CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Nos reclaman les llame “tribus”. Son “corrientes” los grupos que cohabitan en el Movimiento de Regeneración Nacional, nos corrigió un militante de Morena, quien sin embargo no tuvo empacho y de buena gana aceptó la definición de “primores”.

Consultamos al amigo miembro fundador, “desde 2011”, de Morena a propósito de abordar el tema de los sombrerazos entre los grupos del partido de “Don Amlo” por controlar los órganos directivos del partido.

En Puerto Vallarta se puede no identificar cuatro grupos de morenos. Eso sin considerar la corriente de neomorenos identificados con la ex candidata a la alcaldía, Laurel Carrillo Ventura.

Lo primero es precisar que las disputas se deben por controlar la dirigencia local y distrital del partido. El proceso de renovación de los consejos distritales, consejos nacionales y el Consejo Nacional de morena ya empezó. Elegidos los consejeros estatales y distritales, habrá luego de elegirse al Consejo Nacional. Ya instalados los Consejos, de estos surgirá el Comité respectivo.

Cuatro semanas después de la elección, en Guadalajara se realizó una reunión de militantes de Morena por convocatoria del ex presidente del Consejo Estatal, Primitivo Madrigal Michel. Los llamados aquel domingo responden a la línea del coordinador general de la red de Militantes de Morena Jalisco. Es   una corriente que se contrapone a los intereses del excandidato a gobernador, Carlos Lomelí.

“La ruta central abarca varios aspectos; el primero, que los órganos de dirección estén integrados fundamentalmente por jaliscienses y que haya procesos limpios, democráticos, que ya desterremos el dedazo”, definió la posición del grupo.
Pero la misma línea secundó Carlos Lomelí por separado cuando reunió a los suyos, todos alcaldes, regidores y diputados electos, para de su mano entregarles la constancia. En esa oportunidad, el empresario farmacéutico les prometería que todas las chambas federales, el “superdelegado” -empezando por él-, las subdelegaciones, y demás serían plazas a ocupar militantes de Morena.

El mensaje de Lomelí, “Jalisco para Morena”, tuvo eco en Puerto Vallarta. Ese es el segundo frente de batalla, los enfrentamientos por venir después de acomodarse en los órganos directivos del partido.

En Jalisco, Morena está acéfalo desde hace ya tres años, cuando murió en un fatal accidente en Colima, Humberto Ortiz. En Puerto Vallarta no hay Consejo ni Comité. El diputado local electo por la vía del repechaje, Bruno Blancas es “enlace distrital” y de facto, se le reconoce como su único dirigente aquí y en todo el distrito. El partido tiene una dirigencia vertical en razón de concentrar sus decisiones en la figura de Andrés Manuel López Obrador. Éste delega en teoría responsabilidades en Yeidkol Polevnsky aunque en la práctica son los hijos de don Amlo  quienes toman las grandes decisiones.

En el proceso de seleccionar a sus candidatos, se exhibió la ausencia de una democracia interna plena del partido. La renovación de sus cuadros directivos será otra oportunidad para que sus militantes prueben si de veras Morena es democrático como ellos lo presumen. Es pues una oportunidad para desterrar el dedazo frente a los intentos de imponerles dirigentes.

De las corrientes de Morena, que no “tribus” nos aclaran, la primero en identificar es la que encabeza Rocky Nik Santana Morales. Si nuestra información es precisa, él tiene el apoyo del último ex presidente del Consejo estatal, Primitivo Madrigal Michel. En su grupo destacamos el trabajo de Gaudencio Jiménez Sandoval. Los dos son considerados miembros fundadores de Morena desde sus inicios.

Como todos los fundadores locales, esta corriente se sintió ser desplazados por Bruno Bancas desde que éste se hico del control del partido. Cuando Morena designó a la profesora Lorena Jiménez candidata a la diputación federal, fue éste grupo quien hizo el trabajo y se adjudicó el único triunfo de Morena en la costa y sierra norte de la entidad.

Rocky Santana y Gaudencio Jiménez tienen tanta presencia en las bases como para disputar la presidencia del Consejo y el Comité local. El grupo va más allá. Nos han dicho que ni a Rocky ni a Guadencio se les debe descartar para que en el 2021 uno de ellos sea considerado para ser candidato a la presidencia municipal.

Contra lo que ludiera pensarse, la diputada federal electa, Lorena Jiménez no etiqueta como miembro de la corriente der Rocky Santana. Ella es institucional. No es sectaria. Si de afinidades y coincidencias se trata, la futura legisladora federal bien pudiera caber en el grupo de los profesores, los hermanos Nicolás y Pablo Ruperto Gómez Andrade.

El de los hermanos Gómez Andrade es otro grupo más de Morena en Puerto Vallarta. Ellos consiguieron abrirse espacios en la campaña de Laurel Carrillo pero de ninguna forma se ubican den la corriente de la química. También han gritado “presente” ahora que ya se dio la voz de arranque por la renovación de sus consejos.

Bruno Blancas, pese al rechazo de las bases de la militancia ha podido labrar y construir su propio grupo. Ahora que semanas atrás hizo público el reclutamiento del “independiente, Pepe Martínez, confió a loso suyos que el proyecto es el mismo de otros, abrirse camino para ser candidato a la alcaldía en el 2021. Pero también un “plan b” y este sería un tal José Luis Pelayo Barraza. De éste personaje, nos indicaron que es un joven abogado de gris trayectoria, a quien ubicamos como candidato a regidor en la posición número 8 de Morena, en la pasada campaña. No estamos seguros si es genuina la promesa que Bruno le hizo a Pelayo Barraza, de jugarla con él y convertirlo en candidato y presidente municipal.

Y, “aunque usted no lo crea”, diría la frase de un programa de televisión, el barzonista Fidencio Hernández Lomelí, trae en mano un proyecto suyo. El amigo Fidencio, presume haberle arrimado a Morena a miles y miles de militantes y simpatizantes, puro voto contado en la elección del primer domingo de julio pasado. Con esas credenciales se apresta a reclamar el derecho y honor de ser el abanderado de Morena en el 2021.

Hernández Lomelí tiene un padrino político de gran influencia nacional ante don Amlo. Son decenas de veces las que ha viajado a la capital del país para estar en actos y eventos del llamado MNL. En una de esas veces fue visto el contador Héctor Gallegos de Santiago, después de que éste abandonó las filas de Morena.

¿Qué es el MLN? Casi nada. Es el Movimiento Nacional por la Esperanza. Su dirigente es el impresentable René Bejarano Martínez, el mismísimo “señor de las ligas”. Ya. Con eso. No necesitamos darles más datos para que de inmediato sepan nuestros inteligentes tres lectores quién es dicho personaje. Si Fidencio ya se capacitó para ser de eso brigadistas que asumirán tareas para “administrar” y apoyar al superdelegado” estatal en el gasto de los recursos federales, puede estar en lo correcto.

Con semejante padrino, Fidencio asume que está en la carrera y tiene con qué ser el abanderado de Morena en el 2021 y arrebatarle las alcaldía a los naranjas.

Y a todo esto, ¿dónde queda Laurel Carrillo?

De la ex candidata a alcaldesa, nos dicen que a ellos integrarán cerrarle el camino a su ambición de buscar reelegirse como edil. En Morena se prohíbe la reelección de sus dirigentes y trasladarán dicha prohibición a los cargos de elección popular. Sino está regulado, se promoverá “cambio de reglas” y estatutos porque ya Laurel Carrillo exhibió demasiadas debilidades. Con ella Morena no ganará la elección. De eso están seguros las “corrientes” de fundadores, nuestros amigos “los primores”.

La militancia de Morena cree que en la pugna por la dirigencia deben hacerse a un lado quienes ostentan cargos de elección popular. Si se logra aplicar el principio de la “no reelección”, a ellos se les obligará trabajar para consolidar el partido y no tendrán permiso de realizar trabajo político futurista para imagen personal.

Revolcadero

Los amigos de la Red de Militantes de Morena Jalisco, nos añadieron que a la reunión del domingo 28 de julio, se invitó a Carlos Lomelí y a Manuel Peraza, otra figura estelar de Morena en la entidad, pero los dos desdeñaron la invitación. Con eso nos confirmaron que Morena Jalisco también esta partido en dos pedazos. Algo vamos a ver cuándo se llegue el momento de la integración de los Consejos distritales, el Consejo Estatal y los comités municipales y Comité Estatal. Por lo menos nadie permitirá el dedazo. Por si Lomelí lo intenta, nos dicen.****Por cierto, el Movimiento Ciudadano también anda por los cinco meses que no tiene cabeza ni cerebro en Puerto Vallarta. Desde que Gustavo Fong Patiño renunció a la coordinación municipal nadie tomó las riendas del partido. Se habló en algún momento de que Susana Rodríguez Mejía se perfilaba para ocupar ese vacío. Pero la fama o tiene ni tendrá el aval de quienes controlan al MC en el municipio. Y que se sepa, Gustavo Fong anda más ocupado en saber cuál será su nueva oficina en el gobierno estatal y conformar su grupo de trabajo que retomar la coordinación local del MC.****** Recibimos un escrito “denuncia ciudadana” quien se identificó como Ivonne Taylor. Dice el texto: “Me dirijo a usted para pedirle ayuda para exponer la corrupción y la ineptitud del Departamento de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Bahía de Banderas ante una grave situación de un edificio de 3 niveles con 6 departamentos en Bucerías, Nayarit, que se vio seriamente afectada en su cimentación y ya presenta danos estructurales, debido a la excavación para la construcción de un nuevo edificio en el predio colindante, y que después de repetidos escritos para pedir la acción del Ayuntamiento y clausurar esa obra  y hacer responsable a los que ocasionaron los danos para que paguen y reparen las afectaciones, no han actuado en beneficio del edificio afectado”. Del caso se posee “toda la documentación, fotos, videos, actas de comparecencia, escritos, y resoluciones donde se demuestra claramente que el Ayuntamiento no ha aplicado el reglamento de Construcción”. Ivonne Taylor ofrece su número de teléfono 322 143-6612 para cualquier duda e información adicional. Está molesta. “Ya se ha afectado el patrimonio de 6 ciudadanos canadienses, de los cuales ninguno está en México, y su edificio está a punto de colapsar”, advierte.