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Guillermo Gómez Pastén |

Baja presión tiene posibilidad de desarrollo ciclónico al sur del Pacífico mexicano

Una amplia zona de baja presión frente a la costa de América Central en el océano Pacífico tiene probabilidad de desarrollo ciclónico, informó el meteorólogo Víctor Manuel Cornejo López, quien indicó que estará siendo monitoreada.

De acuerdo al Centro Nacional de Huracanes de Miami (CNH), esa amplia zona de baja presión está produciendo una gran área de chubascos y tormentas eléctricas desorganizadas mar adentro de la costa de

América Central.

“Es posible un desarrollo gradual de este sistema durante los próximos días y podría formarse una depresión tropical para este fin de semana mientras la baja presión se desplaza hacia el norte. Independientemente de su desarrollo, este sistema podría traer áreas de fuertes lluvias a partes de Centroamérica hasta este fin de semana”.

Señaló que la probabilidad de formación es de 50%, por lo pronto.

Por ahora no existe una trayectoria definida o un peligro inminente de impacto directo en México.

Hay factores que benefician su desarrollo, como las altas temperaturas superficiales del mar en el Pacífico tropical, las cuales proveen la energía térmica y la humedad necesarias para la convección y el ascenso de aire cálido, así como la presencia de la vaguada monzónica en la región, que ayuda a concentrar la inestabilidad atmosférica.

Sin embargo, también hay factores desfavorables, como la cota baja de organización actual del sistema y la presencia de vientos cortantes (corte vertical del viento) en niveles altos, que suelen desgarrar la estructura de la tormenta y evitar que consolide un núcleo cerrado, asimismo la proximidad a tierra firme de Centroamérica, que limita el tiempo y el espacio marítimo para un fortalecimiento rápido.

Los sistemas de alta presión (anticiclones) en territorio mexicano (como el que existe actualmente) suelen actuar como una barrera o elemento de estabilidad; su circulación genera subsidencia (descenso de aire seco) y vientos que pueden impedir el avance hacia el norte de un sistema débil o desviar su trayectoria hacia el oeste u oeste-noroeste, alejándolo de las costas nacionales o induciendo su debilitamiento si intenta acercarse al continente.

Independientemente de si logra organizarse como depresión o tormenta tropical, el sistema aportará abundante humedad y lluvias fuertes a muy fuertes con riesgo de inundaciones repentinas y deslaves en sectores de Centroamérica (Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala).

Cabe agregar que Windy por ahora prevé que el sistema avanzaría rumbo a la costa de Centroamérica y estaría cerca del sur mexicano, pero posteriormente tomaría rumbo mar adentro.