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Martha Ramírez Ruiz |

“No fue rebeldía, ni insubordinación fue un llamado de atención”: Pablo Ruperto Gómez

El maestro con la tarea de “ser congruente” con la convicción de la 4T como regidor de Morena 

 

Luego de la sesión de instalación del Ayuntamiento 2021-2024, el regidor Pablo Ruperto Gómez Andrade afirma que “no fue rebeldía, ni insubordinación” su primer intervención al pleno edilicio que derivó que cuatro ediles de fracción de Morena votasen para revisar las propuestas del presidente municipal, Luis Alberto Michel Rodríguez para los titulares de la secretaría general y tesorería “fue un llamado de atención” para apegarse a la legalidad y “se nos tome en cuenta” en las decisiones colegiadas al pleno del Ayuntamiento.

Entrevistado en su cubículo en la Sala de Regidores, Gómez Andrade habla de la responsabilidad de desempeñarse como edil en el primer gobierno municipal emanado de Morena, “hacer desde el gobierno lo que siempre gritamos en la calle” con la convicción de la 4T.

Un convencido obradorista desde hace tres lustros e integrante de Movimiento de Regeneración Nacional desde la constitución como APN -el 2 de octubre del 2011- antes de que se convirtiera en partido político nacional en 2014, docente de profesión, Gómez Andrade, se declara preparando para las tareas edilicias.

Llega a la regiduría en el primer gobierno municipal de Morena, tras 15 años de luchar por la transformación “ahora nos toca hacer lo que gritamos en las calles”, dice Pablo Ruperto al reconocer que en este largo y sinuoso camino lograron el triunfo después de accidentados y conflictivos procesos, primero internos y luego en el electoral.

Autocrítico sobre esos procesos y las decisiones partidistas hace una analogía con una estrofa de la canción de Pablo Milanés “no es perfecto, más se acerca a lo que yo simplemente soñé”, acota.

De firmes principios ideólogos que se remontan desde la infancia cuando su cuñado, Ramón Velázquez Ponce, le llevaba a reuniones de los extintos PCM, PPS y PSUM, lo que le permitió convivir con figuras como Alejando Gascón Mercado, Heberto Castillo y Cuauhtémoc Cárdenas. “Así se me despierta la conciencia de clase”, expresa.

De profesión licenciado en educación media, egresado de la Escuela Normal Superior de Jalisco, con la Maestría en Pedagogía y Gestión Educativa por el Instituto Mexicano de Estudios Pedagógicos (IMEP), con abre un receso en la docencia para cumplir con las tareas edilicias como presidente de la Comisión de Participación Ciudadana.

Originario de Zapopan -12 de junio de 1972- con casi un cuarto de siglo de residir en Puerto Vallarta, dedicado a la docencia de educación media, en 2006 a invitación de Alejandro Peña Villa comienza las redes de apoyo de Andrés Manuel López Obrador en este municipio, cuando aún militaban en el PRD.

Tres lustros de compaginar la docencia, con los activismos magisterial y político, en 2012 todavía Morena como agrupación política, “con el hartazgo que existía hacia los gobiernos priistas, se apoyo a un naciente MC” en marco a la coalición nacional PRD, PT y MC. Por lo que en el primer año en la administración municipal 2012-2015 se desempeña como jefe de educación municipal. También fue parte del primer y único CDM de Morena en Puerto Vallarta, recién se fundo como partido político nacional en 2014.

En la primera experiencia en un cargo de elección popular, Pablo Ruperto Gómez, llamó la atención de propios y extraños cuando en la sesión de instalación del ayuntamiento es el primero en intervenir para solicitar un receso para analizar el expediente de la propuesta de Felipe Rocha Reyes como secretario general. Lo que se consideró una rebelión en la fracción de Morena al sumar a tres ediles de esa fracción secundada por los seis regidores de representación proporcional.

Sin embargo, el regidor Gómez Andrade, asegura que “no fue una rebelión o una insubordinación, fue una llamada de atención”.

Explica que esa llamada de atención se fundamentó porque además que en la iniciativa del presidente municipal, no se anexo el expediente de la propuesta a la secretaria general, ni del tesorero, tampoco hubo consenso o cabildeo previo entre la fracción de Morena.

Además se hacer referencia que sí bien es facultad del primer edil esas propuestas, es el pleno del Ayuntamiento quien las avala, como en los próximo tres años deberán de tomar decisiones “que deben ser no solo colegiadas, sino consensadas”, subraya.

En lo que alista la convocatoria a los integrantes de la comisión de Participación Ciudadana para la sesión de instalación a efectuarse el próximo lunes, el maestro de profesión adelanta que si bien es parte de la mayoría, mantendrá esa postura autocritica para que los acuerdos edilicios que se tomen sean apegados a la normatividad “y por supuesto para beneficio de Puerto Vallarta y sus habitantes”.

Asegura que esa es el compromiso y la responsabilidad, con el mayor reto que le implica que desde el gobierno municipal mantenga “la congruencia” que es algo que “yo no puedo calificar, serán los vallartenses lo que me calificarán si soy congruente o me descalificarán si no lo soy”.


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