Tamaño de texto


Gerardo Sandoval Ortiz |

Las mantas de los reclamos y acusaciones a Esteban García Arechiga

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz 

 

 

Los transeúntes y automovilistas que muy de mañana transitaron el miércoles 27 de septiembre por la avenida Francisco Villa, frente la tienda Soriana, detuvieron el paso unos segundos para leer el contenido de una manta de vinil amarrado al alambrado de un cerco. Uno de ellos accionó su teléfono, tomo una imagen y nos la envió.

La imagen se captó a eso de las seis y media de la mañana de aquel último miércoles de septiembre. Parece ser que solo permaneció unas horas. Se retiró y no se sabe de algún reporto de autoridad alguna.

Dos semanas después, una manta con las mismas características apareció colgada del puente peatonal de la Cruz Roja, sobre el libramiento carretera. Otra manta de vinil, texto color amarillo sobre fondo rojo, del mismo tamaño e igual contenido. Un conductor que circulaba en su automotor de norte a sur nos hizo llegar el reporte pero además de la manta roja, agregó la imagen de otro texto que en la parte superior y en letras de gran tamaño tiene el nombre de “Esteban García A.”.

El contenido es el mismo de las cuatro imágenes que archivamos es el mismo, todo indica consecuencias y resultado de la rivalidad que en tonos altos sostiene un grupo de socios del Ejido Puerto Vallarta con el actual presidente del comisariado, Esteban García Aréchiga, el cuñado del regidor José “el chato” Rodríguez González.

El mensaje que en la vía pública le han dejado a García Aréchiga es fuerte.  “Te robaste las elecciones del ejido. Te robaste el terreno de Río Colorado #125. Haz despojado a los sucesores de sus parcelas. Robaste el terreno que colinda con Donaciano Galindo y con Bañuelos. Prometiste conservar los cerros y ya los vendiste. Te robaste los terrenos de Conchas Chinas usando notarios corruptos. Te robaste el dinero del ejido porque como negociante eres un p… Como mesero valiste madres! Ten vergüenza, todos los comisariados salen ricos. La muestra está en tu hermanito que tiene refaccionarias. Después que era chofer de carga liviana…”.

Enseguida mencionan a una tal “Chuyita”, a quien le atribuyen poseer 250 terrenos. Cuando solicitamos a dos amigos ejidatarios nos confirmaron la identidad de la aludida por “Chuyita”, una historia bastante pública dentro y fuera del ejido.

Al final del texto, hay un señalamiento no menos grave: “Hay desapareciste a Gabino, hombre de tus confianzas que te sabía todas las tranzas que hacías. Cuando le pagas a la fiscalía para que archiven tus fechorías. Saliste más rata que tu tío Pancho”.

Y en la parte inferior, en letras mayúsculas y de mayor tamaño, un remate: “Que bonita familia. Familia de ratas. Es la escuela que te dejó tu tío Pancho”.

En el equipo de Esteban Aréchiga creen estar seguros que son ataques provenientes de los adversarios políticos al interior del núcleo ejidal. Ignoramos si los han identificado. Tampoco se sabe si el señalado en las lonas denunció ser víctima de la campaña en su contra. No sabemos si recurrió a las redes sociales para hacer público algún posicionamiento.

Si se toma como referencia los datos de presuntas víctimas de Esteban García puede desprenderse de menos la sospecha de haber fuego amigo del ejido contra su presidente. Manejan datos precisos. Cuando citan al “Gabinón”, parecen reafirmar que saben de lo que hablan, historias muy comunes entre los ejidatarios.

El “Gabino” que se citan en los mensajes callejeros es un individuo que solía acompañar por todos lados al oligarca del ejido Puerto Vallarta. Para muchos ejidatarios fue el último “guarura” de su comisario.

Suponen que conoció de las supuestas tranzas porque era la sombra del García Aréchiga. Nos aseguran que tenía su domicilio casi frente a las oficinas del ejido, camino a Playa Grande. Un día desapareció sin dejar rastro. Dos otres días después, el mismo destino habría tenido un hermano. En el ejido hay quienes dan por cierto el señalamiento de las mantas rojas. Nos han asegurado que la suerte del corpulento “Gabinón” ocurrió cuando al calor de alcoholes, quería seguir la juerga y pidió dinero prestado a su jefe. A la negativa, amenazó con hablar y eso, provocó el supuesto disgusto para que al día siguiente desapareciera.

Varias veces antes hemos intentado definir el áspero liderazgo que el motejado “Indio” ha impuesto a los ejidatarios en las dos últimas décadas. Sin embargo, es la primera vez que se sabe de mensajes de este calibre. Las acusaciones suponen que ejerce un liderazgo desde un despacho en cuyos muebles oculta cadáveres de sus enemigos.

“El indio anda herido”, nos platicaba el fin de semana anterior un amigo de la colonia Independencia. Nos habló del cuñado de Esteban, el del mote “Chato”, desenmascarado por decisión propia cuando se tragó bocado y anzuelo al escuchar una pregunta que la regidora por Morena, Carla Esparza. “¿Por cierto, de quién es el negocio de las refacciones, señor presidente? (…) Por ahí dicen que la dueña de la refacciona es esposa de un regidor”, preguntó no sin malicia la regidora. Ello hizo entrar en cólera al “regidor chato”.

Los adversarios, o enemigos de Esteban García el destinatario de los mensajes en las mantas rojas de vinil, han visto su debilitamiento.

Revolcadero

 

Quien sabe de pura puntada, días atrás el profe Filemón Lepe Fischer lanzó uno de esos tirabuzones por el feis. “El regidor José Rodríguez “el chato” es un ejemplo de actitud positiva, de alto sentido de responsabilidad, todos los días, a todas horas sirviendo a Vallarta”, escribió. Decía que hacia un trabajo intenso, que todo día sirve a la comunidad, visita colonias y diario recorre los espacios públicos acompañado de su equipo de trabajo.****** Ayer acudió a comparecer en el senado de la República la secretaria de Seguridad Pública federal, Rosa Icela Rodríguez. Llegó con tres chambelanes de lujos, los titulares de la Sedena, Luis Crescencio Sandoval González, y de la Marina, el almirante José Rafael Ojeda Duran, reducidos a meras figuras decorativas, cual cadetes contratados para fiesta de quinceañeros. Los legisladores pretendían escuchar al titular de la milicia, que aplicada la reforma constitucional, ya asumen responsabilidades en la seguridad pública. Que por una carta de un diputado federal del MC Sandoval se enojó y no quiso hablar con diputados. Había aceptado informarles bajo condición de ir al cuartel de la milicia pero abruptamente les dipo el portazo. Las alarmas se encendieron. Los generales no están dispuestos a rendir informes al poder legislativo aun cuando la ley los obliga a informar cada seis meses. “Es tradición”, defendieron los morenos. Es cierto. Los guachos y marinos no suelen informar a diputados ni a senadores pero no se atrevieron a decirlo antes de la reforma aprobada días atrás. El mensaje es claro, ellos se actúan y conducen con leyes marciales y solo respetan la justicia militar. No parecen estar dispuestos a someterse a leyes civiles.****** Por cierto, el dirigente,. Ya no estatal pero sí regional de la CTM, Rafael Yerena Zambrano es uno de los políticos de altura, que se ofreció para cabildear en favor del “profe de los dieces” Luis Michel para intentar convencer a los regidores del bloquear opositor de aprobar la iniciativa de modificar el presupuesto de egresos. El rumor nos llegó desde la semana pasada pero no pudimos confirmarlo.

Los artículos de opinión e información son responsabilidad del autor y no reflejan la línea editorial de contralínea.net