CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Cumplida la tarea de “cuidar la casa” desde aquel penúltimo día de febrero, Rodolfo Domínguez Monroy merecía su bono y se le reservó Servicios Públicos Municipales. Pero se atravesó Diego Franco y desde dos meses pidió esa plaza. En la última semana, de la petición pasó a la exigencia en modo de capricho, rayando la extorsión “política”.

Hemos insistido en este espacio que en las dos o tres últimas semanas, el compacto y cerrado grupo de “las monitas” del Movimiento Ciudadano se han sentado una y otra vez tratando de acomodar las piezas y ofrecer un grupo de trabajo para gobernar la ciudad los siguientes tres años.

Diego Franco Jiménez no es ni por asomo parte de la cofradía “las monitas”, cuyo líder visible es el alcalde reelecto, Arturo Dávalos Peña. Guillermo Salcedo Contreras, Santiago Centeno Ulín, Ricardo René Rodríguez Ramírez son los tres mosqueteros que le hablan a la oreja y más influyen en Dávalos. Los cuatro juntos mueven el tablero político. Ellos son “las monitas”

Franco es de aquella pandilla importada de Guadalajara por Ramón “el mochilas” Guerrero Martínez para la campaña por la alcaldía de 2012. Los vallartenses naranjas los conocieron como “los lecheros”; todos las noches se acuartelaban en las bodegas de la empresa Lecha Roja, frente al aeropuerto. El dueño de la lechera, Abraham González Uyeda fue el principal padrino de “el mochilas” cuando éste emprendió la conquista del puerto. En el camino, “el mochilas” y Uyeda se pelearon. Diego Franco se destetó de ambos y buscó el calor de Dávalos.

Arturo Dávalos logró la candidatura del MC en 2015 y en el camino dejó a varios enmochilados, entre ellos Magaly Fregoso, Luis Munguía y otro chamaco de apellido Briceño. Dávalos ganó la alcaldía en 2015, repitió y ahora Franco reclama su compensación.

Sucede que Diego Franco no solamente reclama la titularidad de Servicios Públicos Municipales sino que se asume como el cerebro de las campañas de Dávalos y ya envió sus primeras señales, las de comerse el pastel. Ha confiado que él deberá ser el próximo candidato a la presidencia municipal del MC. Por eso su primera maniobra es intentar torpedear, a quien su olfato le reveló, será su adversario a vencer en el grupo: el secretario general del Ayuntamiento, Víctor Bernal Vargas.

En el escrito anterior consignamos que Dávalos ha cedido al capricho de Franco y ya lo palomeó para ser el próximo director de Servicios Públicos. Varias fuentes nos lo han confirmado. La conformación del equipo de gobierno estaba prácticamente concluida. La propuesta original, Víctor Bernal en Desarrollo Social, y Rodolfo Domínguez a Servicios Públicos se vino abajo. Franco obligó a redirigir a Domínguez a Desarrollo Social y Víctor Bernal recibirá su segunda ratificación al frente de la Secretaría General. Fue él quien sustituyó al primer secretario designado por Ramón Guerrero, Antonio Pinto, cuando éste regresó a Guadalajara y buscar allá la candidatura por el Partido Acción Nacional a la alcaldía de Zapopan.

No ha habido ningún funcionario municipal que se siente confundido por el silencio de Dávalos. De la extrañeza inicial, ahora ya empiezan a sospechar que algo raro trae entre manos el alcalde reelecto. Quisieran verlo en posición de réferi en un juego ya empezado entre “las monitas” y “otros”.

Tenemos claro una duda inicial. Todas las versiones recogidas nos indican que las piezas del ajedrez se acomodan del lado y en apoyo a Víctor Bernal.

De 10 funcionarios de primer nivel, no alcanzamos a percibir uno solo capaz de confesar que su “gallo” es Diego Franco y alinearse a él. Ninguno. Si bien uno o dos buscan y hallan alguna debilidad de Víctor Bernal, de entre ellos optan por el secretario general.

La estrategia de Franco está cantada. Se deja ver siempre al lado de Dávalos y hacer creer un mensaje de ser para él todo el apoyo. Por lo demás, tiene todo el tiempo del mundo para ser “dama de compañía”.

En tanto Diego Franco se acomoda para aparecer al lado de Dávalos, Víctor Bernal recibe declaraciones de apoyo, simpatías a sus aspiraciones y compromisos de trabajar en su proyecto 2021.

Más allá de la mancha enmochilada que carga Franco, su debilidad es el nulo arraigo en la ciudad. Ya puede presumir procrear hijos en Puerto Vallarta y sentar bases de una familia patasalada. Pero los seis años de despachar en un cargo de primer nivel en la administración municipal no los ha sabido aprovechar para construir un grupo político leal a él. Su trato personal a subordinados en Desarrollo Social raya en lo indigno. No es fácil localizar a algún empleado dependiente de él que nos hable medianamente bien de su persona. Le acomodaron el organigrama para que le respondieran a él delegados y agentes municipales y todos tienen un sabor agrio cuando a la mención de su nombre.

Víctor Bernal es quien mejor encaja en un proyecto vendido por Dávalos “Por Vallarta”. Más allá del partido político, el grupo impulsa un proyecto de gobierno en donde el objetivo único es trabajar y dar resultados en beneficio de Puerto Vallarta.

El MC es circunstancial. Bernal es de un linaje puramente local, como lo es Dávalos. Viene de las familias de mayor abolengo, fundadores del Puerto de Las Peñas, los Bernal, los Gómez, Palacios, los Cruz, Romero.

Quienes nos han adelantado sin mucho pensarlo, argumentan que es solo Víctor Bernal quien tiene el capital natural para hacer frente y vencer al dúo Ramón Guerrero-Luis Munguía. Éste futuro duelo también está cantado. “El mochilas” sigue moviendo los hilos de Munguía. Las regidoras electas, Alicia Briones Mercado, María del Refugio Pulido Cruz, María Inés Díaz Romero, y las suplentes de todas ellas, le reportan y piden instrucciones todos los días a Ramón Guerrero. Más mesurado, pero en la misma línea, se le ubica a José Adolfo López Solorio. Este bloque de regidores, seguirán la misma ruta que Susana Rodríguez, Bellani Fong, Homero Maldonado Albarrán, y acabarán por respaldar el proyecto de Luis Munguía.

Cuando “el mochilas” desmenuzó las canicas de la negociación para conformar la planilla del MC, creyó que la tenía cuichita al saber el nombre de Cuquita Preciado. Se equivocó. Es de la misma rama de Víctor Bernal pero la dama ni a su primo le responde pues para ella su dios único es “el mochilas”.

Cuquita jamás quiso integrarse a la campaña y prefirió irse al cerro con quien sabe quién y reportar trabajo de campaña. En realidad, el trabajo de esta dama se limitó a aparecer en los actos principales de “el mochilas” y de Luis Munguía.

¿Y qué tareas en la campaña por la alcaldía realizaron la señora Díaz Romero y Alicia Briones? Nada. Si acaso pidieron el voto en su colonia para Munguía y para Ramón Guerrero. Para Dávalos pidieron el voto pero en contra.

“Las monitas” deben ser cuidadosos y no equivocarse al momento de elegir la carta con la que harán frente a Munguía. Éste tiene a su lado a la segunda “fracción” en el Ayuntamiento. Sí, la esposa de esposa de Oscar Domínguez Monroy (Alicia Briones), la esposa de Oscar Pérez (María Inés Díaz), la esposa de Dagoberto Alarcón (Cuquita Preciado) y “el grinch” trabajará como una “fracción” del próximo Ayuntamiento 2018, con el mismo número de regidores que los morenos de Laurel Carrillo pero con mayor fuerza y más influencia política.

Así es que, preparémonos para ver en acción a las muy vallartenses “juanitas” o “manuelas”, las damas enmochiladas que le servirán a Ramón Guerrero para reclamar la candidatura 2021 para él por la vía Munguía.

Revolcadero

La Sala Regional en Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación, el TEPJF, le dio palo a la sentencia dictada por el Tribunal Electoral del estado de Jalisco el pasado 6 de septiembre. Tres días después, el Partido de la Revolución Democrática anunció que procedería a inconformarse por la decisión “ilegal” del TEEJ al desconocer el triunfo de Jorge Luis Tello García. El TEPJF fue la instancia que a la víspera del cierre de campañas electorales (la noche del lunes 25 de junio) a cinco días antes de la elección, resolvió a favor de Tello y en contra de la coalición PRD-MC-PAN cuya alianza Por México al Frente registraron a Daniel Ruiz Benavidez. Los magistrados federales revocaron el registro de Ruiz Benavidez, propuesto y militante del Movimiento Ciudadano, y ordenaron al PRD reponer el proceso y registrar a un candidato propio. El PRD registró a Tello García y con apenas un día de campaña, se agenció el mayor número de votos. El MC impugnó y el TEEJ falló a su favor, desconoció el triunfo de Ruiz Benavidez y ordenó celebrar elecciones extraordinarios. Tello García y el PRD volvieron a impugnar y otra vez el TEPJF le dio la razón y reconoció la validez de la elección. Esta vez el fallo es inatacable. Es un palo dado a Ramón Guerrero y a Luis Munguía, los padrinos de Ruiz Benavidez. Si ellos ordenaron al PRD, al MC, al PAN registrar y competir con Tello García, imposible que los magistrados federales fallaran en contra de una resolución a un acto originado y consumado por ellos.***** En el Centro Universitario de la Costa se develó esta semana una placa conmemorativa que da nombre del ilustre universitario, Armando Soltero Macías, al auditorio del edificio de Rectoría del Campus localizado en Ixtapa. Así se honra y se preserva la memoria y legado de Armando Soltero, maestro y fundador del CUCosta de la Universidad de Guadalajara. La ceremonia la encabezó el rector Marco Antonio Cortés Guardado y la señora Liliana Bojórquez Martínez, así como miembros de la comunidad universitaria, estudiantes, alumnos y personal administrativo. En el ya lejano año 1993 Armando Soltero llegó de Guadalajara a liderar el proyecto ejecutivo del Campus universitario hasta darle el impulso y la forma de hoy. La doctora Rosa María Chávez Dagostino, recordó: “Con un modesto presupuesto y un reducido grupo de entusiastas colaboradores, inició la tarea del proyecto educativo más importante de la región. Su ejercicio se extendió hasta 1998, periodo en el que se instalaron cuatro carreras, dos posgrados y un programa de nivel técnico”.****** El pre-registro para la beca Jóvenes Construyendo el Futuro ya está disponible “el línea” para los interesados. Es uno de los programas estelares, manufactura y obra de Andrés Manuel López Obrador y por aplicarse de diciembre en adelante. Pero nuestros amigos morenos no se preocupan por darle difusión. Pareciera que deliberadamente ocultan los programas sociales. ¿O sí es intencional? Han llevado a cabo reuniones y sesiones frente a la prensa pero no han invitado a inscribirse en ese programa de acceso para jóvenes estudiantes de escasos recursos económicos. Con ese actuar dan sospechas de que en realidad no desean ofrecer esos programas de apoyo económicos a los jóvenes, no a los hijos de cualquier cristiano, sino a los hijos de ellos, de sus amigos, recomendados. Eso es caer en lo mismo, actuar como lo han hecho los priistas en la era Peña Nieto y como antes lo hicieron los panistas, en la era foxista y también con Felipe Calderón. ¿Por qué callan, por qué se guardan, por qué no quieren darle difusión a ese programa? ¿Por qué no quieren que los vallartenses se enteren que pueden preinscribir a sus hijos bachilleres y obtener una beca? Son solamente dudas y de éstas se desprenden las preguntas. ¿A poco los morenos pretenden manipular y hacer suyos los programas sociales y beneficiar a los suyos?