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López Obrador vs sindicatos, blancos y charros

Publicado: Miércoles, 15 Agosto 2018

CONTEXTOS

Ya antes, alguna vez me referí al asombro personal cuando revisé la declaración patrimonial del jerarca obrero, Rafael Yerena Zambrano. Imposible recordar con precisión sus propiedades declaradas pero eran dos o tres decenas; terrenos rústicos aquí y en el sur de Nayarit, residencias y departamentos en ciudades más allá de Puerto Vallarta. Algunos de sus bienes eran vehículos.

Fue la primera declaración al tomar posesión como vicepresidente municipal en el trienio 1992-1995. Solicité copia pero la secretaria como que se me espantó y se negó. Hizo bien pues aquella relación de bienes de es confidencial.

Aquí en Puerto Vallarta, en todo Jalisco, Rafael Yerena es acaso el mayor ejemplo del poder, político por un lado, y poder económico que un individuo es capaz de acumular bajo el escudo de un sindicato.

La mañana de este miércoles dediqué algo de tiempo a escuchar la entrevista a quien presentaron como futura Secretaria de Economía en la administración de Andrés Manuel López Obrador, María Luisa Ricalde. Me atrajo el interés el momento de hablar de las relaciones con los sindicatos.

Como hace 18 años atrás, cuando Vicente Fox Quezada iniciaba su gestión, existes grandes expectativas sobre el rumbo que dará a su gestión López Obrador. El trato a los sindicalismo, o mejor dicho, a los líderes sindicales, perturba a propios y extraños. Los chairos del lopezobradorismo desean acaben con esos que creen monstruos y parásitos de los obreros, el peor de males de la clase política del país.

Ya pasaron 12 años que Fox dejó la presidencia de la república pero le siguen reclamando haber dejado intacto a los sindicatos. Fox, como Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se asociaron a los líderes del sindicalismo y solo atacaron a quien cayó de su gracia. Ahora que ha sido absuelta de cargos judiciales y liberada Elba Esther Gordillo se impone la creencia de haber sido la maestra perseguida y echa presa por razones políticas.

El sindicato es sin duda la mejor forma organizacional de los trabajadores cuyo objetivo y propósito es la defensa de sus intereses profesionales, económicos y sobre todo laborales. Su asociación está propensa a la rectoría del gobierno, que establece determinadas requisitos y reglas para constituir el sindicato. La representación sindical tiene entre sus atribuciones negociar con las empresas el salario. Es ahí en donde se complica el compromiso y lealtad de sus líderes. Por lo regular, ahí empieza la corrupción del “líder”.

En algún momento el ejemplar sindicalismo mexicano entró en decadencia. Surgieron los líderes “charros” y se multiplicaron los llamados “sindicatos blancos”. No se sabe de estudio que siquiera se aproxime a saber el cálculo real de a cuánto asciende el dinero que se mueve entre empresa y sindicato en tiempos de revisar el nuevo contrato colectivo de trabajo. Ni los trabajadores “representados” tienen idea del dinero que va a manos del líder sindical a cambio de bajar la propuesta del sueldo a fijar para el siguiente año. Algún amigo gerente de un hotel alguna vez confió que la negociación del contrato colectivo anual se iban algunos  millones de pesos.

Es común pensar que el negocio del sindicato y sus dirigentes se halla en el cobro y administración de las cuotas sindicales. Ese es un gasto corriente presupuestado año por año por un sindicato en forma. Tienen sueldos, pago de nóminas y se imponen topes de gastos diversos, viáticos, de representación, apoyos solidarios a socios, otros. Del gasto presupuestal, casi nadie esconde el informe y tampoco se le niega a un trabajador. Transparentar este gasto, es la forma más socorrida y recomendada para ganar legitimidad y el respeto de los representados.

AMLO ha prometido trabajar en base a una propuesta de construir una república austera. Ha dicho que su prioridad es y será defender el interés del pueblo. Y si nadie estará por encima de los ciudadanos, en el entendido que el trabajador es uno del pueblo, deberá ser la prioridad número uno del presidente de la república (ahora electo) y lo estará por encima de su empresa.

La futura secretaria del trabajo de AMLO no dijo que desaparecerán los sindicatos. Es insensato suponer siquiera que un sindicato por sí mismo es dañino. No. En contra de lo que cualquier chairo sostenga defender, impulsar y consolidar un sindicato no es mala idea. Es el primer muro de defensa de un trabajador de una empresa pública o privada.

Frente a los empresarios y frente a cualquier organismo descentralizado o autónomo, dependencia de gobierno en sus tres niveles, el sindicato defenderá los salarios y todos los derechos. Cuando el sindicato defiende al trabajador todos los derechos estarán bien salvaguardados e inclusive, se plasma en mejores condiciones laborales.

En algún momento de la vida política del país, el Partido Revolucionario Institucional incorporó a los sindicatos. El corporativismo fue uno de las estructuras que facilitó larga vida al PRI. Ahí está una respuesta -añadida al grosero enriquecimiento de los líderes sindicalistas- del odio y repudio engendrado en muchas personas contra los sindicatos.

Yerena Zambrano se hizo en un sindicato de trabajadores gastro-hoteleros, la sección 92, afiliado a la CTM. De ahí dio el salto hasta apoderarse de la federación regional y no descansó hasta apropiarse de la Federación de Trabajadores de Jalisco, la FTJ-CTM. Antes de él, todos los dirigentes estatales iban de la diputación local a la diputación federal, a la senaduría y luego volvían a recorrer el mismo camino. En esas anda, Don Rafa. Ahora tiene a su alcance la dirigencia nacional.

El erigirse en actores políticos y privilegiar intereses políticos a la defensa de los intereses laborales de sus representados, los sindicatos se ganaron a pulso el rechazo de buena parte de los mexicanos. Por encima de eso presumieron la grotesca vía de su enriquecimiento. Muchos sindicalistas ganaron con la cuota de sus sindicatos al partido poder e impunidad. No es gratuita la diputación federal ni la anterior senaduría de Rafael Yerena.

Observadores de la política que gustan hacerse notar asumen que la cura de todos los males del país está en erradicar a los sindicalistas. Tienen razón en parte, pero no cuando proponen desaparecer de un plumazo al sindicato. Ignoran que el sindicato es una forma de asociación del trabajador sin fines de lucro. Es un derecho y un beneficio justamente para la clase más desprotegida. El gobierno debe erigirse en un garante para el cumplimiento de la ley. Si el dirigente no cumple, no será el gobierno, serán los socios del sindicato quienes quiten y pongan a su dirigente.

Sí, es impostergable ir en contra de los malos líderes. Constituir un sindicato es un buen momento para poner alto al “sindicato blanco”. En la toma de nota pudiera   establecerse barreas insalvables para quien intenta eludir la responsabilidad madre del sindicato: la defensa del trabajador.

Así como se propone de ir casa por casa al momento de incorporar a los programas sociales a los más necesitados, que también se pide el voto y firma de cada trabajador en los documentos de acuerdo del nuevo contrato colectivo de trabajo. Habrá formas de eludir negociaciones en lo oscurito y cerrar sus entraditas a los millonarios líderes obreros. Se trata de hacer todo en beneficio del trabajador, nuevas leyes y nuevas reglas. Al final, el sindicato regresará a lo suyo, en un árbitro que vigile el cumplimiento de las leyes del trabajo y la seguridad social de los trabajadores.

Revolcadero

Semanas atrás citamos consignamos que los amantes de lo ajeno tenían como suyo buena parte de Mezcales y que en sus mejores “clientes” son empleados de grandes empresas ubicadas por el bulevard Riviera Nayarit. El jueves de la semana pasada reventaron una camioneta Xtrail y una semana antes golpearon a martillazos un automóvil último modelo. Estos dos unidades estaban estacionados en las inmediaciones de las agencia Nissan a cuyos talleres también se han metido a robar y varios de sus empleados ya padecieron del robo de sus autos. El viernes cristalearon un auto sedan y la camioneta de otro empleado. En tres meses cinco trabajadores de la Nissan han sido víctima de la delincuencia. Y la Policía Municipal? Quién sabe qué o a quién cuidan porque no se ven por Mezcales haciendo ronda preventiva. Se alegraron cuando supieron que el capitán Sergio Dávila había aceptado tomar las riendas de la policía.****** Retomando novedades de Bahía de Banderas, parece que la Fiscalía del Estado se tomó con seriedad el caso de Salvador “Chavita” Macías y empiezan a surgir detalles que en un momento pudieran desprenderse responsabilidad de otros funcionarios incluyendo la regidora Nilda Minjarez. Ya entre los cuatro detenidos está un hermano de la regidora. Los Minjarez tienen parentesco con Chavita “el desaparecido”. El diputado local, Ismael “Maylo” Duñalds, publicó ayer en redes sociales que el Congreso del estado puede intervenir al momento de haber un juicio político y con prueba sólidas inhabilitar al acusado hasta con 20 años para ejercer un cargo público. En Nayarit la pasada legislatura eliminó el fuero de inmunidad que en antes brindaba cierta protección a un regidor. Es decir, la Fiscalía puede fincar responsabilidad penal en cualquier momento contra Nilda Minjarez. Y si tiene culpa, si usó su cargo para ordenar la detención y participar en la desaparición de “Chavita” Macías,  que con ella también se haga justicia.

 

 

Los panistas en su onda grupera

Publicado: Lunes, 13 Agosto 2018

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

“Yo no soy de la onda grupera”, declaró una entrevista Ignacio Guzmán García cuando en 1997 hacía campaña para ser candidato del PAN a la alcaldía.

Este fin de semana El Universal publicó una entrevista con el ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Apple y tituló: Onda grupera metió en crisis total al PAN”.

Lo anterior nos llevó irremediablemente a aquel título de portada en Tribuna de la Bahía hace ya dos décadas.

En el Partido Acción Nacional sus militantes siempre han  sabido que el peor de sus males se ubica en la agrupación que por afinidad e intereses, a veces por linaje y muy raramente por convicciones, se alinean en grupos políticos. En el PRD les llaman tribus. Es lo mismo. Esos grupos también se hallan en el PAN del estado. La presencia de la militancia en Puerto Vallarta también es grupal.

Cuando al interior del partido se debatía para hacer un esfuerzo y seleccionar a sus mejores cuadros para las candidaturas, la imposición de candidatos mató la efervescencia blanquiazul. El grupo y sus asociados que pululan en los controles del partido y sus órganos directivos se quedaron repartieron las candidaturas plurinominales a las diputaciones locales y candidaturas a la alcaldía. En ese proceso decidido no en convenciones municipales ni distritales ocurrió el último éxodo de panistas.

No hubo convención estatal para elegir al candidato a gobernador. Los dueños del partido ofrecieron a Miguel Angel Martínez Espinosa en condiciones tan ventajosas cono la de pedir mano él para designar candidatos a las alcaldías. En el paquete de las imposiciones estaba Puerto Vallarta. Saúl López Orozco fue el beneficiario.

Nacho Guzmán es quizá la segunda víctima de la onda grupera del panismo vallartense. En diciembre de 1994, el ingeniero Humberto Jiménez Rosales se inscribió para intentar disputarle al empresario Fernando González Corona la candidatura. Los grupos se habían acomodado de tal forma que menospreciaron a una de los fundadores locales de ese partido porque el jerarca del partido, el ya fallecido don Guillermo Ruiz Vázquez así lo decidió.

Lo de Nacho Guzmán ocurrió al siguiente proceso. González Corona había ganado la alcaldía y saltó a la diputación federal en abierto desdén a la ciudadanía que votó por él para alcalde. En ese proceso interno, González Corona reajusto oso grupos y estos se alinearon para apoyar a David Cuevas García.

Le causó cierto disgusto a González Corona aquella portada debido a que él dispuso ir con David Cuevas, a quien desde aquellos tiempos daba trato de ser un peón más. Hoy, David Cuevas está al frente del holdin de medios masivos electrónicos del magnate de los tiempos compartidos.

Aquella invasión de los barbados del norte, quienes le dieron pragmatismo y triunfos electorales al PAN por todo el país se reflejó acá en las figuras de González Corona y de David Cuevas el hermano mayor de Juan José “el peri” Cuevas. Con ellos el PAN inició su declive. Hubo un tercer alcalde, Pedro Ruiz Higuera. Pero éste fue un candidato sustituto. Un mes antes de la elección, murió en extrañas circunstancias el abanderado electo por la mayoría de la militancia en una convención. También venía del norte, del norte de Sinaloa, del norte del país. Rodolfo Domínguez Valle murió y  cuatro días después, el Comité Directivo Estatal designó a Pedro Ruiz como el candidato. Pedrito representaba el ala doctrinaria del panismo. A él lo acusan de haber propiciado la caída del panismo y de menos, entregó la alcaldía al priista Gustavo González Villaseñor en 2003.

El PAN no ha muerto solo. Se inmoló y sus verdugos es la militancia. Como diría una de las máximas de David Cuevas, el pluricanibalismo los acabó. Fueron de época las escaramuzas de David Cuevas que jamás pudo hacer equipo con el panismo tradicional. ¿Por qué? Pues porque David Cuevas lidereaba a un grupo propio. Ese grupo hoy se mueve en el Movimiento Ciudadano y el alcalde reelecto, Arturo Dávalos Peña fue uno de ellos.

En el párrafo anterior se intenta exponer que la afirmación de Nacho Guzmán, la de “no suyo de la onda grupera”, la dedicó a un David Cuevas quien alegremente  alienta en donde se localice posiciones de grupo. Ahí esté por ejemplo, el desgreñadero cotidiano entre el personal de la CPS, la Compañía Periodística Californiana. Ahí truenan los chicharrones de David Cuevas y por otro lado, los de David Rojo Reyes.

Si don Amlo pretende la cuarta transformación del país, el panismo apunta a su enésima transformación. Sucede que lo del PAN, la urgencia es una refundación política pero interna. Deberán redefinir el rumbo de su democracia interna. Si siempre les función la democracia representativa, elegir por voto directo de su militancia a cada uno de sus candidatos, incluyendo los pluris, si dilema uno sería ese, elegir en convenciones y voto directo y convocar mediante una “invitación” a sus prospectos a cargos de elección popular.

La democracia del PAN le había permitido tener bajo cierto control a los quien gustó atragantarse con las candidaturas de partido. La democracia permite construir determinados equilibrios internos y alivianar la convivencia interna de sus grupos. Cuando ganaron el poder, perdieron el partido. Ese era el mayor temor de un Felipe Calderón Hinojosa, acaso el mayor ejemplo de lo débil que se puede ser cuando del partido se toma por asalto el poder. Desde Los Pinos, Calderón controló el partido y el equilibrio de fuerzas internas se esfumó dando forma a una dictadura panista.

A la elite del PAN le urge necesariamente legitimidad y construir consensos en sus liderazgos. La legitimidad la concede la mayoría de quienes forman parte de la militancia por una razón central, porqué el PAN como partido político, es un ente público y quien o quienes ostenten su representatividad, presidente, secretario otros miembros de sus comités directivos, son una figura del poder público. No toda figura pública es sinónimo de poder público. El último es el único obligado a la legitimidad.

Militantes y simpatizantes se han indignado por los excesos de sus líderes. El punto no es si han sido excesos más allá de los límites de la legalidad. A Ricardo Anaya y su grupo les achacan los “moches”. En la reciente campaña, ese fue el arsenal del fuego amigo, primero y después, se convirtió una de las armas de los adversarios de Anaya, de don Amlo y de José Antonio Meade. A estos le proveyeron de ese arsenal justamente los panistas enemigos, esos verdaderos sí enemigos.

El PAN se fue en picada cuando la elite en cada uno de los tres niveles, nacional, estatal y local, trajo a lo cotidiano conductas inmorales. Todo lo tomaron de un partido, el PRI. el panismo presumió pretender vivir con la austeridad de la sencillez. A eso se le llama cinismo. Los de dobla cara, dirían otros. Gente de dobla moral, dirán otros. Panistas mochos es otra definición.

 El cinismo es mucho más antiguo que el panismo. Antes de la era de Cristo vivió un filósofo griego, Antístenes, y éste comandó a un puñado de jóvenes a los que llamó “los cínicos”. Decían detestar lo cotidiano y rechazaron los estándares inmorales de la época. Sus aspiraciones y modo de vivir fueron las mismas que la sociedad de su época. A eso llegó el “cinismo” y “los cínicos”. Aquella doctrina no trascendió pero heredaron la denominación más vigente en la clase política de hoy.

Ojalá y don Amlo no tome la filosofía de Antístenes y acabe por gobernar con el sello de sus antecesores. Habrá sido el último de los cínicos, uno más de la pandilla de revoltosos, los cínicos, el significado de “perro”.

Ya por lo menos Arturo Dávalos gobernó imprimiendo un estilo humilde en el discurso y en los hechos. A Enrique Alfaro estamos por verlo. Con él nosotros no somos optimista.

Revolcadero

Un juez oral en Tepic firmó ayer la orden de vinculación a proceso al ex titular de Seguridad Pública en Bahía de Banderas, Ricardo Guerra Sánchez. Es el proceso por la desaparición forzada de Salvador “Chavita” Macías Valdez en su última audiencia procesal. Antes de él, ocurrió lo mismo con otros tres detenidos, entre ellos el responsable de los asuntos jurídicos de la Policía, Pedro Minjarez. Dado el desarrollo del proceso en la semana, abundan las evidencias para sostener que el juez ha hallado el hilo conductor que asocia a diversos funcionarios, por lo menos una docena, en el extraño suceso del activista de Morena y ex regidor. Quienes saben del caso, han adelantado que en la lista negra hay otros cuatro personajes conocidos en el vecino municipio por el caso de “Chavita”. ***** La semana pasada la Secretaría de Cultura del estado declaró Patrimonio Cultural el centro de Puerto Vallarta, todo lo que se ubica dentro del polígono del llamado Fundo Legal de Puerto Vallarta. En esencia es pueblito, sin duda uno de los atractivos por el cual cobra fama mundial el destino. Debió pasar 100 años para que Las Peñas merezca reconocimiento de la autoridad estatal y su centro histórico se considere parte del inventariado del patrimonio cultural del estadio. Con el reconocimiento vienen cosas positivas. Por ejemplo, se pueden tramitar apoyos extraordinarios que permiten dar mantenimiento y salvaguardar la imagen arquitectónica de Puerto Vallarta. Éste tipo de decretos facilitan el acceso a recursos para destinarlos a proyectos de conservación y mantenimiento de edificios que ahorita mismo están en juinas. Ejemplo de fincas antiguas en franco deterioro son muchos. ****** El fundo Legal consta de poco más de un medio centenar de hectáreas. Por años ha sido motivo de ensayos jurídicos y que se recuerda, no ha habido de conclusiones que definan a plenitud el enredo jurídico de la arcaica y porfiriana figura de posesión de tierra urbana. El Censo Enfitéutico, como definen al Fundo Legal, inhibe una transacción mercantil de quien posee la propiedad. Hasta hace dos décadas sostenían los notarios que el Fundo alejaba la inversión. Por lo menos maniataba a las autoridades al momento de ejercer prácticas recaudatorias. Carlos Castro Segundo y Enrique Torres Pérez, y otros fedetarios solías sostener acalorados debates públicos. Recordamos que hace poco menos de diez años, el abogado Miguel Ángel Rodríguez Herrera presentó al pleno del Ayuntamiento una iniciativa para emprender un concienzudo estudio que definiera al menos un procedimiento correcto para aplicar impuestos.

 

 

El millonario juicio Vs Meza del Mar, Alejandro Meza y Juan Aponte

Publicado: Viernes, 10 Agosto 2018

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Los empleados recuerdan perfectamente los infames últimos momentos y las insultantes expresiones de Alejandro Meza.

  •   - Alejandro, tu papá no hubiera hecho esto. Tu papá era hombre de palabra, intentó reconvenirlo Sergio Legarreta
  •   - Mi papá era hombre de palabra. Yo soy hombre de documentos, le reviró el menudito empresario.

Es el juicio laboral iniciado cuando el heredero de don Alejandro Meza exigió a Juan Aponte Vega, Sergio Legarreta y Aquiles Domínguez, el fin del contrato de arrendamiento del edificio conocido como hotel Meza del Mar. Esto ocurrió el último día de abril de 2010.

Los tres alegres compadres pactaron el acuerdo de arrendamiento, administración y operación comercial del hotel con el propietario, Alejandro Meza Díaz seis años atrás, allá por 1984. Constituyeron la empresa Operadora de Empresas Turísticas y Similares S.A de C.V.

Alejandro Meza Peña, el junior, fue personalmente insistente en pedir el regreso del hotel a la familia “porque yo lo voy a trabajar”, relatan los trabajadores que les dijo. Ya para el 30 de abril de 2010 logró hacerse de la empresa.

En realidad, en aquella primavera del 2010 solo desapareció la empresa de Juan Aponte, Sergio Legarreta y Aquiles Domínguez. El hotel Meza del Mar como tal, reanudó operaciones, y ahora bajo la tutela de uno de los herederos del empresario, don Alejandro Meza. Un corporativo sustituyó a la Operadora.

El joven Alejandro se sentía desplazado por su hermano Israel, a quien le habían concedido las riendas de las tiendas Lans. Quería demostrar a su madre doña Carmelita que tenía tamaños para dirigir una empresa grande. Su hermana Catalina es la director de las tiendas Lans, su hermano Vidal, funge como director de crédito y cobranza y al frente está Israel. Ocho años después, el hotel Meza del Mar es mejor conocido por ser una especie de “club gay”. Ahí halló acomodo y parece moverse a sus anchas.

Hace un mes, Alejandro Meza hijo sorprendió a dos antiguos empleados de confianza del Meza del Mar al visitarlos en su casa, allá por Paso Ancho. Sorprendidos, preguntaron cómo supo el domicilio. Les confesó que revisó listado de créditos de Lans, la tienda de la familia. En el calor de la charla, fue capaz de adelantarles que se les cortaría el crédito de Lans. Eso ocurrió con los 25 empleados que demandaron al hotel ocho años atrás. Entró en cólera por el rechazo a su propuesta de llegar a un arreglo y dar por terminado el litigio. “De mí no van agarrar un peso”, advirtió en tono amenazante.

No sabemos si se trató del abogado Paco González, representante de los Meza para el caso, pero hace dos semanas una persona que dijo ser abogado de Alejandro  Meza acudió a la oficina del abogado, Miguel Rosales en Marina Vallarta. Eludió ofrecer una propuesta concreta de arreglo pero conminó a su par ponerle punto final al viejo conflicto laboral.

Desde aquellos tiempos data el expediente 485/2010-E mismo que ya está por dictaminarse su fallo definitivo en favor de los 25 empleados de confianza del Meza del Mar. Este viernes 10 de agosto varios de empleados acuden a una audiencia informativa en un Tribunal Colegiado de Circuito de Guadalajara. Los jueces tienen interés en saber de ellos detalles del asunto que ya mereció dos fallos a favor de los empleados y también sendos amparos directos de la parte demandada.

Aponte, Legarreta y Aquiles soportaron un año le exigencia de Alex jr. A mediados del 2009 aceptaron regresar el hotel pidiendo un año. Pocos empleados supieron con anticipación lo informado dos días antes de la entrega del mueble. La entrega formal sería el 30 de abril de 2010, se informó a trabajadores sindicalizados y de confianza. El día 28 se indicó a Sandra Flores, de recursos humanos, citar a todos los trabajadores sindicalizados para darles su debida liquidación. Pasaron uno a uno por cada departamento. A varios de ellos recontrató pero a la mayoría echó a la calle. Faltaba pagar a los 25 empleados de confianza.

Por separado Meza había cerrado una negociación con los arrendadores del hotel. “Yo tengo que tener la garantía de seguir trabajando” alegó previo a solicitar a Aponte, Legarreta y Aquiles, transferir a él la parte correspondiente a la liquidación de los ejecutivos. Recurrieron a préstamos, hipotecaron algunas propiedades, casas, y depositaron el dinero suficiente para cubrir las liquidaciones a gerentes y otros directivos de Operadora de Empresas Turísticas y Similares. Ninguna de nuestras fuentes consultadas para el tema nos pudo precisar el monto de lo depositado a Meza. “Fueron millones”, se atrevió a decirnos uno de los empleados.

Legarreta alegó frente a los trabajadores, cuando le recriminaron el aceptar la propuesta de Meza de ser él quien personalmente liquidara a los trabajadores. “Por la confianza con el papá”, dicen que dijo. No era mentira. “El tío Legarreta” era amigo cercano de don Alejandro Meza Díaz. 

Quizá con ese cargo de conciencia, Legarreta, azuzado por sus ex trabajadores encaró al junior diciéndole que el padre “era hombre de palabra”.

A las cinco de la tarde de ese 29 de abril se pagó a los sindicalizados la liquidación total. “¿Y a los de confianza, cuándo y dónde?” se animó a preguntar Juan Aponte al hijo de don Alejandro Meza. “Cítamelos a las dos de la tarde para mañana”, ordenó el patrón.

Los empleados acudieron puntuales el 30 de abril al hotel. Esperaron las siguientes cinco horas. A las siete de la noche dejó de contestar las llamadas de Juan Aponte. Previo, decía que ya iba en camino, que fueran pacientes. Alejandro Meza nunca llegó. Aponte tomó la iniciativa de ir a hablar con él. A eso de las ocho de la noche regresó a informarles “dice que no les va a pagar”. La noticia causó profunda tristeza y también malestar en los 25 empleados. Acordaron ir a la oficina que habilitó en una habitación y hablar con él.

En la privacidad de oficina-habitación, el patrón les dio una breve explicación. “Pues si a mí me dieron el dinero para su liquidación, es porque me deben rentas; me voy a quedar con el dinero. Yo lo siento mucho pero los invito a retirarse”. Enseguida, Meza Peña llamó a la seguridad y ordenó los echaran de su oficina.

El siguiente día, 1 de Mayo y por cierto Día del Trabajo, se reunieron y aceptaron la invitación de Juan Aponte de ir a demandar, a él, a la empresa y a Meza.

Del día de estallar el conflicto ya transcurrió ocho años y tres meses. Los tribunales laborales resolvieron en dos ocasiones a favor de los trabajadores y en contra de Aponte, de la empresa y de Meza. El patrón se propone alargar el litigio con argucias legales. En dos ocasiones ha interpuesto un amparo directo, recurso que se tramita en los tribunales colegiados de circuito en Guadalajara.

Alejandro Meza Peña se siente perdido. La sentencia obliga a su empresa a pagar un aproximado de 30 millones en favor de 25 empleados. Las sentencia especifica montos diferentes a cada empleado.

El grupo de demandantes acordó hacer grupo y no ceder a las tentaciones de propuestas basura del empresario. Con esa mentalidad varios de ellos viajaron a muy temprana hora del viernes para asistir al Tribunal Colegiado.

Meza les ha tentado con vagas propuestas. Los intimida. Ha tomado represalias contra ellos al quitarles créditos de las tiendas Lans. Se analiza si la empresa Lans, que como tal no tiene parte en el juicio, incurre en alguna falta legal al facilitar información de su base de datos para un uso reprobable.

En materia laboral, la normatividad vigente establece que al dictado del laudo, ambas partes pueden interponer el recurso de amparo directo. El amparo le sirve a las dos partes en un momento determinado. Por qué? Porque la autoridad puede resolver por uno o varios de los conceptos de violación expuestos en la demanda. Cambiando esto, pudiera ser que el sentido de la resolución cambie por completo lo cual, hace necesario que el resto de los agravios sean analizados por separado para dictaminar un fallo justo. En este escenario se abre la posibilidad de que una o ambas partes recurran al amparo directo, argumentando que subsiste la violación. Con cierta regularidad, en condiciones parecidas, se podrá deducir erróneamente que “no hay nada para nadie”. Es decir, que ninguna de las partes ha sido vencida en el juicio.

En el caso del Mesa del Mar, son varios demandados y todos se fueron al amparo directo. Juan Aponte es uno. Perdió el laudo. Amenazó con interponer queja contra el personal de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje pero se ignora si lo hizo. Operadora de Empresas Turísticas, también está demandada. El Corporativo hotelero nuevo creado por Meza sustituto de Operadora, es otro. Los “físicos” demandados son Alejandro Meza y Aponte. Todos perdieron el fallo. Todos litigan para ganar tiempo y desesperar a los demandantes.

El Tribunal Colegiado ha enviado personal a revisar el expediente a la Junta Local y parecen estar de acurdo que el caso esta ganado por los empleados. Quienes conocen el expediente al dedillo nos afirman que los demandados no tienen mucho por hacer y deberían mejor apurarse a pagar. Es cuestión de tiempo. “Es codita” la empresa, nos dicen. Se les hace mucho pagar 30 millones de pesos. Y cada día se eleva el monto.

Revolcadero

Las condenas que se desprendieron del expediente 485/2010-E han sido en contra de las empresas y de Juan Aponte. Es cierto, los trabajadores no van “agarrar” un peso de Alejandro Meza Peña porque los fallos no son contra él. Pero hay laudo en contra del Corporativo sustituto de la antigua empresa de Juan Aponte Vega, Sergio Legarreta Valdez y Aquiles Domínguez. Juan Aponte perdió la demanda por una sencillita razón. Le hallaron tener dada de alta en el Infonavit a Sandra Flores, “como su trabajadora”, sin señalar que era en su carácter de representante del hotel. Ante el IMSS, a Sandra sí se le dio de alta en su carácter de representante de la empresa. Es decir, perdió como patrón directo de ella pero es el único caso del expediente por el que deberá pagar. El resto de las demandas las pagará la empresa de Alejandro Meza.****** Por cierto, Juan Aponte tiene otro pendiente laboral por enfrentar. Recién nos enteran de solo el caso de una demanda laboral que desde hace cuatro horas tiene un fallo favorable. Se trata de una trabajadora contratada para labores de limpieza en el ya desaparecido antro Mariachi Loco. La empresa cerró operaciones hace ya varios años y se localizaba en la esquina de las calles Lázaro Cárdenas e Ignacio L. Vallarta, el mero corazón de la zona romántica. Una vez, Aponte llamó a la madre de su demandante exigiéndole no en tono amable retirar la demanda. A cuatro años del laudo en su contra, Aponte se sigue resistiendo pagar la sentencia. El señor disfruta gastar dinero propio y de sus ex trabajadores jugando golf con sus amigos los “Perfectos Rufianes”, como llama a sus socios del club en su cuenta de facebook. ****** Hagamos un ejercicio de memoria. Los socios originales de la empresa Operadora de Empresas Turísticas y Similares S.A de C.V fueron, además de Sergio Aponte y Sergio Legarreta, Enrique Tovar. Los dos últimos se conocieron en el hotel Castel Pelícanos. Para 1984 constituyeron la Operadora. Aquiles Domínguez se integró dos años después por invitación personal de Sergio Aponte. Aquiles era el jefe de la pequeña oficina de Hacienda Federal. Malicioso que era Aponte, lo propuso como socio para cuidarse del fisco y enderezar sus chuecuras. Aponte era el Contralor de la empresa, Aquiles era su muy amigo y garantizaba cero problemas con haciendo por eso de impuestos. A todo el grupo Aquiles les cuidaría las espaldas. Enrique Tovar no se sintió cómodo y acabó por pedir el rembolso de su inversión y refugiarse en su empresa la agencia de Viajes Tucán. Cuando el grupo tomó el Mariachi Loco lo usó de coartada. Aprovechó los dos primeros años de bonanza que registraron lleno completo. Tovar ya se había ido cuando, Aponte reportaba perdidas. Pero en tiempos de crisis, se compró dos casas, una en Las Gaviotas. Dejó de pagar rentas a los Meza y obligó a Alejandro Meza hijo pedir la entrega del hotel. Las demandas  no consideran a Tovar pero sí a Aponte, visto como el gran villano por los Meza y por los trabajadores. Legarreta es un tipazo, honesto y buen amigo. En los últimos años se convirtió en ministro de culto y pastorea a un grupo de Testigos de Jheová. Aquiles Domínguez, quién sabe dónde ande.

 

 

¿En dónde está “Chavita” Macías?

Publicado: Miércoles, 08 Agosto 2018

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Ya entrada la noche del martes, nos reportaron de San Juan de Abajo la aprehensión del ex director de la Policía Municipal, Ricardo Guerra Sánchez. Un día antes habían caído presos en Tepic dos subordinados del afamado policía, sumando ya cuatro los detenidos por el sonado caso Salvador “Chavita” Macías Valdez.

Es el caso de un curioso personaje, acorralado y detenido en un operativo de alcoholímetro, luego liberado y posterior e inmediata desaparición de un activista de Morena en Bahía de Banderas.

Desde que trascendió el extraño caso de “Chavita”, cayó una pesada bruma de confusión, con versiones encontradas, historias falsas y la inconsistencia de las mismas, narradaw por quienes supieron que ocurrió en las horas del fugaz encarcelamiento preventivo.

En Bahía de Banderas es una historia que por ser tan trillada no es fácil sostener ninguna versión como cierta. La única certeza es la ausencia de un parroquiano con aires de influencia.

Una noche de copas, cae el muchacho al filtro, no pasa la prueba del soplidito y lo remiten al bote. Sería cuestión de mero tramite pagar la respectiva multa, un recorrido de muchos vecinos cada fin de mes que son atrapados al volante con algo de alcohol en sus venas.

De fama pública por su proclividad a los escándalos, pero también por su activismo político, en la pasada campaña por Morena, “Chavita” recibió saludos de algunos genízaros y buen trato. Fue regidor en el trienio 2005-2007 y coincidió precisamente con el actual alcalde, Jaime Cuevas Tello.

De lo que ocurrió esa noche de trato “vips” al señor Macías Valdez poco o nada se sabe. Los sabuesos de la Fiscalía General de Justicia de Nayarit intentan reconstruir lo que realmente ocurrió dentro de la cárcel municipal de Valle de Banderas. Ahí se perdió el rastro. Para que confiesen y relaten la verdad los gorilas de Petronilo Díaz jalaron al número dos de la policía, Job Fernández, y a quien fue jefe de los asuntos jurídicos, Pedro Minjarez García. Este es un  connotado personaje de la política local y es de la regidora, Nilda Minjares García. Hay un tercer policía “invitado”. Ricardo Guerra fue la última pieza del engranaje.

“Chavita” cayó al bote en el transcurso de la noche del viernes 29 y la madrugada del sábado 30. Por horas no llegó a la tan ansiada por él elección federal. Con él murió su fe ganar y festinar el triunfo. Poco se supo de su caso en la siguiente primera semana, la de julio, y poco a poco la historio interesó a la prensa local, estatal y nacional.

Ese día de la elección, se platicó de la detención y se habló de un escándalo familiar. La historia apuntaba a violencia doméstica, golpes propinados una novia. En tono de broma, un vecino amigo de Valle Dorado hasta bromeó diciéndonos que a Chavita, “Don Amlo” le había adelantado su perdón y olvido con su libertad prematura pese a sus delitos y falta administrativa. 

Cuando el suceso se expandió y provocó ámpula en la clase política y ni los periodistas estuvieron exentos. La decidida injerencia de la diputada federal electa, Martha Villalvazo, a quien el desaparecido sirvió en la campaña, le imprimió un  notable matiz político al caso. Los morenos acusaron a Jaime Cuevas, y de ahí para abajo a todo sargento.

Más allá del círculo de policías de la guardia nocturna aquel fin de semana, todo lo ocurrido se cubrió por un manto desconocido. Si es cierto la versión de la atención “vips”, el detenido no necesitó de extraordinarias fuerzas para pelárseles de las manos. La versión dice que le dieron asiento en área común y nunca pisó las jaulas de las mazmorras. Se descuidó la guardia, alcanzó con unos pasos la salida y se esfumó pro las callejuelas del poblado. Nadie ha dado a saber si hay contenido de cámaras. Tampoco se conocen de testigos que lo hayan visto en su apresurado escape.

El señor Alvaro Macías Morales fue acaso el primero en ocurrir a auxiliarlo a la cárcel. Su padre abogó por él y pidió le fincaran cuantía de multa, pagarla y llevárselo a casa. Eso la mañana del sábado 30. Le negaron su petición y aceptó regresar por él ya más tarde. Ya no hubo forma de arreglar el problema y fue hasta el domingo que le dijeron que su hijo había huido. Al padre de Chavita todo le resultó confuso y las versiones inconsistentes. Está seguro que le mintieron. A él le confiaron policías que lo dejaron libre la noche del viernes 29. Supo aquel sábado y domingo que había mucho de raro, también mentiras, en la versiones.

El miércoles 4 de junio, don Alvaro fue a interponer denuncia por la desaparición forzada de su hijo. Tres días después, se día conocer el contenido de una publicación en la cuenta del desaparecido en Facebook. “Buenos días amigos y amigas, solo para decirles que estoy bien hice algunas cosas mal pero me arrepiento ya no se preocupen estoy en el estado de Jalisco”, decía el mensaje atribuido a “Chavita”. Antes, don Alvaro aceptó haber recibido una llamada de su hijo diciéndole estar bien. Después de eso se perdió la comunicación. Había pedido clemencia y perdón para policías de la guardia del viernes trágico pero al prolongarse su agonía por la ausencia de su hijo dio luz verde a las posteriores investigaciones judiciales.

En las dos primeras posteriores al suceso se registró un curioso encontronazo de historias y versiones. Hubo quienes afirmaron que la “desaparición forzada” fue realmente una ausencia voluntaria. La prueba fue al mensaje del “feis”. Decían que el muchacho se hallaba escondido por decisión propia en casa de un familiar acá en Puerto Vallarta. Pero nadie acertó en dar una razón sensata del por qué el voluntario exilio en días políticamente decisivos.

Amigos y familiares de la víctima acusaron a enemigos políticos y con cierta condescendencia, anotaron en su lista de sospechosos al alcalde Jaime Cuevas. En su denuncia, el señor Alvaro enlistó al primer edil como uno de los que deberían llamar a declarar. Los cuatro detenidos entre lunes y martes, aparecen en la lista negra dada por el padre de “Chavita”. Entre estos hay quienes creen que a Chavita no lo liberaron sino que lo sacaron para entrarlo a un grupo de malosos y serían estos quienes decidieron el destino.

Resulta temerario a todas luces exponer como cierta cualquier versión en torno lo sucedido con el activista de Morena. Lo que se sabe es que nadie sabe en dónde se halla.  Su “desaparición forzada” deberá se runa mera línea de investigación. Si hay fundados indicios de lo último, eso solo lo saben los sabuesos del fiscal, Petronilo Ponce, el fiscal. Si de veras está escondido en casa de un familiar, en Puerto Vallarta y en algún otro lugar, es probable tengan un radar para seguir el rastro y dar con él.

Sin embargo, dado el desarrollo de las investigaciones, considerando las cuatro detenciones, no alientan a ser optimistas. Ya transcurrieron justo 40 días y ese tanto es demasiado tiempo para no haber dado con el paradero del escurridizo “Chavita”.

Ahora, claro que debe haber responsables toda esta parafernalia política de Bahía de Banderas. Aun en el supuesto de que mañana aparezca el muchacho, hay reparto de culpas en quienes participaron activamente en el desarrollo del novelón. Si se les escapó, si lo dejaron libre, o en el más grave de los casos, en los supuestos de haberlo entregado a un grupo de la delincuencia organizada o que los mismos policías lo hayan desaparecido, es una cuenta mayor por la que deberán responder los responsables.

La Fiscalía no ha dado pormenores de sus investigaciones. Los detenidos pidieron ampliar al doble los términos para definir si son vinculados a proceso o son liberados. En tanto, puede haber otras detenciones ya que desde el pasado fin de semana trabajan en Bahía de Banderas un grupo de agentes y traen manojos de órdenes de aprehensión.

Revolcadero

El gobierno de Bahía de Banderas emitió ayer un comunicado de prensa y define su postura frente a las investigaciones del caso de “Chavita” Macías. El siguiente es su contenido: “Respecto al proceso de investigación que realiza la Fiscalía General del Estado de Nayarit, en relación a Salvador Macías, el Secretario General del ayuntamiento, Cristian Valiente, señala que el tenor de este Décimo Ayuntamiento ha sido y será garantista y facilitador para que las diligencias judiciales y ministeriales ayuden a esclarecer las responsabilidades de éste y cualquier otro caso con alguna responsabilidad de autoridades municipales. El mayor interés del Ayuntamiento y de quién lo preside es el esclarecimiento total de lo acontecido. A casi 11 meses de administración, el acento garantista del Ayuntamiento en términos de darle puntal seguimiento a las recomendaciones de la Comisión Municipal de Derechos Humanos, a la ampliación de la participación ciudadana y todos sus sectores son evidentes en todas las políticas públicas que se han implementado para el beneficio del conjunto de la ciudadanía.******Andrés Manuel López Obrador recibió ayer su constancia de presidente electo luego que el  Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal declaro la validez oficial de la elección presidencial del domingo 1 de julio. Dice el tabasqueño que a él no caerá a las tentaciones propias de esa investidura, que nada le quitará su autenticidad y que impondrá a su gobierno su sello humanista. De su mensaje posterior a recibir su constancia destacamos la de que trabajará por el bien del país y con respeto a los otros poderes de la federación. Como que si lee y sabe que son muchos los mexicanos que desconfían de que en serio respete a los otros poderes, a diputados y senadores del Poder Legislativos y a los magistrados del Poder Judicial.****** Si la noticia anterior es buena, la que involucra a Elba Esther Gordillo no es tan buena. La emperatriz del magisterio fue absuelta por un juez y ya disfruta de su libertad plena. Un juez halló que no ha cometido delitos de nada, de delincuencia organizada ni ha desviado un peso del dinero de los maestros sindicalizados. Los chairos rechazan se vincule a don Amlo con la liberación  de su vecina natal. Elba Esther es oriunda de Chiapas y Obrador de Tabasco. En la campaña de don Amlo participó de lleno el nieto de Elba Esther, René Fujiwara, y su yerno, Fernando González. Pero no hay compromisos entre don AMLO y la maestra, juran los chairos.

 

 

Se organizan vecinos Vs ladronzuelos

Publicado: Lunes, 06 Agosto 2018

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

El semáforo delictivo en Puerto Vallarta marcó rojo en junio pasado en cinco de los once conteos: violencia familiar, lesiones, extorsión, robo a casa y robo a negocio.

En el resto, seis otros delitos, el semáforo marca verde. Es un verde engañoso pues nadie podrá creer que acá no ocurran delitos como de narcomenudeo o secuestro.

El semáforo no incluye “desaparecidos”, un fenómeno que ocurre en Puerto Vallarta pero ocurre casi siempre a espaldas de la percepción ciudadana y es una cifra menor la que se incluye en los conteos oficiales.

Este fin de semana nos llamó la atención observar a media calle de una colonia de Ixtapa una manta de vinilo con la leyenda ¡ADVERTENCIA! Por el contenido es un aviso a vulgares ladronzuelos de barrio que seguro tienen asolado a esa parte de la colonia Idipe.

“Los vecinos de esta calle estamos organizados y monitoreando las 24 horas. Por lo que toda persona que sea sorprendida en actos ilícitos será denunciada y consignada ante la autoridad correspondiente. Calle Doctor ATL Col. Idipe Ixtapa Jalisco”, es la advertencia.

La manta se halla entre las calles Diego Rivera y José Clemente Orozco, a cuadra  y media de la avenida Independencia, el ingreso principal a Ixtapa. Es un barrio usualmente tranquilo pero en ciertas temporadas del año se dispara el robo a viviendas. Son ladrones de barrio, drogadictos conocidos que ocasionalmente asaltan a descuidados peatones, siempre mujeres,  y dejan registro de robos a casas.

“Cómo le hizo para recuperar sus cosas, vecino”, preguntaba al autor en una ocasión. De la azotea, uno o varios ladrones hurtaron algo de ropa y dos bicicletas. Los rostros y apodos, también sus domicilios, de los malvivientes, los sabíamos. Bastó con una visita, nada amigable claro está, y al siguiente día se pudo recuperar lo robado. No fue necesario pedir ayuda a la autoridad. Solo algo de rudeza. Los chiquillos van y vienen a la cárcel. Los arrestan con uno, dos o más dedos acusadores pero al día siguiente ya están de regreso. Sus padres no se preocupan por ellos. Cohabitan con la droga, han probado la venta, pero su verdugo es el consumo. Idipe y en sus tres secciones, incluyendo Maestros, es un fraccionamiento con índices delictivos inferiores a otras colonias de la ya populosa demarcación de Ixtapa.

Después de los municipios de la zona conurbada de Guadalajara, Puerto Vallarta registra cifras preocupantes en materia de seguridad. Cuando en agosto de hace dos años se registró el secuestro o levantamiento de los hijos de Joaquín “el chapo” Guzmán en el restaurante La Leche, el Sistema de  Monitoreo de Indicadores de Desarrollo del estado (MIDE) informó que en nuestro destino hubo entre 2014 y 2015 un aumento den el robo de camiones de cargo y un 73% en las extorsiones. En general, la criminalidad es alta, se advirtió.

Lejos quedaron aquellos años, los de principios de la década de los 90 por ejemplo, que al reportero de nota roja le resultaba hasta aburrido el día luego de acudir a la agencia del Ministerio Público auxiliar adscrita a la Cruz Roja hallando una, si acaso dos, o ninguna acta de denuncia iniciada con algún tinte de sangre o violencia. No era fácil reportear y cumplir la cuota diaria. De vez en ves ocurría alguna desgracia vial o en la carretera a Ixtapa algún vehículo arrollaba a un semoviente. Un suceso de los llamados de alto impacto ocurría muy de vez en vez, cada dos o tres años.

Puerto Vallarta adquirió notoriedad en los últimos años precisamente por actos, secuestros o levantamientos, homicidios o aprehensiones de “famosos” personajes. En esta zona “desaparecieron” tres agentes federales cuyos cuerpos fueron tirados en una calle de Xalisco, Nayarit en enero pasado. Ya citamos que hace dos años, aquí fueron levantados una media docena de individuos, entre los que supuestamente iban dos hijos de “el chapo” Guzmán.

En los barrios la preocupación son ladronzuelos de poca monta, que seguramente son animados por la saciedad de hacerse de alguna dosis de su madre adicción. Eso es la delincuencia del más bajo nivel pero que por cometer delitos patrimonialistas, por despojar de bienes apreciados en cada casa, causan un profundo malestar a las víctimas.

En algún momento, y no fue perceptible para la mayoría, Puerto Vallarta se nos fue de las manos. Era relativamente fácil recuperar un peso que un “bajador” de barrio arrebataba a un chamaco con la feria al salir de la tienda. Por un tiempo abundaron en Los Tamarindos, allá también en Ixtapa, vivales que hasta se daban tiempo para cobrar “cuota” o “piso” a determinados negocios. Fue años después cuando se establecieron cobradores profesionales, sujetos de la llamada delincuencia organizada. En estos tiempos, resultó que los malos en realidad no eran tan malos.

En las últimas mediciones de percepción de seguridad dadas a conocer por el INEGI se destaca que los vallartenses se sienten seguros de vivir en este edén. Y es que no es mentira que aquí no se vive con el temor cotidiano de ser alcanzado por alguna bala al salir a la calle. No hay miedo al salir a la calle, al antro, al restaurante, al trabajo. Ya casi nadie se acuerda de aquella sicosis provocadas por las balaceras de mayo a octubre del 2008. Aquella vez si hubo miedo de salir a divertirse de noche.

Las estadísticas en materia de homicidios no es nada alarmante. La tasa de homicidios ronda entre los diez y quince muertes por cada 100 mil habitantes. La suma supera en muy poco la media nacional pero no asombra a nadie porque se trata de crímenes que raramente se cometen a la vista de los vecinos.

En Puerto Vallarta se cometen muchos delitos de fraude pero por ser delito de impacto menor tampoco afecta los ánimos de la ciudadanía. Se dispararon los delitos con violencia en todos los ramos. El destino también cobra fama de ser uno de los mayores corredores de la prostitución y en consecuencia, de trata de personas. La desaparición de damas mujeres nos colocó en el semáforo rojo en esta tipo de delitos. No hace ni un mes que se desató el escándalo nacional luego de que en una lujosa residencia, a una cuadra del centro comercial Plaza Caracol, fuerzas federales rescataron a un grupo de jovencitas. En cuestiones de pederastia, Puerto Vallarta también tiene fama internacional. Eso se lo debemos al infame Thomas White, alias “El gringo Tom”. Con cierta frecuencia se sabe de acciones de la justicia que atrapan a degenerados extranjeros con pendientes de este tipo. Nada más hace una semana atraparon a un gabacho oculto en San Juan de Abajo.

Al lado de las extorsiones, otros delitos de tipo patrimonial, como el fraude, robos a casa habitación, robos a negocios, se han disparado. Suelen cometerse con violencia y cuando esto ocurre, sumado el dolor físico al dolor de perder un bien preciado en casa, nos es hasta comprensible y razonable que el vecino estalle. No es fácil contener la ira después de perder un patrimonio familiar logrado en años de esfuerzo, y sobre todo, decepcionado por el nulo apoyo de la autoridad.

La policía municipal es la primera autoridad al alcance del vecino. A ellos acude la víctima de un delito. Así, está la policía estatal, policía federal, las fuerzas militares, marinos y soldados. De la colina, nos encaminamos a tratar de hallar al poli haciendo rondín en la siguiente calle al con suerte lo veremos tomando sombra en el árbol de la esquina. Raro será saber que alguien llame a la zona naval, a la zona militar, a la Fiscalía o a la PGR y pedir auxilio y atrapen al ladrón. Indigna a quien es víctima del asalto o robo en casa llamar al policía y a veces verlo cruzar vista y sonrisas.

La advertencia de los vecinos de la calle Dr Atl es una amenaza para ladrones ratas de barriada. Pero es un llamado de atención para las autoridades, para policías y sus jefes, funcionarios. Del mensaje nadie se salva. El presidente municipal es el comandante superior de la cuicada.

Así como accionan con el cero tolerancia contra los bebedores en la zona turística y también en las colonias populares, es tiempo de aplicar medidas preventivas contra los asaltantes de barrio.

Revolcadero 

En los últimos diez años se tiene registro de 623 desapariciones de personas forzadas y violentas. De estas 270 corresponden al periodo de Aristóteles Sandoval. Son tres cuatro casos. Son los famosos “levantones”, actos generalmente atribuidos a la mafia o delincuencia organizada.  Hace poco más de un año se creó Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas peor la primera fiscal, María Teresa Medina, renunció en noviembre pasado. Fue hasta abril, ya de este año, cuando  se nombró a José Raúl Rivera como nuevo titular de dicha fiscalía. Eso es síntoma del fracaso de esta oficina.******* El Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) tiene sus propias cifras de desaparecidos en la entidad. De enero de 2014 hasta enero de este año tenía tres mil 060 personas sin localizar y la mitad corresponde a los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara. Luego viene Puerto Vallarta y municipios de la zona de La Ciénega. En las cifras del RNPED no se incluyen por ejemplo, los sonados casos de tres italianos en Tecalitlán, ni los tres estudiantes de cine. El 30 por ciento de las víctimas son jóvenes menores de los 25 años y el 40 por ciento tienen de 26 a 38 años de edad. De acuerdo al registro, Puerto Vallarta está en el top five de municipios en Jalisco con más casos, con 153 desapariciones con uso de violencia. Son cifras de cuatro años. ******* Que este miércoles, Andrés Manuel López Obrador recibe la constancia que lo declara Presidente electo de la república. Se atrasó unos días más que nada porque el aliado Partido Encuentro Social interpuso recurso de revisión de votos de la elección presidencial con la pretensión de mantener el registro.

 

 

La ira de Alfaro y el costo de sus yerros

Publicado: Viernes, 03 Agosto 2018

CONTEXTOS

Gerardo Sandoval Ortiz

Enrique Alfaro Ramírez está molesto. Cree que en la derrota de Ramón Guerrero Martínez en el distrito, y la suya ante Carlos Lomelí Bolaños en el municipio, es culpa Arturo Dávalos Peña.

A Alfaro la cuesta mucha aceptar que la derrota de “el mochilas” se cimentó en las acciones y decisiones, en los desaciertos, excesos y abusos que al amparo del poder cometió el político de Ayutla.

Tampoco entiende Alfaro que Dávalos se impuso al fenómeno de Morena en buena medida por un trabajo político y social de casi tres décadas. El resultado en Puerto Vallarta benefició a Dávalos por encima de la abanderada del Movimiento de Regeneración Nacional, Laurel Carrillo Ventura por trabajo y méritos propios, no impulsado por Alfaro ni por factores ajenos.

Una elección se pierde y se gana por aciertos propios o ajenos pero también por factores externos. Los asesores le fallaron a Alfaro desde que intentó imponer a Guerrero en la candidatura y fue por la firme decisión de Alberto Uribe Camacho, quien en calidad de enviado por el Movimiento Ciudadano, regresó a Guadalajara y le explicó finamente que Puerto Vallarta se perdería si se comete el error postular a Ramón Guerrero. Beto Uribe no toleró los destellos de Alfaro y se fue a Morena. El MC nominó a Guerrero candidato a la diputación federal y perdió frente a la maestra Lorena Jiménez de Morena. Dávalos fue candidato a alcalde y ganó con 20 mil votos de diferencia.

Cuando el cierre de campaña de los naranjas en La Lija, Alfaro cometió el error de tomar y levantarle la mano a Ramón Guerrero definiéndolo como el constructor del MC en Puerto Vallarta y pidió a los asistentes vota por él. Ese error se tradujo en votos en contra para él. A esas alturas Gurrero ya no podía perder más votos. Un señor de edad soporto estoico la llovizna y al cabo vitorear a los naranjas, escuchó a Alfaro y se dio la media vuelta, echando mentadas contra Alfaro y Ramón Guerrero. El lado del autor estaba un candidato suplente del MC a regidor.

Un video permitió observar a un grupo de jóvenes que aparentemente de Ixtapa se transportaban en un camión a La  Lija gritando cánticos de repudio a Guerrero.

Alfaro debería enojarse con su equipo de campaña. Medio Puerto Vallarta hizo público sin pudor alguno su rechazo a “el mochilas”. Fue fácil advertir que la diputación federal del MC corría peligro con Guerrero de candidato.

De ninguna forma se debe aceptar que Alfaro fue sorprendido por la ola morena. Él no pudo anticipar el voto masivo en favor del candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador y pagó el costo. Aquí el equipo de Arturo Dávalos se adelantó a ello y maniobró de tal que redujo al costo y aprovechó las debilidades de Laurel Carrillo. Ocurrió que en la campaña Laurel Carrillo incurrió en error tras error y con el agregado de tener infames asesores, cerrarle el paso fue como quitarle un dulce a un niño.

Pareciera que en Puerto Vallarta hubo un voto diferenciado. Si ocurrió así, eso no definió el resultado final. No al menos influyó decididamente el cómputo de todas las candidaturas. La derrota de Ramón Guerrero se decidió mucho antes de la campaña, por sus yerros y la necesidad del MC al postularlo.  

En el MC hay responsables y el principal es Enrique Alfaro. Al colocarse en posición de ganar la gubernatura con antelación, Alfaro quedó atrapado en la infaltable egolatría que abre paso a la soberbia y arrogancia propia de quien se cree el elegido. Al anteponer los intereses grupales por encima del clamor de los vallartenses que le demandaron cortarle las alas de Guerrero, Alfaro llevó al MC y a “el mochilas” a la derrota  de la diputación federal. Alfaro no lo ve pero también hubo costo para él y la prueba es la suma de votos. Carlos Lomelí lo derrotó en Puerto Vallarta porque  a él culparon de darle vida política artificial.

Por qué, si perdió Alfaro y “el mochilas”, ganó Luis Munguía y Arturo Dávalos? Ya arriba se exponen algunas razones. Dávalos se ganó la reelección por tener toda una vida, por tener todo el arraigo, ser patasalada legítimo y ser buen vecino. Media vida Dávalos la ha dedicado a hacer política y su alta votación en las dos elecciones son indicativo de hacer un trabajo aprobatorio. Munguía no está a la altura de Dávalos pero su estampa de galán de telenovelas, aunque manchada por sus bacanales, le alcanzó para ganar la diputación. Conste, ganó porque Morena le puso a un desconocido, a Bruno Blancas, que desde la hamaca hizo dizque campaña convencido de ser arrastrado a la victoria por el fenómeno AMLO. Perdió la elección pero será diputado local por la vía del repechaje.

Quienes conocen a Enrique Alfaro y también a López Obrador, nos habían dicho que los dos señores poseen una personalidad parecida. Caben en el estigma de ser mesiánicos. Pero desde campaña enseñó sus cartas, los nombres de quienes irán a su gabinete. El tabasqueño no muestra intenciones de ocultar los preparativos del relevo presidencia y el diálogo con su adversario, José Antonio Meade es la última señal de su voluntad de reconciliación.

Del lado de Alfaro nadie sabe nombres de prospectos a su “gabinete”. Si se considera lo último, los tiritos intercambiados esta semana con Carlos Lomelí, se deduce que Alfaro no tiene intenciones de acercarse yreconcioliarse con quienes fueron sus adversarios. AMLO mostró la humildad del buen vencedor. Alfaro exhibió la arrogancia del mal ganador.

Si nos atenemos a las acciones de Alfaro no debemos asombrarnos si en Puerto Vallarta nombra a Ramón Guerrero en una posición clave. Bien puede ser la dirección general del Seapal o la oficina de representación del gobierno del estado. Estamos de acuerdo que López Obrador no toma la mejor decisión enviando a Carlos Lomelí a ser coordinador de los programas federales. Esta visto que estos señores, Alfaro y Lomelí,  jamás harán equipo en bien de los jaliscienses. A ellos los ciegan sus batallas del ego y la vanidad.

Colocar a Lomelí en la posición de virrey o vicegobernador  atenta con la reconciliación que en otros niveles impulsa Obrador. Que Alfaro mande a Puerto Vallarta en un cargo de mando es de tan alta perversidad como la de AMLO. Si Alfaro no entiende el mensaje de los vallartenses en las urnas y regresa a “el mochilas” en funciones de “vicepresidente” o “delegado administrador” de programas estatales, será él quien pague el costo en las elecciones intermedias.

Bonitas estampas vamos a atestiguar acá en Puerto Vallarta. Como mínimo se moverán dos “reyecitos”, el  designado por Alfaro y otro representando los intereses de Lomelí, los dos con manojos de expedientes en manos anunciando obras por todos los rincones de la ciudad. Si cumple a cabalidad su promesa de campaña, aquí al otro lado del río habrá otro reyezuelo, el futuro titular del Fonatur, cuyas oficinas estarán en la pomposa Riviera Nayarit.

En los siguientes tres años se escuchará por todos lados el “te lo dije”, dedicado a veces a Alfaro, a veces a don AMLO. Morena en el gobierno federal puede consolidarse para el 2021 pero también correrá riesgo de debilitarse. En la misma balanza estará el MC en Jalisco. Uno de estas dos fuerzas habrá de caer en el ánimo del electorado. Alfaro ya dio luz de hacia dónde apuntará su estrategia. Su apuesta es a ganar todo o a perder todo.

Revolcadero

Si Enrique Alfaro desaprueba la designación de enviar a Jalisco a Carlos Lomelí, él debería borrar de la lista de prospectos naranjas que no han sabido granjearse y que tienen un alto porcentaje de rechazo ciudadano y porque también se han distinguido por ir a contracorriente de las decisiones del alcalde reelecto, Arturo Dávalos. En esa lista negra se debe colocar al ya señalado Ramón Guerrero Martínez, a Susana Rodríguez Mejía, Bellani Fong, Melissa Madero, y varios etcéteras. Si de veras no quiere causar problemas de gobernabilidad Alfaro no debe colocar a ninguna de los personajes citados arriba. Empero seguro estamos que no habrá vallartenses que se amenacen ni se opongan a su decisión. Estará en su derecho y será su facultad, y a lo mismo apelará don AMLO. Que al final, si provocan el caos, ellos pagarán el costo político ******Como que Puerto Vallarta y la Bahía de Banderas tiene alguna magia y atrae a personajes que aparecen presentados como malosos de alcurnia. Esta mañana presentaron en la capital del país a un supuesto capo del Cartel del Golfo.  Como nadie lo conoce, no de rostro ni por su nombre, bien pudo “el comandante viento” sentarse en una mesa del restaurante al lado del pastor o ministro, del político o empresario y no se dieron cuenta. En la lista de apodos hay “cuinis”, “bety la fea”, “ingenieros”, “contadores”, “panchito”, “fuero”, “comandante”, Comandante viento” o “pantera 16”, operadores y jefes de plaza de todos lados y de todos los niveles. Eso en los últimos años. Si retrocedemos tres décadas, hallamos que a finales de los 80, en una casona frente al hotel Sheraton atraparon a Ernesto Fonseca Carrillos, el famoso “Don Neto”.****** Por cierto, dimos vista de dos videos en donde ser aprecian dos caravanas de camionetas circulando en puntos de la sierra de Nayarit. Ninguna autoridad ha confirmado ni negado con firmeza la existencia de esas caravanas con empistolados hasta en sus cajuelas. Lo que nos consta es el patrullaje de pistoleros que en municipios del norte de Nayarit vigilan territorio. Eso es sabido por cualquier parroquiano. En las rancherías se sabe quién ganó las batallas por la plaza en Nayarit, quienes mandan en determinados municipios y hasta se saben apodos y nombres.