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Gerardo Sandoval Ortiz |

De la altivez y el desparpajo de la exregidora a la victimización en la silla de los acusados

CONTEXTOS

 

 

 

Aquel perfil cleopátrico que afloró en Carla Esparza en el breve lapso que Morena la nombró en “candidata” a la alcaldía en tanto se dilucidaba la elegibilidad impugnada de Luis Michel al inicio de la campaña electoral de 2021, aunado a la ilusoria popularidad fincada en su crítica al michelismo como regidora, arrojó como resultado ser llevada al patíbulo por incurrir en presuntos delitos de ejercicio indebido de funciones y abandono del servicio público, peculado, en agravio de la administración municipal.

Una fuente bien informada, nos confió varias semanas atrás que existía ya una orden de aprehensión contra la regidora Carla Verenice Esparza Quintero, que por algunas razones, aparentemente políticas, no se había ejecutado. Todas las consideraciones recogidas después de la tarde del martes 8 de junio, cuando la apresaran agentes ministeriales, indican que la abogada definió su futuro desde el miércoles 11 de junio, cuando abrazó el proyecto político de Juan Ignacio Calderón Ibarría. Con su paso al costado quedó desprotegida de su manto político verde, disgustada porque en abril se le retiró la mesada por “asesora” de la Presidencia Municipal.

Como abogada, Carla Esparza deberá saber que no ha sido el calado de las acusaciones a sus acciones en el trienio 2021-2024 sino por el desparpajo y su desdeño a la carpeta judicial que un anónimo interpuso en noviembre del año 2022. Bien pudo torear con destreza y argumentos, pero tomó la peor de sus decisiones al optar por un manejo errático, soberbio y emocional. Así, sintiéndose sobrada, por capricho desistió argumentar su inocencia al tiempo que renunciaba a la protección de su “paraguas jurídico”, un desprecio leyes que por restado le arrojó un costo que ya la hizo renunciar al quehacer político.

Para los suyos, habrá sido desgarradora la escena al abandonar los juzgados orales juzgados del complejo penitenciario de Ixtapa. Después de pasar algunas horas detenida e incomunicada, su defensa solicitó la duplicidad del término constitucional y el juez de control, Miguel García Hernández determinó otorgarle un plazo de 142 horas para resolver su situación jurídica en la audiencia de vinculación a proceso.

La parte acusadora, representada por el Ministerio Público pidió por medida cautelar su prisión preventiva justificada pero el juez se la denegó y salvó el riesgo de ser encarcelada por el tiempo que resuelva. El togado dispuso que la exregidora deberá acudir todos los días a firmar en el juzgado hasta el día que defina si es o no vinculada a proceso penal.

La Fiscalía Anticorrupción del Estado de Jalisco le finca probables delitos de ejercicio indebido de funciones y abandono del servicio público, y también delito de peculado. El agraviado es el Ayuntamiento de Puerto Vallarta. Rechaza su responsabilidad de haber contratado asesor y auxiliar, pagar sueldo a sobrino y yerno -Juan Carlos y Ángel- sin comprobar estos que haberse presentado a su centro de trabajo, la evidencia del acto de corrupción atribuido a ella.

Si dice ser víctima de una persecución política, aunque no hay foco para identificar quien urdió el plan que la tiene en jaque. En la administración del profe Luis Alberto Michel Rodríguez jamás se le sometió a proceso administrativo ni se le levantó acta por su desempeño. La anomalía se originó en el personal de confianza para su desempeño como regidora y en su momento, cuando la regidora exigió información en el pleno del Ayuntamiento el profe Michel afirmó que los regidores, incluyendo Carla Esparza determinaron quién y quiénes serían sus colaboradores-asesores.

En su momento se lanzaron acusaciones de la misma naturaleza a otras regidoras, Sara Mosqueda Torres y la maestra María Elena Curiel Preciado, por ejemplo, pero supieron administrar los golpes. En uno de estos casos, la propia Esparza le atizó a una de sus compañeras.

Lo que sí es cierto, que los tres años del gobierno michelista fue una tortura para Esparza Quintero y bien pudo dejar secuelas hasta en su salud. Eso declaró la ex regidora declaró al salir de la audiencia el miércoles, que le han dañado de salud, su carrera política, tiene daños psicológicos, le han dañado su carrera política, su trabajo y a su familia.

En ejercicio de su función asestó golpes precisos, políticos y mediáticos al presidente municipal, Luis Michel, a su familia, particularmente a Jesús “chuyito” Michel López, a quien acusó de haberle enviado un sobre amarillo cerrado, aparentemente con dinero. En aquella sesión ordinaria correspondiente al mes de septiembre de 2022, Carla Esparza se levantó de su asiento, extendió sus manos y le entregó el sobre a Michel, quien solo atinó a expresar que su hijo ya era bastante grandecito para asumir la responsabilidad del acto. Michel llamó a un colaborador y se llevó el sobre. Jamás se supo si e sobre contenía dinero, un soborno a cambio de aprobar iniciativas y propuestas del edil, según presumió la aludida.

Semanas antes de aquel momento épico hizo punta cuestionar y frenar una iniciativa para modificar y ampliar el presupuesto de egresos. Nadie como Esparza Quintero se opuso a los designios de Michel y el sector duro de la sociedad vallartense que reprobaba la gestión de Michel la tomó como su heroína y le exigía ser cada vez más combate. Fue ella quien abrió fuego contra el titular de Turismo, Ludgwig Estrada Virgen, acusando la existencia de “aviadores” en su nómina y exigió su destitución por la duplicidad de su cobro, la pensión y el sueldo de funcionario municipal.

La remoción del director de Turismo Municipal fue música para los oídos de la abogada ahora imputada. Todos los días revisaba sus redes sociales, hacía un recuento de sus likes, y en la proporción de sus decenas o cientos de reacciones medía su índice de popularidad. Con cierta frecuencia se mostraba ensoberbecida, degradaba a otros y ella se asumía dueña del trono de las redes.

Su estilo de ejercer su cargo de regidora exudaba egolatría y fue en las redes donde le afloró una intolerancia que la impulso a veces a patear el bote y propinar andanadas de improperios a quienes exponía diferendos a lo suyo.

En la vida, sobre todo en el servicio público, toda acción tiene su consecuencia. Desde los primeros días del gobierno de Michel se recogieron las evidencias de haberse instalado la mas grande de las granjas de bots y trolls orientadas a difundir sus mentiras, desacreditar las verdades que le incomodan y golpear a quienes osaran cuestionar al gobierno morenista. Carla Esparza fue una de las víctimas.

Al principio supo administrar sus energías pero ya encarrerada dilapidó la fortaleza que al principio le dio su enjundiosa oposición al gobierno michelista, que en silencio empujó la denuncia que hoy la tiene en capilla. Desde la Oficialía Mayor de Administración se refaccionó a la Fiscalía Anticorrupción y mientras ella dilapidaba su capital la carpeta judicial se robusteció de tal modo que hoy ha sido víctima fácil de las insidias acumuladas en aquel trienio.

No queda claro si se trata de una venganza que con el sello personal del michelismo donde se anidó, o se trata de una conjura reavivada por el gobierno estatal, incluye ya con la complacencia de los verdes. Si Carla Esparza creyó que el arropo del junior Calderón Ibarría, sería arropada por los naranjas, por el gobernador Pablo Lemus, fue una lectura errónea.

No hay indicios de esfuerzos personales que alentaron ejecutar la orden de ir por ella y presentarla al juez, pero casos como la tragedia de Carla nos hacen creer la eterna vigencia de la frase de Roosevelt, quien dijo que en política, nada ocurre por casualidad. A la víspera de cumplirse un mes de abrazar la causa del muchacho del sombrero que presume no dar “ni un paso atrás”, la justicia fue por ella. Faltaría que al anunciar su retiro de la política se frene el proceso.

 

Revolcadero

 

Carla Esparza tiene razón en sentirse abandonada a su suerte y sentirse perseguida por la justicia. Se quejó de haber interpuesto denuncias y que estas nomás no avanzan. En otras palabras, parece decirnos que las autoridades enviaron al congelador aquel recurso acusador contra un grupo de funcionarios municipales, entre los que destaca el profe Luis Alberto Michel Rodríguez. Denunció a Michel, al titular de la Dirección de Turismo municipal, Ludwig Estrada Virgen, al secretario general del Ayuntamiento, Felipe de Jesús Rocha, al Oficial Mayor administrativo, Carlos Virgen, el director de Desarrollo Institucional, Enrique Márquez Hernández y al Contralor municipal, Héctor López González de incurrir en violencia política en razón de género en su contra desde el inicio de la actual administración. No se había cumplido ni el primer año cuando ante la Fiscalía de Jalisco denunció tres atentados en su contra y en contra de sus bienes materiales. “Han puesto en peligro mi integridad física”, decía Esparza Quintero. Al menos una de las denuncias la presentó en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPC). Se sentía tan victimizada que consideró solicitar lograr el mandato de incluirlo en el Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género. Nada ocurrió.****** El alcalde Luis Munguía tomó protesta a los integrantes del nuevo Consejo Ciudadano del Centro Histórico de Puerto Vallarta, presidido por enésima vez por el ingeniero José de Jesús Palacios Bernal. La maestra Rosa Jazmín Rosas Flores fue designada secretaria de actas, y la directora de Promoción Económica y Turismo, Alejandra Cornejo, como secretaria del Comité Consultivo. Dichoso Consejo está conformado por destacados miembros de la comunidad, incluyendo representantes del sector empresarial, arquitectos, ingenieros y regidores del Ayuntamiento, comprometidos en trabajar juntos para el rescate integral del centro histórico. Durante la instalación, Munguía destacó que el municipio trabaja en varios proyectos para mejorar y embellecer el centro histórico, como la rehabilitación del malecón. Reconoció el apoyo del gobierno federal, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, y la Secretaria de Turismo de Jalisco, Michelle Fridman, quienes realizarán trabajos puntuales para el rescate de este lugar, incluyendo otras obras en el destino, como el muelle de Mismaloya y el nodo vial.******* El gobierno del renacer verde informó de la entrega dela pavimentación de la calle Paseo de Las Rosas con lo que cumplió un compromiso histórico.  Después de más de tres décadas de espera, las y los vecinos de la colonia Villa Las Flores, ahí frente al aeropuerto de la ciudad, finalmente vieron hecho realidad un anhelo largamente postergado. Sería el alcalde Luis Munguía el que les entregó pla nueva vialidad, símbolo del renacer de la colonia, cumpliendo así un compromiso más del gobierno del bien.  En la inauguración, el presidente municipal destacó que, más allá de su funcionalidad, esta calle representa una mejora significativa en la conectividad de esta colonia, al encontrarse cerca de puntos clave como el Centro Internacional de Convenciones y el boulevard Francisco Medina Ascencio. Esta obra, contribuirá a reducir el tránsito y a facilitar la movilidad en la zona. Munguía anunció la futura creación de una base metropolitana de Protección Civil y Bomberos en Villa Las Flores, proyecto arrancará próximamente y aprovecha la ubicación de la colonia, cercana al aeropuerto, la central camionera y la terminal marítima, lo que permitirá fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias.

 

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