CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Las fiestas decembrinas se enlutaron los paradisiacos rincones de la llamada Costalegre. La víspera de la Nochebuena y Navidad, asesinaron a un dirigente del Movimiento Ciudadano en La Huerta y a muy temprana hora de este jueves 28, mataron al diputado local y ex alcalde de Tomatlán, Saúl Galindo Plazola.

Son dos asesinatos sentidos en la clase política local. La Huerta fue parte del distrito con cabecera distrital en Puerto Vallarta hasta la elección federal pasada. Entre la elite del MC  era muy conocido Salvador Magaña Martínez, el coordinador en aquella municipalidad, en donde fue regidor en el trienio 2012-2015 y era considerado una de sus figuras más relevantes.

El diputado Saúl Galindo es acaso uno de los dirigentes más importantes del Partido de la Revolución Democrática el PRD, en la entidad. Su personalidad le hizo ganar adeptos entre la elite política jalisciense y particularmente en Puerto Vallarta, se ganó el respeto de propios y extraños. No fue ninguna casualidad que haya presido la Comisión de Justicia, una de las más importantes en el Congreso del Estado.

Semanas atrás los habitantes de las comunidades de  Costalegre jalisciense, entre miedo y con tibieza se atrevían a inconformarse por la presencia de las fuerzas navales. Hasta el presidente municipal del vecino Cabo Corrientes, Prisciliano Ramírez Gordián hizo pública su queja contra la presencia de los marinos. Sin embargo, tales posiciones iban a contrasentido con el interés mayoritario. Los marinos realizaron una batida por toda la costa del estado en donde algunos lugareños denunciaron haber sido sitiados por días. La presencia de las fuerzas militares fue más allá de la costa. Las brigadas subieron a las comunidades de la sierra y particularmente a rancherías de Tomatlán y su vecino La Huerta. A los militares les había llegado información de que en esta zona se guarecían importantes figuras de la delincuencia organizada.

Ni son ni por asomo dos ejecuciones aisladas de políticos de la región. Entre la región costera y sur de la entidad, donde se localiza La Huerta, Tomatlán y Puerto Vallarta, suman no menos de una decena de figuras públicas caídos en la cruzada y choque de fuerzas de gobierno y malosos.

Hace poco más de tres años mataron al alcalde panista de Ayutla, Manuel Gómez Torres y su escolta y jefe de policía. Ayutla es la tierra del diputado local, Ramón Guerrero, quien fue también munícipe de Puerto Vallarta. Por aquellas fechas, septiembre del 2014, ejecutaron al diputado federal, Gabriel Gómez Michel, que había sido alcalde de El Grullo.  En esta zona tiene fuerte presencia la delincuencia organizada reconoció el gobernador en su momento y hasta nombre le puso: Cartel Jalisco Nueva Generación.

Ningún municipio de la región ha estado exenta de la violencia que por unanimidad se le atribuye a la presencia de grupos de malosos. La repentina desaparición y jamás localizado, el regidor Humberto Gómez Arévalo es atribuible a razones de esta naturaleza. Eran los tiempos negros que gobernó la ciudad el ahora diputado Ramón “el mochilas” Guerrero. La desaparición que todos dan por muerte del “Beto del Infonavit” se le endosan muchos a “el mochilas” y esa una de las razones por las que le brotan rechazo en distintos sectores de la sociedad vallartense.

Allá por octubre de 2014 se reportó la muerte de Carlos Alberto Orozco Madrigal quien había sido alcalde del vecino Cabo Corrientes. Un año antes, en junio del 2013, también ocurrió lo mismo al regidor Juan Carlos Gordián cuando se dirigía de la cabecera municipal El Tuito, a la comunidad de Chacala a realizar ciertas diligencias. Pudiera ser coincidencia pero a Orozco Madrigal y a un acompañante los mataron también por la carretera federal 200, en jurisdicción de Tomatlán.

En los poblados rivereños de la costa jalisciense, desde Cabo Corrientes y Puerto Vallarta, hasta Cihuatlán, pasando por La Huerta y Tomatlán, los poblado platican fantásticas historias sobre la presencia de determinados capos del narco. Ahí está la fabulosa historia de la redada en Mayto y Tehuamixtle hace tres semanas a un personaje ligado a esos negocios. No se sabe si es cierto que atraparon a un pez gordito de apodo “el cuate” y que por varios días le extrajeron información.

Que se sepa, los sabuesos no han concluido, identificado o atrapado a algún matón. Ni siquiera identifican y han puesto nombre a determinado autor, intelectual o material. Ocasionalmente han puesto nombre al “cartel”.

Sí, lo que abundan son declaraciones públicas en donde destacan frases publicitaria y optimistas tendientes todas a perseguir y atrapar a los asesinos y aplicar justicia. Esta última semana, con motivo de las sonadas muertes del activista del MC y del diputado local del PRD, resonaron voces en el mismo tono. Bueno, hasta el fiscal general, Raúl Sánchez Jiménez se dejó venir desde Guadalajara para encabezar las diligencias en Tomatlán.

Saúl Galindo fue presidente municipal en el trienio 2013-2015 y antes, regidor del 2004 al 2006. Recientemente pidió licencia y se apuntó para ser candidato y buscar por tercera es la alcaldía. En su carrera en el servicio político hizo muchos amigos pero también enemigos, algunos de ellos subordinados en su gestión. Sin embargo no se supo de haber sido amenazado. Lo que si platican los vecinos de aquella municipalidad es la ocasional exigencia de los malosos a determinados políticos hacerse a un lado, declinar y desistir de buscar la alcaldía y otros cargos de elección popular.

De los hechos, las primeras actas contienen datos e indicios, algunos testimonios sobre la ejecución del político perredista. Se transportaba en una camioneta Ford Doble cabina color negro, acompañado de su hijo. Se dirigía su rancho El Coco, crucero de Tomatlán, rumbo a Puerto Vallarta. A la altura de las albercas El Mirador, lo alcanzó una camioneta blanca y le bloqueó el paso obligando a detener la marcha. Bajaron seis individuos, lo bajaron de su camioneta y lo mataron. Su hijo lo llevó al hospital de Tomatlán pero al llegar declararon su muerte. Con el plomo en su cabeza no tenía oportunidad de vivir.

Como asuele ocurrir en este tipo de sucesos, las fuerzas de seguridad pública, estatal y corporaciones federales, militares y marinos, hacen presencia y gala de su poderío. Nomás tanquetas falto por ver en las albercas. El fiscal Raúl Sánchez Jiménez prometió investigar y aprehender a los asesinos. Por desgracia, a falta de antecedentes, de resultados y de efectividad en rastreo de matones hay cero optimismo. Ojalá y los investigadores hagan lo que nunca hacen, investigar, rastrear y detener a los pistoleros y aclarar el crimen del diputado Saúl Galindo y del activista del MC en La Huerta, Salvador Magaña.

Es un clamor generalizado en pleno 28 de diciembre y no es broma.

Revolcadero

El doctor Maximilian Andrew Greig ya debe alistar maletas para irse una temporada y despachar en el cubículo ocupado hasta ayer por Saúl Galindo Plazola. Max Greig estudio medicina y se especializó en ortopedia y traumatología  e inclusive ha realizó un postgrado en medicina de lesiones deportivas en Edinburg. De su trayectoria podemos destacar haber sido rector del Centro Universitario de la Costa, el CUCosta de Ixtapa, de la Universidad de Guadalajara. Al cabo de una desgracia, no es esa la mejor forma de llegar al Congreso del estado pero le toca a Max Greig.****** En la última semana, la militancia de Morena y también la del Movimiento Ciudadano se ha ruborizado al dar cuenta de la versión, jamás confirmada y siempre negada, de que el diputado local del MC, Ramón Guerrero Martínez salta de su partido a Morena. Mucho se teme que se trata de una historia inventada por leales a “el mochilas” en una deliberada “extorsión política” a los dueños del MC para obligarlos a dar marcha atrás a la intención de nominar a Arturo Dávalos candidato del MC a la alcaldía. Todo indica que el propio Enrique Alfaro sabe que se trata de un burdo chantaje en razón de que Morena no tiene intenciones de aceptar y postular al de Ayutla. Nuestros amigos de Morena nos han repetido lo mismo, “No es cierto, pero si eso ocurre, nos vamos der Morena” nos dijo un morenista de hueso colorado. Seguro estamos que el grupo de Héctor Gallegos y Roberto Ascencio haría lo mismo.****** Hace ya varios meses consignamos en este espacio que el vínculo de unión de Ramón Guerrero con Morena le viene vía Ricardo Monreal. Los seguidores del Mochilas reiteran que su grupo apoyó con mucho dinero a Ricardo Monreal en su campaña para ser delegado en el DF y que es éste quien aflojó a AMLO para aceptarlo. Y que volvió a ofrecer más dinero, mucho dinero, para gastarlo en Morena. Sin embargo, a esta historia le hace falta un mejor guión. Lo único cierto en esta maraña es que Ramón Guerrero rompió el acuerdo inicial, aquel de apoyar a Enrique Alfaro a ser gobernador, respaldar a Arturo Dávalos en le reelección e intercambiar carriles Luis Munguía y el propio "mochilas". Faltan días para saber el último apunte del guión de la telenovelona naranja.