Durante décadas fue vendedora de periódicos en la Plaza de Armas
A poco más de cinco meses de que Graciela Ramos Padilla, recibió un reconocimiento en marco del Día Internacional de la Mujer, se convirtió en una víctima más del Covid-19 en Puerto Vallarta, a unos cuantos días de haber cumplido 64 años de edad, murió el pasado domingo a causa del SARS-CoV-2.
Más conocida como Doña Chela, durante más de tres décadas fue vendedora de periódicos en la Plaza de Armas, como el último eslabón de los periódicos. No sobrevivió al coronavirus.
Doña Chela, padecía diabetes desde hace años, así como obesidad, Dos de las comorbilidades presentes en el 50 por ciento de las defunciones por Covid-19.
Era un personaje humilde y sencilla, de esos que no suelen aparecer en las portadas de esos periódicos que desde le dieron para apenas sobrevivir durante su vida. Sin embargo paradójicamente a su muerte se “ganó” la portada del siempre libres que hoy en su edición digital informó sobre su fallecimiento.
Una vida de penurias y tragedias, que no quebraron su carácter, ni el afán solidario con sus congéneres como ponía de manifiesto cada vez que se enteraba cuando una mujer era violentada. Incluso se unió a la jornada del 9 de marzo de un Día sin Mujeres, y así lo patentizó cuando fue a recibir el reconocimiento que se le entregó por las autoridades municipales en el Patio de la Presidencia Municipal al ir vestida con una falda morada, color distintivo de ese movimiento.
Ese reconocimiento que recibió en la categoría de “balance vida y trabajo”, le hizo enorgullecerse frente a sus hijos y nietos que le acompañaron a la ceremonia. Además de tener un asiento de honor en la primera fila se dio material para contar después una experiencia le dio momentos de alegría a su difícil vida, manchada por las tragedias por las circunstancias que rodearon las perdidas de sus hijos, y luego la muerte de su esposo.
Descanse en paz doña Chela.