* De acuerdo a estudio doctoral de Alfonso Baños, advierte también de problemas sociales

Los desarrollos inmobiliarios contribuyen a la segregación y generan sentimiento de despojo entre los habitantes locales, revela estudio doctoral

Se hace referencia de que en la Zona Romántica, para identificar que en el último año fueron levantadas varias torres de departamentos lujosos entre fincas que guardan la esencia de la arquitectura tradicional.

Estos cambios urbanísticos transgreden la imagen tradicional del lugar y provoca una notable separación entre los habitantes locales y los turistas; así lo refiere el doctor José Alfonso Baños Francia, académico del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) la Universidad de Guadalajara (UdeG), quien realizó el estudio “Segregación residencial en el espacio turístico de Puerto Vallarta”, como parte de su tesis del doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

“Hemos visto una sobreurbanización en la Zona Romántica. Esto tendrá implicaciones en infraestructura, espacio público y modificación de la imagen de barrio. Puerto Vallarta se caracterizó por tener una imagen de pueblito típico frente al mar y los desarrolladores inmobiliarios recientes están modificando esta imagen típica. Los turistas que vienen impulsados por este imaginario de pueblito se encuentran con una realidad que no es lo que les están vendiendo”, explicó.

El académico no descarta la posibilidad de que en el municipio se pueda crecer de manera vertical, pero en el caso del Centro Histórico y las dos colonias aledañas que configuran la Zona Romántica y la 5 de Diciembre, sí deberían de mantener una escala más humana y no una de grandes torres, pues se irrumpe la imagen tradicional.

Un despojo que se siente

La modificación de la imagen urbana a partir de la creación de torres de departamentos también trae una sensación de despojo en los pobladores vallartenses.

“Estos desarrollos han generado nuevas maneras de segregación o se ha reforzado una vivencia desigual que ha ido creciendo. Se tienen registradas torres de departamentos que prácticamente todo el año están vacías, que se utilizan únicamente por sus propietarios como segunda residencia o en temporadas vacacionales”, destacó.

La investigación de Baños Francia propone un modelo que podría reducir la brecha de espacios desiguales con la ayuda de políticas públicas. Una de éstas es que un porcentaje de los desarrollos habitacionales frente al mar fueran de vivienda social.

“Y esto suena escandaloso porque los desarrolladores inmobiliarios quieren maximizar su ganancia, pero creemos que tendría que ver con una acción más decidida de la autoridad para reducir la brecha”, subraya.

Baños Francia, advirtió ue esta segregación tiene implicaciones sociales como violencia, gentrificación y falta de rezago de la atención a los habitantes locales. (Con información de Iván Serrano Jáuregui y fotografía de Fernanda Bojórquez)