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Guillermo Gómez Pastén |

Crecimiento de la flota mundial de cruceros beneficia a Puerto Vallarta

 

En los últimos años, la industria de cruceros turísticos internacionales ha experimentado un crecimiento significativo a nivel mundial, y Puerto Vallarta no ha quedado fuera de esta tendencia. Este importante destino mexicano del Pacífico ha visto cómo la llegada de cruceros aumenta, consolidándose como una parada estratégica para las líneas navieras. Sin embargo, este crecimiento podría ser aún más acelerado si se mejorara la infraestructura portuaria y se revisaran las elevadas tarifas que encarecen la llegada de estos barcos a México. Por lo pronto, en este destino ya se proyecta la ampliación del Muelle 1.

Tras su participación en el Seatrade Cruise Global 2026 en Miami, Arturo Musi Ganem, presidente de la Asociación Mexicana de Cruceros Turísticos, explicó que durante el evento se realizaron los infaltables encuentros con directivos de las líneas navieras para fortalecer y ampliar la comunicación, entre otros puntos para conocer su opinión sobre los diferentes puertos, los resultados que están obteniendo y la programación que se planea para los siguientes años.

Sobre ello, apuntó que el panorama es alentador porque en los astilleros se están construyendo una cantidad muy grande de barcos de última generación, los cuales eventualmente serán destinados a alguna ruta y definitivamente el Pacífico mexicano es un destino importante.

El crecimiento registrado en Puerto Vallarta está alineado con la expansión global del sector crucerístico, estimada en aproximadamente un 7% anual. Sin embargo, este incremento se atribuye principalmente a factores externos y al dinamismo del mercado global, más que a estrategias propias de desarrollo local. Por ello, aunque el crecimiento es positivo, existen áreas críticas donde Puerto Vallarta y otros puertos del Pacífico mexicano deben enfocarse para maximizar su potencial.

“Lo que le hace falta a los puertos del Pacífico mexicano, y eso lo hemos comentado antes, es mucha infraestructura, siguen igual desde hace muchos años y sus muelles son muy chicos. Por ejemplo, en Puerto Vallarta son de (aproximadamente) 200 metros, los barcos (más grandes) que llegan son de 340 a 360 metros y quedan volados una buena parte, esto hace que una o dos de las escaleras no se puedan bajar y los cruceristas tengan que hacer largas filas y espera para desembarcar”.

Durante el evento se dieron a conocer proyectos de crecimiento en diversos puertos, en el caso de Puerto Vallarta, para el Muelle 1 darle más línea de atraque y dragado, sin entorpecer el ingreso a la dársena, lo cual es “importantísimo y muy necesario”.

Explicó que durante el evento, Puerto Vallarta generó alguna inquietud por los acontecimientos de febrero pasado en torno a la seguridad y se permitió difundir que el destino ha retornado plenamente a la normalidad, de hecho el segmento de cruceros opera positivamente y atraviesa un importante momento, casi al final de la temporada alta.

Un punto a favor de Puerto Vallarta es que las navieras han recogido opiniones muy positivas de la experiencia que tienen los cruceristas en su visita al destino.

“Entonces hay buena posibilidad de incremento para los siguientes años, aunque habría muchos más arribos si se tuviera mayor infraestructura, no sólo en Puerto Vallarta, sino también en Mazatlán y Cabo San Lucas. Ojalá nuestras autoridades pensaran al largo plazo y con una planificación pudieran trabajar en opciones, incluso abrir puertos alternos, lo cual aumentaría el tráfico y nos beneficiaría a todos”.

Arturo Musi lamentó que un factor que limita la expansión de Puerto Vallarta y otros puertos mexicanos como Mazatlán y Cabo San Lucas es el encarecimiento de las tarifas portuarias debido a nuevos impuestos. Esto ha colocado a México entre los países con costos más elevados para la llegada de cruceros, lo cual genera una pérdida competitiva frente a otros destinos internacionales.

En resumen, Puerto Vallarta vive un momento prometedor dentro del mercado global de cruceros, con expectativas de crecimiento respaldadas por la construcción de nuevas embarcaciones y la positiva experiencia de sus visitantes. Sin embargo, para aprovechar plenamente estas oportunidades es imperativo invertir en infraestructura portuaria adecuada y revisar las políticas tarifarias que actualmente representan un desafío. Solo así podrá consolidarse como un puerto competitivo, dinámico y atractivo para la creciente demanda internacional en esta modalidad turística.