* Prevén 10% menos de turistas en diciembre y enero en esa entidad, Los Cabos y Caribe mexicano por el ‘warning’

José Fernando Ortega

Aunque originalmente los representantes del sector turístico de Riviera Nayarit esperaban que la desaceleración en reservaciones derivada de la alerta de viaje de Estados Unidos fuera pasajera, la realidad es que se tendrá un impacto negativo en los siguientes dos meses.

Y es que la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) dio a conocer un estudio que señala que entre diciembre de 2017 y enero de 2018 la llegada de vacacionistas a los diferentes complejos de sus agremiados tendrá una disminución anual de 10 por ciento, derivado principalmente de las advertencias del gobierno estadounidense y entre los estados más afectados está Nayarit.

El presidente de dicha agrupación, Rafael García, declaró que “la alertas de Estados Unidos ha repercutido en las reservaciones hoteleras, especialmente en Los Cabos, Cancún-Riviera Maya y Nayarit”.

Esto es, a la información que desde hace semanas se ha difundido sobre las afectaciones a los Cabos y el Caribe mexicano, ya también se agrega Nayarit, estado convulsionado por el crimen organizado, sobre todo en la capital.

Las travel warnings de Estados Unidos causaron de inmediato una desaceleración de 40 por ciento en las reservas de viajes del periodo septiembre-noviembre, además, para la temporada de invierno ya hay una disminución de 20 por ciento.

La desaceleración en las reservaciones se está dando principalmente en el mercado de grupo de incentivos -viajes que las empresas dan a sus empleados-, bodas y lunas de miel.

Se sabe que desde el momento en el que el gobierno norteamericano emite una alerta, las compañías deben informar a sus empleados, lo que ocasiona que muchas veces escojan otro destino.

Ante esta situación se han emprendido diferentes estrategias y ahora se habla de reuniones con las principales operadoras de tours en Estados Unidos, para darles a conocer de manera puntual cuál es la situación de México.

Las advertencias del gobierno estadounidense se han intentado contrarrestar con campañas de promoción del sector privado, gobierno federal y estados.

También se ha manifestado que las alertas emitidas por Estados Unidos deben estandarizarse, por lo que se recomienda protocolos específicos para que no se politicen y no se usen como un arma de negocio o influencia política, sino para informar a los viajeros. Sin embargo, hay intereses en el vecino país por afectar al sector turístico mexicano.