CONTEXTOS
La tarde de este último viernes 9 de enero ya estaba en el ocaso cuando Rodrigo Pérez Hernández se conectó a sus redes sociales para difundir el breve video y anunciar su repentina renuncia a la Tesorería Municipal. A funcionarios, regidores, periodistas, los tomó fuera de lugar y nadie halló razones para la decisión de quien se consideró el más funcional, cercano y confiable de los colaboradores del alcalde Luis Munguía.
Una semana después todavía se sigue deliberado sobre qué poderosa razón movió a Pérez Hernández a dar un paso al costado y despedirse del servicio público municipal. Y es que, sucede que son tantas las razones como abundantes son las especulaciones.
Rodrigo “el rorro” Pérez no fue uno de los que con el oportunismo de quien toma el madero, se acomoda en el pentágono y batea arriba de .300 de porcentaje y produce la carrera para dejar tendido en el terreno a la novena adversaria. Él se incorporó el equipo de Munguia González mucho antes de la primera campaña electoral, la de 2021, cuando Morena y el profe Luis Michel resultaron vencedores. La derrota en aquellos comicios no lo desanimó y tres años después reafirmo lealtad al proyecto y los verdes finalmente alcanzaron la presidencia municipal.
Quienes después de 2021 se incrustaron al proyecto con el oportunismo propio de la política, probablemente ni tienen idea de lo que significó el aporte de Rodrigo Pérez en la titánica aventura de picar piedra hasta construir el proyecto ganador. En sus inicios unió su talento al ya desaparecido Francisco Sánchez Gaeta y construyeron un canal que le atrajo sobrados recursos a Munguía González.
La función de Rodrigo Pérez fue mucho más allá buscar contribuciones económicas para financiar una doble campaña. Además de recolectar recursos se involucró en tareas de arrimarle a Munguía nuevos aliados que se sumaron al equipo. Fue un puente confiable y eficaz de Luis Munguía con un influyente sector del empresariado.
Hasta el último día, “el rorro” sirvió también de enlace a un sector de la prensa vallartense con la administración municipal. Ya sea en apoyo o en ausencia de Juan Carlos Peralta, mantenía comunicación con periodistas y a ellos solía resolver problemas o situaciones apremiantes.
Varios regidores y funcionarios tenían picaporte a la su oficina y con ellos fluía comunicación y acuerdos y fueron ellos los primeros sorprendidos al enterarse de la renuncia el viernes.
Apenas trascendió el video de la renuncia, el nuevo equipo de prensa despachó de inmediato un comunicado de prensa añadiendo a la dimisión que no se iba, que se acomodaba en la Gerencia del “Gobierno inteligente”. El gerente de esta área es Ángel Marcial Carrillo, “el wüene”, un docente del CUC con estudios de doctorado, que hacía desconfiar. Y en efecto, no habían pasado muchos minutos cuando el comunicado se eliminó para corregir parte de su contenido. Solamente se retiró la parte en donde se daba por aceptada la versión de que Rodrigo Pérez aceptada el ofrecimiento de la gerencia.
La corrección del boletín de prensa fue un movimiento que solamente abonó a la sospecha de que al interior del equipo de Munguía hay un rompimiento. Personalmente el aludido hizo la aclaración oportuna y pertinente de que él abandonaba la administración por decisión y motivos personales. Es decir, por terceras personas le mandó decir a Munguia que él no aceptaba nada.
Dice el dicho que en política, el vacío siempre se llena con sospechas y conjeturas. Pasado el fin de semana, el alcalde no ha sido claro ni transparente en informar causa ni razón del por qué se le fue su tesorero, limitándose al clásico “fue decisión personal”. El dimitente, se apegó al librillo del político, invocó razones personales y optó por agradecer la oportunidad confiada por el alcalde.
Ahora si se trata de conjeturar basta con plantear escenarios y hechos y es fácil advertir que casi todos los caminos llevan a un gobierno municipal de abundantes ocurrencias. El tesorero pudo irritarse cuando ya en fin de año se le ocurre a Munguía proponer la iniciativa de para aprobar la segunda parte de la reingeniería municipal, cuyo contenido requería crear nuevas gerentes y nuevas direcciones. La reforma requería necesariamente meter mano en la Ley de Ingresos 2026 lo que bien pudo disgustar al tesorero.
Después de la pausa del fin de año, al reincorporarse a sus actividades hubo funcionarios que fueron enterados de cambiar de oficina. El titular de la Dirección de Comunicación Social, Juan Carlos Peralta Cabrales, sabía al tomar ese breve periodo de asueto que probablemente se mudaría a la gerencia del ramo, Comunicación Social y Estrategia Gubernamental. Todavía el lunes 5 de enero, a su regreso de vacaciones, mientras atendía asuntos propios de la dirección de su nombramiento de octubre de 2024, le avisaron que sería director de Hábitat y Vivienda Municipal. Para ese día, Rodrigo Pérez daba muestras de estar enterado y aceptar las decisiones del alcalde. Aunque la última palabra recaía en Munguía, el tesorero solía tener injerencia en asuntos de prensa.
Acorde a las reformas decembrinas al Reglamento del Gobierno Municipal, Javier García Mendoza tomó la nueva gerencia, la que muchos creímos se abría dedicada a Peralta. Pero también llegó de lejos un personaje que desconcertó a muchos Michael Bachalaani por la solemnidad de sus saludos. Ese es el nombre del nuevo director, un ingeniero con aspiraciones de gobernar algún día Zapopan. Hay un tercer nombramiento, Juan José Romo López, director de Diseño e Imagen Institucional, el que acabo por desplazar a un equipo que acompañó a Munguía desde su campaña electoral.
Yazmín García Cárdenas fue nombrada jefa de Prensa del Gobierno municipal desde el primer día del gobierno municipal y Rodrigo Pérez la impulsó. En la campaña desempeñó la misma responsabilidad y se consideró merecedora de una promoción. Sin embargo, Munguía privilegió los nombramientos ya citados arriba, lo cual es visto como un desdeño al talento local.
Un día antes de su renuncia, el jueves 8, sostuvimos un breve diálogo con Pérez. Estaba metido en los temas de su trabajo. Debió pasar un día de su separación cuando nos dijo un contundente “yo decido salir” y se apegó al libreto: “termino en buenos términos con Munguía”.
Conocemos al amigo y paisano y nos consta la extraordinaria persona que es. No es un tipo de enconos ni rencores y con él no habrá adversidades imposibles de superar. Munguía debería hacer un acto de contrición, pero no tiene madera para hacerlo y menos hoy, desde la hibernación de sus sueños y espoleado por una caterva de extraños.
Revolcadero
La abrupta dimisión de Rodrigo Pérez Hernández ameritó convocar al pleno del Ayuntamiento para aprobar por unanimidad la propuesta del alcalde Luis Munguía y tomar protesta al Hugo Alberto Robles Cibrián como nuevo Tesorero Municipal. El nuevo responsable de la hacienda municipal se desempeñaba hasta este lunes como director de Catastro. De acuerdo a Munguía, con Hugo Robles, se garantiza la continuidad en el manejo administrativo y financiero de la ciudad. El alcalde declaró a los reporteros que la renuncia de Rodrigo Pérez fue una decisión personal del nayarita y matizó toda versión de que existir un rompimiento en su equipo de colaboradores.****** En el Partido Acción Nacional están alegres y cual premio por que esa alegría se las llevó el muchacho del mantra “ni un paso atrás”, Juan Ignacio Calderón Ibarria, ese panismo de recio conservadurismo ya le trato de futuro candidato a la alcaldía de Puerto Vallarta. Como viven los tiempos de un PAN para todos, abierto y receptivo, de puertas abiertas a ciudadanos sin distingos, ya le ofrecen la candidatura al recién llegado. Tenemos dudas de si Acción Nacional de veras se ciudadaniza con abrir sus puertas y darle una candidatura a un muchacho que en una década ha vestido cinco colores de partidos político. ¿A poco así se sienten y se expresan doctrinas, convicciones y principios en el nuevo PAN? En la trayectoria de ese muchacho, vemos a un testarudo y empecinado individuo en lograr por cualquier medio y por cualquier partido una candidatura. Y esa algarabía que causó en el edificio azul de la colonia Independencia, aunado al acarreo de unos centenares de simpatizantes para que su dirigencia estatal venga a maravillarse con ese fenómeno. Ahora, en una y de esas, se trata de festejar el regreso del hijo ausente porque al ver rostros parecieran ser una avanzada de Ramón Guerrero Martínez, “el mochilas”. Para armar la fiesta en grande a la sede del PAN se hicieron presentes nuevos y antiguos mochilistas, entre ellos los exregidores del Movimiento Ciudadano, Homero Maldonado, Juan Solís y Gilberto Lorenzo, además del abogado Alfonso Bernal Romero, quien fue síndico municipal por el PRI.
Los artículos de opinión e información son responsabilidad del autor y no reflejan la línea editorial de contralínea.net





