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Las agresiones a periodistas no cesan en Nayarit, pese al cambio de gobierno

Por: Gerardo Sandoval Ortiz

En plena mañana del miércoles y a unos cuantos metros de dos iglesias en una colonia de Tepic, cuatro gorilas bajaron de una camioneta Silverado sin placas y abordaron Abisaí Barajas Guevara. Le arrebataron y revisaron su teléfono celular. Lo golpearon con las cachas de una pistola. Lo aventaron al suelo. Lo amenazaron.

Los tripulantes de la camioneta de vidrios polarizados actuaron a las órdenes de otros sujetos que permanecieron en un automóvil Jetta en la esquina de las calles Praxedis Guerrero y Ojo de Agua de la colonia con este último nombre. A estos respondieron cuando regresaron a la camioneta y se fueron rumbo a la vecina colonia Santa Fe.

Las colonias Santa Fe y Ojo de Agua se ubican en el norte de Tepic, allá por el rumbo donde el río Mololoa abandona la zona urbana de la capital cora para internarse en la zona montañosa.

Además del golpe, no es menor gravedad las amenazas de los pistoleros la dejaron. “Este es un aviso. Vuelves a publicar otra columna y no llegas a Navidad, pendejo”, le gritaron.

Bien, con Abisaí Barajas nos une una sólida amistad desde hace dos décadas. No es ningún improvisado en el periodismo, profesión a la que ha dedicado 23 años de su vida laboral. Allá a principios del siglo se contrató en Puerto Vallarta con la radiodifusora La Explosiva. Luego en el periódico Tribuna de la Bahía. Se regresó a Tepic. Ya en mayo de este año, retornó a Puerto Vallarta como parte de la plantilla laboral de la empresa Compañía Periodística Subcaliforniana, la CPS, de Fernando González Corona y David Rojo Reyes.

Nos había comentado Abisaí de su agradecimiento a los ejecutivos de la CPS por un permiso especial para emprender un viaje a Estados Unidos y Canadá en la primera semana de noviembre. En este lapso no supimos nada de él aunque dábamos por cierto que estaba integrado ya su trabajo. En la empresa de González Corona nos informaron que el periodista mantenía su permiso y que está por reportarse a la empresa.

Por lo anterior nos causó cierta sorpresa leer la noche del miércoles el siguiente texto de la autoría de Abisaí: toda mi vida profesional la he dedicado a la comunicación, y en más de 23 años jamás había pasado por un momento tan amargo y desagradable como el que viví este miércoles 19 de diciembre por causas atribuibles a mi desempeño periodístico”.

La publicación de Abisaí Barajas incluye líneas en donde expone sospechas sobre los autores a su atentado y denuncia amenazas que acechan al gremio y las condiciones bajo los cuales laboran los periodistas en el vecino estado. “Es lamentable lo que sucede en Nayarit donde no existen garantías para que los comunicadores podamos ejercer el periodista de manera libre. Ahora soy uno más de los comunicadores nayaritas que son perseguidos por el gobierno estatal en turo, solo por pensar de manera diferente al gobernador. Les recuerdo a los artífices de la agresión en mi contra que el poder es temporal, mientras que a verdad es para siempre”, advirtió.

A primera hora de la tarde de este viernes 21 de diciembre, se apersonó en las instalaciones de la delegación estatal de la Procuraduría General de la República. Fue su decisión dejar constancia de su caso en una debida denuncia judicial.

Del suceso padecido por el amigo Abisaí ya se han dado pormenores a todo detalle en la prensa cora. Ya en la antesala de una mesa en la PGR se dio tiempo para enviarnos una nota informativa publicada por el periódico Realidades, diario para el cual colabora con información desde Bahía de Banderas y Puerto Vallarta.

“Gobierno de Nayarit persigue y agrede a periodistas” se titula la nota acreditada a la reportera Arcelia García. “El reportero del periódico Realidades y excorresponsal de TV Azteca en Nayarit fue interceptado por sujetos desconocidos quienes le propinaron un fuerte golpe en la cabeza con un arma de fuego para luego amenazarlo de muerte”, se agregó en el sumario.

La información ofrece datos que ayudan a explorar autoría y causas. Se indica: “Los hechos intimidatorios se registraron tras la serie de críticas que el reconocido comunicador ha vertido durante los últimos meses contra la administración del gobernador Antonio Echevarría, a quien ha evidenciado de no hacer nada por detener la ola de violencia, secuestros y asesinatos de mujeres en Nayarit”.

En efecto, nos consta la posición crítica personal que asume Abisaí mucho antes de arrancar su gestión Echevarría García. Cuando prestó sus servicios profesionales en el área de prensa en la era de Edgar Veytia, Abisaí acabó por hacerse a un lado cuando su olfato le dijo que aquello terminaría mal. De alguna forma, se paseó por el pantano pero sin mancharse el ropaje, dirían sus bien hablados.

En una serie de charlas sostenidas con el autor, supimos de su crítica al nuevo gobernador por su incapacidad por detener el avance del narcoterrorismo que cubre a toda la entidad desde su arranque en septiembre del año pasado.

Nayarit vive bajo la amenaza de revivir la época negra de cuando Roberto Sandoval despachaba en la alcaldía y Ney González gobernó la entidad.

Antonio Echevarría Jr. no ha podido detener el avance de delincuencia organizada. Cambió de jefe de la seguridad, pero los resultados nomás no se ven. Atribuye él a las herencias malditas de Sandoval su antecesor, e inclusive, a los hampones que Edgar Veytia dejó viudos y libres.

En la era de los compadres Sandoval-Veytia la delincuencia organizada se institucionalizó. La golpiza a Abisaí Barajas pareciera ser un primer aviso de proponerse revivir las tácticas del terrorismo de gobierno azuzadas desde de las lúgubres oficinas donde despachan los hombres del gobernador en turno.

En su momento, vecinos abogados, empresarios, periodistas, que no comulgaban con el pensar del gobernador y su camarilla, que ni se alinearon a los intereses de los hombres del poder, fueron perseguidos desterrados e inclusive, algunos asesinados por esbirros del poder.

Hace tres semanas fue hallado muerto el periodista Alejandro Márquez Jiménez en un cañaveral en las inmediaciones del aeropuerto de Tepic. Nada se sabe de los autores no de las causas del homicidio y va camino a sumar las estadísticas de otro periodista caído y sin esclarecer su caso.

Especialmente nos llamó la atención un párrafo de la nota enviada por nuestro amigo Abisaí: “El periodista fue abordado por cuatro sujetos que viajaban a bordo de una camioneta Silverado, en color blanco, con vidrios polarizados y sin placas…”. Esos serían quienes lo golpearon, le arrebataron el teléfono y lo amenazaron.

En una ciudad como Tepic, con policías y militares por todos lados en ésta época, no es fácil que una camioneta de semejantes características circule con facilidad por sus calles. En realidad, si habrá vehículo que atraviese las calles de Tepic sin que nadie moleste a sus tripulantes. Son los hombres de la ley, hombres del gobierno, que no ocupen charola en mano para moverse a sus anchas. En Tepic eso no desaparece.

Si hay un periodista capaz de acertar y advertir quiénes tripulan tal o cual vehículo sospechoso de ejecutar un acto como el de su propia agresión es Abisaí Barajas.

Al momento de la agresión pudo escuchar las órdenes dictadas por del Jetta a los pistoleros. Díganle que estoy es un aviso y que no se atreva a denunciar porque la próxima lo vamos a quebrar”.

Hubo testigos pero como ocurre en estas situaciones, los mirones no suelen hablar. Se esconden a la mirada de los agresores para eludir “responsabilidad”. Los testigos asumieron el momento como un “levantón” más de las decenas, acaso cientos, que han ocurrido en la capital cora.

Pero esta vez no ha sido ningún vendedor de tienditas de barrio por el que el vecino no tiene miramientos cuando ocurre frente a su casa. Lo de Abisaí Barajas se va más allá de una lección a él. Es un ejemplo de que el gobierno de Antonio Echevarría se degrada en un modo que puede ser mucho más grave que el de Roberto Sandoval.

Si el gobernador Echevarría se muestra complaciente y no ordena se investigue el suceso será una evidencia como para presumir que él solapa, y por qué no, podría estar atrás del atentado contra una prensa que con timidez se asoma a probar su independencia.

REVOLCADERO

Un final comentario sobre el tema que nos ataña hoy. Abisaí Barajas ya interpuso su denuncia en la Procuraduría General de la República. También apuesta que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador haga su trabajo, investigue y de con los responsables. Sus amigos periodistas de Tepic han sido solidarios con el reportero de la CPS de Fernando González Corona. De su empresa local no hemos sabido hagan pública su posición y emplacen al gobierno de Nayarit investiguen e atentado. Pero que nadie se haga ilusiones. Cuando los dos empresarios, Echeverría papá y González Corona, estaban metidos en la política, se abrazaban y presumían su estrecha amistad. Por encima de sus empleados, están sus respectivos intereses económicos y no se van a pelear por un reportero. Eso lo sostenemos.******* Nuestros amigos del Partido Acción Nacional nos confiesan su decepción con el regidor Saúl López Orozco. Que en su equipo desdeñó a los militantes pues a todo excluyó desde el momento de designar a sus dos asistentes. No sabemos si desde las filas del panismo zopilotean a nuestro amigo periodista, Alan Yamil pero fue un nombre que nos dieron. El otro nombre es el de un tal Jonathan Hernández. Los panistas hubieran deseado que esas dos plazas los ocupen militantes pero eso es lo de menos pues están indignados por atribuirle a esos asistentes expresarse mal de los panistas. Que en la última reunión mensual del PAN, el regidor anunció haber gestionado otras dos plazas pero no quiso decir si serán panistas los que hallarán trabajo. El regidor se ha esforzado en mostrarse como militante comprometido pero no acaba por convencer a los militantes de ser un digno representante. Que le hace falta por abanderar causas y luchas sociales, estilo al trabajo de aquellos primeros regidores, estilo Beto Jiménez, Olivia Pérez, Ismael Macías, Rocío García Gaytán. El asunto del PAN da para más.****** Ya son varios días de escasez de gas y se hacen sumas para calcular registro de pérdidas. En las instalaciones de Global Gas se pueden observar largas filas de personas que pacientemente esperan por horas llenar sus tanques. Se reportan hasta cierre de restaurantes que temporalmente decidieron cerrar por falta de gas. Sin embargo, un empleado nos comentó que sí hay servicio a tanques estacionarios. “Trabajamos a medio gas”, nos dijo en tono sarcástico. El jueves salieron a la calle diez de las 22 pipas. Las 25 camionetas de cilindreros permanecieron en el corralón. Un agente de seguridad nos confesó: Mira, vale, la mera verdad, es que fue por el robo de gas. Y pos están arreglando las fallas. Nomás que los jefes no quieren decir”. Que allá por los ductos que recorren varios estados del centro del país se detectó el robo en los ductos y que eso afecta a toda la región occidental, no solo a Puerto Vallarta. No es oficial pero que “por órdenes de muy arriba” se ordenó guardar silencio para no empañar la imagen del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por lo del roo a los ductos del gas. Que se ordenó informar que una planta de gas en Guadalajara cerró actividades por mantenimiento.****** Una de pilón. El subdelegado administrativo del IMSS, Francisco Javier Bravo Carbajal festejará el cierre de año con “la satisfacción del resultado del esfuerzo y el trabajo: 99.555 % de cumplimiento con la evaluación al Programa Interno de Protección Civil de la Subdelegación Puerto Vallarta del IMSS, el mejor resultado de todas las subdelegaciones de país”. Solo en Jalisco hay siete subdelegaciones del Seguro Social. Javier Bravo nos presume haber sido los primeros en todas las subdelegaciones del país. Ni modo que no sea un logro para presumir. Ya antes en las estadísticas de ingresos, en todo lo concerniente a cifras patronales, ingresos, altas de empleados, afiliados, ya el IMSS informó que Puerto Vallarta es también es líder.


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