La falta de personal sigue impactando al sector restaurantero de Puerto Vallarta, en el pasado periodo vacacional de fin de año, el 45 por ciento de los establecimientos afiliados a la Canirac reportó que operó con plantillas de entre 75 a 90 por ciento.
Es decir, la mayoría de los restaurantes ya tuvo plantilla completa, además de que reportaron un incremento en sus ventas y afluencia de comensales en dicho periodo.
Así lo informó la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), delegación Puerto Vallarta, Martha Parra, quien en conferencia de prensa apuntó que “la verdad que tuvimos que hacer maravillas algunos de nuestros socios, pues en temporada siempre es complicado encontrar más personal”.
La alta rotación de personal es un reto estructural importante en el sector. Esta situación eleva los costos de reclutamiento y capacitación, impactando la estabilidad financiera de los establecimientos.
El 60% de los establecimientos reportó haber tenido un incremento en las ventas de entre 10 a 20 por ciento, el 25% dijo que los niveles de ventas se mantuvieron y el 15% que registraron una baja de entre 10 a 40 por ciento.
A la vez, el 55 por ciento de los negocios del ramo indicó que registró un incremento de comensales de entre 10 a 20 por ciento, el 30 por ciento indicó que se mantuvieron los mismos niveles y el 15 por ciento reportó reducción de 10 a 40 por ciento.
El 60 por ciento de los comensales fue extranjero y el 40% restante entre turistas nacionales y consumidores locales.
Martha Parra consideró que en general el sector enfrentó un 2025 complicado, marcado por la inflación y el aumento en los costos operativos. Muchos negocios se vieron obligados a adoptar una postura de resistencia.
Durante el año, se registraron aumentos en insumos, energía eléctrica, logística, rentas y servicios. Estos factores afectaron los márgenes de operación, especialmente en micro y pequeños restaurantes, que tienen menor capacidad para soportar estos incrementos. Las condiciones macroeconómicas también influyeron en el comportamiento de los consumidores, quienes se mostraron más cautelosos al gastar en alimentos y bebidas fuera del hogar.

Para 2026, la industria enfrentará desafíos como el aumento del 13 por ciento en el salario mínimo, que se suma a la inflación y a los altos costos operativos que ya afectan al sector, generando consecuencias en cuotas patronales e impuestos sobre nómina.
Sin embargo, subrayó que 2026 también presenta oportunidades para el sector restaurantero en Jalisco y en Puerto Vallarta, especialmente con la celebración del Mundial de Futbol. Se estima que los turistas destinarán entre el 20 y 35 por ciento de su gasto total al consumo de alimentos y bebidas, lo que podría tener un impacto positivo en la economía local.





