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Madres buscadoras cambian festejo del 10 de mayo por exigencias de justicia

En Jalisco, las madres buscadoras continúan convirtiendo el dolor en movilización socia para ellas  no hay flores, reuniones ni festejos este Día de las Madres 

Mientras miles de familias celebran el 10 de mayo, para muchas madres buscadoras en Jalisco no hay flores, reuniones ni festejos. Hay marchas, fichas de búsqueda y exigencias de justicia. El dolor por la desaparición de sus hijas e hijos convirtió esta fecha en una jornada de protesta y resistencia.

“Yo no festejo, yo marcho por justicia y busco a mi hijo”, expresó Mónica Mendoza Pichardo, integrante del colectivo Luz de Esperanza, quien busca a su hijo Damián Flores Mendoza, desaparecido el 11 de diciembre de 2025 en el municipio de El Salto, en la colonia Santa Rosa del Valle.

La madre de familia relató que desde aquel día su vida cambió por completo y se convirtió en una búsqueda permanente marcada por la incertidumbre, el desgaste emocional y la frustración ante la falta de resultados.

 

“Seguimos buscando, seguimos esperando una respuesta. Las investigaciones son muy lentas y sentimos que no avanzan”, lamentó.

 

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Además del dolor por la ausencia, denunció que las familias de personas desaparecidas también enfrentan estigmatización social y dificultades económicas. Explicó que muchas madres tienen que dividir su tiempo entre trabajar, buscar a sus hijos y enfrentar señalamientos sociales.

 

“Nos juzgan mucho. A veces es difícil hasta conservar un trabajo porque tenemos que salir a buscar, ir a marchas o atender diligencias”, compartió.

 

Durante la entrevista también reconoció que algunas familias han recibido amenazas en medio de las labores de búsqueda, situación que incrementa el miedo y la presión que viven diariamente.

 

“Muy difícil, muy difícil porque aparte de luchar contra el gobierno, los procesos son muy lentos. Pues aparte también se lucha con la sociedad. ¿Por qué? Porque tanto con la sociedad, porque nos discriminan. Nos miran mal, nos juzgan”.

 

Para las madres buscadoras, el Día de las Madres dejó de representar celebración y se transformó en una fecha de visibilización pública. En lugar de convivios familiares, participan en marchas y protestas para exigir avances en las investigaciones y que sus hijos regresen a casa.

La misma exigencia comparte Patricia Hernández Alvarado, quien busca a su hijo Carlos Felipe Montaño Hernández desde el 15 de diciembre de 2022.

 

“Ya son varios años y cada año salgo a las calles a expresar justicia”, señaló.

 

Patricia describió el deterioro físico y emocional que ha sufrido durante el proceso de búsqueda. Explicó que el estrés y la angustia comenzaron a afectar seriamente su salud.

 

“Cada vez estoy peor. Tengo presión alta, vértigo y recientemente me hicieron estudios porque ya me siento muy mal”, contó.

 

 

Aunque aseguró contar con el acompañamiento de su hija, su esposo y algunas compañeras del colectivo, reconoció que el paso del tiempo también desgasta los vínculos familiares y emocionales.

 

“Lo que yo necesito es a mi hijo”, expresó con voz entrecortada.

 

La madre también manifestó su inconformidad por la respuesta institucional y la lentitud de las autoridades.

 

“Todo tarda demasiado. Pides acciones y cuando llega el momento no hay respuestas claras”, reclamó.

 

En Jalisco, las madres buscadoras continúan convirtiendo el dolor en movilización social. Cada 10 de mayo, mientras unas celebran, otras recorren calles, plazas y edificios públicos con fotografías de sus hijos desaparecidos, exigiendo verdad, justicia y el derecho de volver a encontrarlos.

(El Occidental)