fueron levantadas por desconocidos lo que activó las alertas de urgencia pues coincidió con la desaparición de otras dos personas en Puerto Vallarta. cinco días después no se tienen noticias de su regreso. Se trata de Elvira Monserrat, Flor Yoselin y José Israel Ramos, de 18, 14 y 17 años respectivamente. Aguacate se halla a poca distancia de La Desembocada, una comunidad fundada hace poco más de dos décadas y de un explosivo crecimiento demográfico. Los otros dos desaparecidos en los últimos días son Jorge Arturo Estrada Gaytán, de 29 años; y Óscar Rafael Torres Pulido, de 29 y 30 años de edad respectivamente. Las cinco desapariciones han trascendido a nivel nacional luego que la Comisión Nacional de Búsqueda tomó los casos y difundió fochas técnicas de los perfiles físicos y lanzó las alertas de búsqueda urgente.******* En el marco de las conmemoraciones del Día Internacional del Orgullo LGBT+, el domingo 28 de junio se instaló el Consejo Municipal de la Diversidad Sexual y de Género de Puerto Vallarta, un órgano consultivo, propositivo y de vinculación que promoverá la inclusión, la igualdad, la no discriminación y el respeto a los derechos humanos. En representación del Arquitecto Luis Ernesto Munguía González, el secretario general del Ayuntamiento, José Juan Velázquez Hernández, encabezó la sesión de instalación, mientras que la directora de Equidad y Combate a la Desigualdad, Karla Vivian Bravo Pérez, participó como secretaria ejecutiva del Consejo. En la sesión, “el chino” Velázquez agradeció el trabajo de activistas y colectivos, reconoció sus aportaciones y reiteró el compromiso del gobierno municipal de dar seguimiento a los acuerdos y propuestas que surjan de este órgano. Cuando a sesión se abrió a los asuntos generales, el activista Víctor Manuel Espíndola Villegas reconoció los avances del gobierno municipal en materia de diversidad sexual, y puso de ejemplo la creación de la Subdirección de Diversidad Sexual, la instalación del Consejo y el respaldo otorgado por primera vez por una administración municipal al Vallarta Pride. Y no se quiso despedir sin dejar un llamado a mantener el trabajo conjunto para atender los compromisos pendientes.****** Como que la muerte de un turista atacado por un saurio en el área de Marina Vallarta tocó fibras sensibles del alcalde Luis Munguía que este lunes 29 de junio anunció su decisión de constituir un centro especializado de atención al tema de los cocodrilos. O tal vez le llamó la atención un video captado y difundido en donde se observa a una mujer tomando sol a orillas de una laguna de pasto verde aparentemente acechada por un cocodrilo a corta distancia. La toma la logró el biólogo Alejandro Sánchez Martínez en la Boca Negra, unos días después del ataque y muerte de un turista en la playa del norte de la ciudad. “Letreros en la zona, hay muchos… no tomar conciencia de seguridad ya es tema de cada individuo”, escribió en la parte superior del video difundido en las redes sociales. Quien sabe que trae en su mente el alcalde Munguía porque en efecto, hay mucho por hacer e informar y concientizar a visitantes y nativos. ***** Este domingo 28 de junio, el viejo amigo, Guadalupe Acosta Naranjo, amigos, militantes, celebraron en el histórico Monumento a la Revolución el registro del nuevo partido político Somos México. La aprobación del registro se oficializó el jueves 25 y la arenga cantada fue el “fuera Morena”. Desde el registro ya avalado por el INE, Gerardo Fernández Noroña ya estaba enojado y ya acusó descalificó al Somos México, que por ser instrumentos de la derecha y otras linduras. Y como en los festejos del domingo, Acosta Naranjo anunció que una quita parte de las candidaturas estarán reservadas para madres buscadores, defensores de derechos humanos, ecologistas, jóvenes, campesinos, pescadores, transportistas, otros activistas, pues más se enfermó de ira “el chango león legislativo”. Lejos quedaron aquellas charlas a la sombra de un gran árbol en las orillas de La Cruz de Huanacaxtle, rodeados por un grupo de solicitantes de un lote urbano. Esos momentos son de 1990, cuando “el lupillo” se inició en la política social y vino y apoyó a familias de escasos recursos.
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