CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Cuando la mañana del pasado miércoles llegaron a la “oficina” de trabajo y hallaron afuera del edificio algunos muebles, los empleados del Centro de Maestros Costa-Sierra Occidental captaron aquella sabia recomendación de sus superiores. “Échenle la bendición cada vez que salgan”, fue la encomienda.

La escena del miércoles 10 de octubre causó rabia y coraje. Afuera y en el pasillo de ingreso había sillas y otros muebles menores de oficina. Como que el sol sorprendió a los ladrones y desistieron de seguir con su acarreo y se largaron con la carga ya arriba de algún automotor de carga pesada. Eran las ocho y media de la mañana. “Como que las encaminaron”, nos contó un testigo visual.

La del miércoles fue la séptima visita de los bandidos en cinco meses al Centro de Maestros. Ese conteo inicia el lunes 7 de mayo. El fin de semana anterior a ese día marcó la racha negativa. Ya antes, en el lejano 2011 sufrieron un primer robo. Siempre ha sido de su preferencia el equipo de computación y tanto es el saqueo, que ya vaciaron todo y el equipo habilitado son los teléfonos personales. Ese aparato en miniatura es el equipo de trabajo.

El Centro de Maestros Regional de Puerto Vallarta se localiza a espaldas del Cecytej y la Escuela Secundaria 132, a un costado del Instituto Tecnológico, allá en la escondida colonia El Mangal. Depende de la Dirección General de Formación Continua, de la Secretaría de Educación de Jalisco. La oficina sirve a todos los docentes de educación básica en la Región Costa Sierra Occidental. En total son unos 4 mil 500 profesores. La función principal es capacitar y actualizar a los docentes por medio de Cursos Presenciales. Es decir, se trata de capacitar a través de cursos a los maestros en donde su asistencia es obligatoria, no vía “en línea” o a través de computadora. Dicha capacitación se cortó de tajo al desaparecer el Programa de Carrera Magisterial al implementarse la Nueva Reforma Educativa.

Tiene lógica suponer que la tan socorrida reforma educativa es la explicación y causa del deterioro del Centro de Maestros y la condena a permanecer en el abandono a los tres empleados de planta. La única actividad registrada en dicha oficina regional es la capacitación a los docentes en espera de ser sujetos a algún tipo de evaluación, ya sea por ingreso, promoción o permanencia. Aplaudirán que Andrés Manuel López Obrador se anime a echar atrás la reforma de Enrique Peña Nieto pues por ahí hallarán una vía de escape y dejar atrás sus predicamentos.

El edificio dispone de un terreno extenso. Se diferencía parcialmente en del Cecytej y la secundaria 132 por una barda perimetral. En una parte existe malla ciclónica. Dicha malla colindante registra un deterioro que no puede ser peor y sin duda anima a incursionar más allá del arroyo del callejón sin salida que divide con el Tecnológico. Es esta parte, que da frente a la colonia San Esteban al punto conocido como “La Posta”, el punto justo de los allanamientos.

Bien, entonces quedamos que el 7 de mayo se reportó el primero de siete robos ocurridos en cinco meses y tres días. Levantado el inventario, se anotó la pérdida de gran parte del equipo de cómputo. Desaparecieron también dos pantallas de 32 pulgadas. Se notificó a Guadalajara y la instrucción fue limitarse al trámite de la denuncia correspondiente.

Hubo indignación entre los pocos empleados. Uno de ellos recurrió al Twitter y Facebook para pedir apoyo al secretario de educación y en menos de diez minutos le legó la respuesta. No era el titular de la SEJ. Hablaron de la Dirección General de Formación Continua y la orden superior fue “bajar todo de las redes” de inmediato.

En palabras llanas, le ordenaron checar el inventario, lo existente y lo robado, levantar la denuncia cada vez que entren y dejarse de grillas. Fue la vez de la recomendación de echar la bendición cada vez que salgan de la oficina.

El problema es que nadie en la SEJ asume la responsabilidad. El responsable directo del centro de Maestros Regional es el titular de la Dirección General de Formación Continua para Profesionales de la Educación. Ahí despacha Alonso Soto Zavala. A partir del 2016 se hizo cargo de todos los centros de Maestros en Jalisco. A él le enviaron un primer escrito los trabajadores. Nunca contestó. A la insistencia, Soto Zavala canalizó la queja a la Coordinación de Centro de Maestros. El jefe de ésta oficina, muy orondo y pies en el escritorio, le habló a sus asistente y le dijo se hiciera cargo del asunto. Con esas maniobras todos eludieron su responsabilidad.

Ni con la frase de batalla de “al cabo ya se van” se atreven a hablar los empleados del Centro de Maestros. Temen a sus superiores. Prefieren conservar la chamba. Estan molestos pero se guardan todo.

En el transcurso del mes de julio registraron dos robos. En agosto uno y en septiembre otros dos. El último fue el 11 de octubre. Saquearon en esas visitas todo el equipo de cómputo, reguladores, ventiladores, sillas, mesas. Traducidos en pesos, tales bienes quizá sumen más de 150 mil pesos en valor. Más allá del valor, esos robos son un insulto y un atentado a la educación, a los propios hijos, por qué no, de los ladrones. Despojan de las herramientas de trabajo y capacitación de un profesor que a la vuelta de la esquina se apostará frente a sus hijos a compartirle sus conocimientos. 

El edificio está equipado con 5 aulas en la parte alta. El piso superior se mantiene inmaculado, virgen. Los malechores han respetado, quizá por haber solo sillas, muebles mucho volumen y poco de valor. En la parte de abajo hay oficina de una dirección, un aula de usos múltiples, bodegas y baños. El mobiliario, ya sin computadoras ni esas cosas de la tecnología tan preciadas por los cuatreros del Mangal, no va allá de algunas sillas y mesas. Quedan las abandonadas afuera y en el pasillo de salida.

Sin duda los ladrones ven un atractivo, una invitación a ingresar por algo de valor. El edificio muestra signos de deterioro a simple vista. Parece abandonado. Ya no se imparten cursos Ya no se le brinda mantenimiento. Las puertas son tienen chapas. “Pues “como que le hace falta uso”, nos platicó un empleado con dejo de nostalgia.

Hay un clamor por el urgente rescate del Centro de Maestros. A ese paso, los ladrones acabarán por llevarse puertas, techos y ladrillos. Hubo un convenio con el Tec y cambio de preparar aulas, había mantenimiento y seguridad  privada. Llegó Alonso Soto a Formación Continua y disolvió el acuerdo “porque no quería a nadie ajeno en su edificio, que él lo iba a ocupar”.

Hoy el abandono y el desinterés, la malla ciclónica tirada, puertas sin chapas es una invitación pública a robar. Para los jefes superiores en Guadalajara no existe ni edificio ni trabajadores. Con pagar a un velador pudo mantenerse el equipo de capacitación pero prefirieron encomendarse a dios. Ahí, en ese rincón de la alta educación en Puerto Vallarta priva el dios de los bandidos, el enemigo de los maestros. Ninguno de los otros tres planteles, incluyendo el tecnológico con su seguridad privada, ha escapado de los allanamientos de los amantes de lo ajeno.

 

REVOLCADERO

Se llevó a cabo una reunión de trabajo en donde los actores principales fueron los presidentes municipales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, Arturo Dávalos Peña y Jaime Cuevas Tello. Vaya que tienen mucho trabajo por hacer alrededor de toda la zona conurbada. Tienen proyectos pendientes de equipamiento urbano por ejecutar. El puente Federación es acaso la mayor deuda de estos y ex alcaldes de ambas municipalidades. La obra del puente esta inconclusa desde la administración acá de Salvador González Reséndiz, y en Bahía de Banderas, los cuñados Rafael Cervantes Padilla y José Gómez Pérez. Ninguno de éstos cumplió su parte. Tampoco Ramón Guerrero Martínez. El único avance de Chavita, fue unir la avenida Federación con la avenida México y tirar cemento hasta el monte en el punto del viejo callejón Ixtapa Mojoneras. Entre esos dos puntos, que cruzan la carretera a Las Palmas, a 50 metros del ingreso al CUC, los hermanos González Reséndiz, Chavita y Rafita, se dieron gallo con la compra a precio de gangas de tierras. Ahí tienen tierra de reserva, grandes bodegas, un fraccionamiento exclusivo y algo más.******  Y los que también andan bien chambeadores son los regidores. Son los tiempos de instalar las comisiones de trabajo y nos llama la atención el esmero por difundir este tipo de trabajo. Más allá de notarse que los regidores e rodean de un equipo de prensa propio para tareas de propaganda, destacamos lo siguiente por tratarse de un ejemplo de pluralidad en los equipos de trabajo, particularmente la Comisión de Seguridad Pública y Tránsito. Al frente de la misma está el regidor José Adolfo López Solorio y son miembros colegiados, Laurel Carrillo Ventura y Cecilio López Fernández, los dos del Morena, y el panista, Saúl López Orozco. Hablamos de pluralidad porque entre los invitados destacamos al diputado local electo del MC, Luis Munguía, a la regidora del Partido del Trabajo, Carmina Palacios Ibarra, y las naranjas, Cuquita Pulido y Alicia Briones. Ha, y otros honorables invitados, lo fueron el comisario de la Policía Municipal, Misael López muro, el número dos y jefe operativo de la policía, René Méndez Vázquez, el subdirector de Tránsito Municipal, Everardo Rubio Avalos y el subdirector de la Academia, Héctor Vázquez Valencia.******* Los vecinos del centro de Ixtapa ya empiezan a reclamar por la lenta pero consistente invasión de sus calles y banquetas. En aquella demarcación se instala desde hace ya varios años cada miércoles un tianguis y cada semana son más los comerciantes que a temprana hora instalan sus puestos de vendimia. Al principio, el tianguis tenía el orden de instalar sus puestos a dos cuadras al este de la plaza principal. Poco a poco se recorrieron por la calle Independencia hasta cubrir hoy el frente de la primaria Emancipación, justo frente a la plaza. Ya empezaron ya a invadir banquetas de las calles contiguas a la plaza y los primeros puestos aparecieron en calles atrás de la iglesia. No hay consignas no fobias a los tianguistas pero reclamen de menos dejen libre paso a la plaza, a la escuela, el centro de la delegación.