• A 97 años de que comenzaron las peregrinaciones, el gobernador saliente emitió el decreto publicado en el Periódico Oficial del Estado * Tradición de una devoción que se remonta a la fundación de Las Peñas –hoy Puerto Vallarta-.

Martha Ramírez Ruiz

Las fiestas guadalupanas, la tradición con mayor arraigo en Puerto Vallarta, pertenece ya al Patrimonio Inmaterial Cultural de Jalisco, de acuerdo al decreto que aparece en la edición del 24 de noviembre del Periódico Oficial del Estado, y que fue suscrito por el gobernador saliente, Aristóteles Sandoval Díaz.

Destacan en estas festividades, las peregrinaciones por esa devoción a Guadalupana que remonta al 12 de diciembre de 1851, cuando Guadalupe Sánchez Torres. se estableció con su familia en la orilla del río Cuale y le diera el nombre de Las Peñas de Santa María de Guadalupe, según la historia oficial y como consignó en el libro “Puerto Vallarta, Paraíso Escondido”, autoría de Carlos Munguía Fregoso /1938-2005).

Para el 12 de octubre de 1921, el presbítero Alejo Enríquez, erigiría la parroquia de Las Peñas de acuerdo con el decreto del obispo de Tepic, Manuel Azpeitia y Palomar. “Se convocó a los vecinos para elegir al santo patrono de la nueva parroquia nombrándose por mayoría al señor San José; y como titular del templo, por tradición, a nuestra señora de Guadalupe para que su imagen fuera colocada en el altar mayor”, acota el citado libro de Munguía Fregoso-

Si bien fue en 1921, con la inauguración de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe que la devoción comenzó a enraizarse en los corazones vallartenses; sería hasta principios de los años cuarenta, con la llegada del sacerdote Rafael Parra, las peregrinaciones se oficializaron como una fiesta popular de calado, relevancia y referente regional.

Con pocas variaciones al transcurrir los años, el recorrido de la peregrinación inicia por la calle Juárez y 31 de octubre. Los fieles se dan cita para venerar a la “virgen morena” y la acompañan con cánticos y alabanzas; el recorrido siempre tiene un ambiente festivo con música de mariachi o banda.

Asimismo, las peregrinaciones se convirtieron en una celebración de convivenvia y encuentro entre vallartenses y visitantes, un atractivo extra a la variada oferta turística de Puerto Vallarta. La verbena es el punto de encuentro, donde se podrán encontrar antojitos típicos: atole, elotes, enchiladas, pozole, tostadas, churros.

Sin que el desarrollo y crecimiento de Puerto Vallarta haya mermado esta tradición. Lo que motivo a hace más de tres años a un grupo de representantes de familias del Viejo Vallarta, María Elena Ruelas Joya, María del Pilar Hernández Flores y Alicia Munguía Fregoso, entre otras, junto con Gabriela Escartachin, comenzaron el proyecto para impulsar que los festejos guadalupanos, sean considerados como Patrimonio Inmaterial Cultural por la Unesco.

Proyecto que en marzo del 2016 fue llevado al pleno edilicio por el desaparecido regidor Armando Soltero Macías,

En esa sesión Soltero Macías, sostuvo que la doctora Gabriela Escartachin, ha hecho un trabajo extraordinario junto con las promotoras de este proyecto y que en su momento será presentado, ya que incluye documentos, versiones, fotografías, entrevistas, entre otros aspectos que se tienen que entregar a la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado, para que a su vez haga la propuesta ante la Unesco y declare a las Peregrinaciones a la Virgen de Guadalupe en Puerto Vallarta, como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Mientras tanto en estas gestiones, a nivel estatal ya fructificaron al emitirse el decreto por Sandoval Díaz que declara a las Fiestas Guadalupanas como Patrimonio Inmaterial Cultural del Estado de Jalisco, como apareció en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco. https://periodicooficial.jalisco.gob.mx/sites/periodicooficial.jalisco.gob.mx/files/11-24-18-iv.pdf?fbclid=IwAR3l1tQFZCUZY2aN44h4x2BPxpNiHyc5jKbRx6MgYdWHF97CdQKyWYQ7BRw