A dos años su viuda exige justicia, mientras la fiscalía no ha esclarecido el móvil, ni detenido a los asesinos materiales
A dos años del magnicidio del exgobernador, Jorge Aristóteles Sandoval, los homicidas no han sido detenidos, ni se ha esclarecido el móvil de la ejecución la madrugada del 18 de diciembre del 2020 en el desparecido antro de Distrito 5 en Puerto Vallarta.
Aunque la Fiscalía de Jalisco continúa investigando el hecho, de acuerdo con lo declarado, por el fiscal, Luis Joaquín Méndez Ruiz el pasado fin de semana en Puerto Vallarta.
No obstante, se desconoce aún el movil y la identidad del o los actores intelectuales, además del paradero del hombre y la mujer que perpetraron el magnicidio, en un restaurant-bar, ubicado en pleno corazón turístico de Puerto Vallarta.
Sin embargo, destacó el fiscal en su visita a Puerto Vallarta para el banderazo al operativo de seguridad, que se continúa trabajando en la carpeta de investigación para determinar el móvil de los hechos y ubicar a los autores intelectuales.
En entrevista colectiva, Méndez Ruiz, refirió: «Tenemos identificados a los autores materiales de los hechos. Están las respectivas órdenes de aprehensión. Trabajamos todos los días con autoridades de todas las entidades e incluso internacionales para dar con el paradero y llevarlos ante el juez».
Por otra parte, en información del portal de El Occidental, familiares y amigos del exgobernador, Aristóteles Sandoval Díaz, reprocharon que, a dos años de su asesinato, no hay avances en las investigaciones y temen que se archive el caso.
Su viuda, Lorena Jasibe Arriaga, dijo que “falta hacer muchas cosas más”, pues las detenciones han sido por autoridades federales, lo que evidencia al estatal.
“Creo que pudiéramos hacer más, ojalá que puedan tener la sensibilidad de seguir investigando. Sé que es difícil el tema actualmente que vivimos de inseguridad, pero creo que la verdad, aunque no reconforta el alma, te da visos de saber que el sistema funciona todavía”.
Dijo que en la familia del exgobernador existe el temor de que el caso se archive, ya que siguen sin detener a los autores materiales del asesinato ocurrido hace dos años en Puerto Vallarta y tampoco se conoce a lo intelectuales, ni el móvil del ataque.