CONTEXTOS
Gerardo Sandoval Ortiz
El sábado 4 de julio, Día de la Independencia del país gabacho vecino, se celebró la fiesta de la “Diversidad Sexual” que por la contingencia sanitaria escandalizó a un sector de la sociedad vallartense. La autoridad municipal reaccionó con la clausura del local pero no pudo impedir el raspón a un funcionario de medio pelo, identificado como “Luis Tello”.
El funcionario citado sería el subdirector de Padrón y Licencias, Luis Manuel Ochoa Tello. Revisamos una o dos publicaciones del tema sin hallar alguna prueba o evidencias que dicho funcionario estuviera presente. Tampoco hubo evidencia para demostrar que “Luis Tello” fue parte de la organización.
Bien, ocho días después una publicación irrelevante nos hizo interesar en el tema. Un empresario llamado Paul Crist, publicó en sus redes sociales una fotografía en donde aparece al lado de Luis Tello. “Ya se terminó la cirugía y comiendo, ya que no pude comer desde anoche. Gracias por estar siempre a mi lado Luis Tello”, escribió. Está a su lado el susodicho funcionario municipal. Si el señor Crist se sometió a una cirugía y agradece a Luis Tello su presencia es difícil ubicarlo en el pachangón gay del Terra Noble. Hicimos algunas consultas y la repuesta es la misma: Tello no organizó ni asistió al evento.
Ahora, en todo caso, tal celebración la tomamos como una prueba del poderío territorial que en Puerto Vallarta ha ganado la comunidad lésbico gay. Luis Tello y Paul Crist han sido clave para construir un imperio de dominio físico y económico en la zona turística de la ciudad. La Zona Romántica, al sur del río Cuale, es de ellos. Ahí están los hoteles, clubes de playa y nocturnos, restaurantes, antros bares, atestados de día y de noche.
No es que a Luis Tello nos lo describan como un activista gay. Supimos de él hace unas dos décadas y parte de su cotidianidad era ya distraerse en la defensa de su “género”. En tiempos, coincide su relación con Paul Crist, un empresario del ramo, dueño del hotel Mercurio, hostal que aparece en directorios y guías gay del destino.
A Crist se le sitúa al nivel de Michel Pascal Ferrari, un empresario de origen sueco que fundó en esa misma zona el “Restaurante Michel”, ahora “Azafrán”. Ellos son de los pioneros en el activismo gay mucho antes de la ya afamada y bien posicionada Fiesta del Orgullo Gay “Vallarta Pride” que se realiza en mayo. La influencia del género ha sido tal que los políticos y funcionarios de gobierno ceden a sus “encantos” y aceptan sin remilgos unirse a su desfile anual. Policías municipales se unieron el año pasado a la fiesta lo cual causó estupor en la clase conservadora. Aunque hubo señalamientos nunca se supo si ello obedeció a “órdenes superiores” pues el alcalde Arturo Dávalos Peña y algunos de sus colaboradores también desfilaron.
Cuando supimos que Luis Tello es miembro del equipo de gobierno municipal asociamos todo a lo que conocemos como “ley de la compensación política”, esa que dice “lo que doy con una mano, con la otra te lo quito”.
La subdirección de Luis Tello puede considerarse como una “concesión” del ingeniero Dávalos al activo universo gay local pues es público y conocido que ha liderado una administración incluyente. Con Luis Tello, Paul Crist y empresarios de la zona romántica tienen a un aliado en la administración municipal. Eso es una buena razón para haber fortificado la Playa de los Muertos, parte de la colonia Emiliano Zapata, Altavista, Amapas.
Tenemos que decirlo, el activismo gay también ha tomado posición en el periodismo. La información de la fiesta de la “Diversidad Sexual” en el Terra Noble para festejar la Independencia de Estados Unidos está en el supuesto de asociarse a la misma influencia.
Tomamos nota de una información generada en marzo pasado que pasó sin mucha trascendencia. El periodista Alan Yamil, publicó en sus redes sociales la noche del lunes 9 de marzo que un particular cobra 40 mil pesos (más IVA) por recubrir de azulejos bancas del parque Lázaro Cárdenas. Su crítica se enfocaba a la falta de transparencia. Era obra de arte y el responsable se identificó como Nat Moraga quien contactó al periodista para hacerle un airado reclamo. Sin embargo, sería Luis Tello quien en público asumió la defensa del artista: “El proyecto del parque de los azulejos es 100 por ciento de la artista, donde ni el municipio ninguna otra autoridad están poniendo ni un solo peso, fue un acuerdo que se hizo con ella en donde la artista está buscando a todos esos negocios y personas que quieran patrocinar una banca (…) se han reconstruida nuevas TODAS las bancas que existían antes porque ya estaban quebradas y las varillas oxidadas, se han hecho todas las jardineras nuevas, todo alrededor para poder intervenirlas con arte…”. Al final remató y con mayúsculas “infórmense antes de publicar sus mentiras”.
Bien, de Luis Tello, lo que sabemos de él es por comentarios de quienes lo conocen, el Cheo Torres Rendón, ya debe conocerlo muy bien. Es a Tello al único que confía delegarle chamba de la Oficialía Mayor de Padrón y Licencias.
Citamos el incidente del parque Lázaro Cárdenas, rebautizada por el propio Tello “parque de los azulejos”, porque dicho espacio público es el corazón de la zona rosita, el “ghetto” de los gays.
El grupo de Tello y Crist fundaron la Asociación civil Vallarta enfrenta el Sida y en sus inicios arrancaron reconocimientos a propios y extraños. Luego organizaron a su grupo empresarial, alrededor de 25 empresarios, muchos en bienes y raíces y dueños de hoteles y antros. Con el paso del tiempo intentaron abrirse paso en la política y algunos comentarios presumen que financiaron la campaña de Ramón Guerrero. Presumen haber ellos quienes inclinaron el voto gay en favor del Movimiento Ciudadano en las dos elecciones de Arturo Dávalos.
Negocios o empresarios que no se “alinearon” a ellos, fueron “condenados” a cerrar actividades y ejemplo de ello fue “El Mañana”, acaso el antro gay que por varios años prosperó en la ciudad y fue centro de reunión de lo más granado del mundillo gay. Su dueño Peter Deep chocó con el grupo de Tello y como resultado ya no existe.
En la opulenta y multicolor Zona Romántica la bonanza la viven los negocios que de alguna forma son atendidos por la mano de Luis Tello. No hay forma de explicar la bonanza y el por qué el Mantamar Beach Club encima de la arena de la playa. Es el lugar crema de playa, el más exclusivo de la elite que domina Los Muertos, donde el cover de ingreso es de 350 pesos por persona, y la cerveza cuesta 85 pesos. Las suites Sapphiro Ocean Club ha podido zanjar sus problemas de construcción gracias a la hermandad empresarial.
En la guía oficial solo hay espacio para los negocios amigos: Blue Chairs Resorts by the Sea, Hotel Mercurio, Vela Lounge and Hostel, restaurante Bar Zafrán, Boana Torre Malibu, Rainbow Palms Resorts, Anthropology, Blondies Loft y Slushbar, Garbo Piano Bar and Jazz, Frida´s Bar and Kitchen, Los Otros Blondies, Spartacus Sauna.
Revolcadero
De Puerto Vallarta, abunda la información que destaca su generosidad de ser un exclusivo destino turístico gay. Hay estadísticas que indican que uno de cada tres visitantes es miembro de la comunidad lésbico-gay-bisexual-trans. Los organizadores del “Pride Vallarta” han hecho estudios y han concluido en ello. La permanente lucha contra la discriminación les ha allanado la ruta a venir a Puerto Vallarta donde se sienten a sus anchas en clubes de playa privados y públicos. Es común atestiguar que defensores y activistas, como Héctor Ramírez Betancourt, sentados con representantes de gobierno discutiendo cuestiones del entorno. Con los actuales gobernantes locales han impulsado el Reglamento Municipal para Prevenir y Eliminar la Discriminación. Traen de la cola al diputado local, Luis Munguía a quien la recaman haberles incumplido en atender sus demandas e impulsar leyes favores al género.****** A quien le agradecen haberles dado respetable trato, es a Arturo Dávalos Peña. No olvidan cuando los acompañó a su desfile y hasta aceptó la invitación de coronar a un nuevo “embajador”. Los activistas tienen fresco en la memoria aquel 19 de abril de 2016 y cuando Dávalos matrimonió a la primera pareja del mismo sexo erigiéndose en oficial Mayor del Registro Civil. Hasta ese día, otras parejas debieron viajar hasta la capital del país para formalizar su unión civil. Por lo menos un colaborador de Dávalos realizó ese recorrido. *******El grupo de amigos de Luis Tello esta en abierta incursión en Bahía de Banderas. Su personero es Daniel Rafael Villaseñor Esqueda. Al menos con ese nombre se ha dado a conocer de la noche en la mañana en labores altruistas. Aprovecha la plataforma “Solo por ayudar” y quienes estan enterados del asunto nos confirman que hay proyecto político del otro lado del río Ameca. Lo curioso que hasta ahora no dan color… color de partido político por el cual buscan abrirse camino. El mismo Luis Tello ha sido visto con la camiseta puesta y la leyenda “ayúdanos a ayudar”.
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