* Difícil el proceso para “meterlos al redil” con la pretendida mejora del transporte urbano

José Fernando Ortega

En pleno proceso de arranque del nuevo Sistema Integrado de Transporte Urbano (SITRAN) de Puerto Vallarta, la empresa Transporte Unido Costa Pacífico (UNIBUS) enfrenta un problema que ya era previsible: la “transformación” de los choferes al servicio de calidad que se pretende otorgar.

Sucede que una importante cantidad de los choferes han venido reprobando los exámenes que se aplican tras los cursos a los que están siendo sometidos para que, así como habrá un cambio radical en la calidad de los vehículos, también los conductores ofrezcan otra cara a la que tradicionalmente han creado.

Desde el año pasado, la empresa informó que transformar al operador del transporte público urbano era la gran asignatura pendiente, de tal forma que el cambio de los conductores se daría de forma y fondo para que cumpla con los requerimientos del nuevo modelo de transporte de Puerto Vallarta.

Por ello se estableció un programa de capacitación para que los choferes mejoraran en su persona, en su forma de vestir y en el trato al ciudadano, incluyendo a aquel que nos visita como turista nacional y extranjero. Incluso se dijo que un punto a favor será el que en el nuevo modelo el operador sólo será conductor del vehículo, ya no va a cobrar y además va a tener cámaras de vigilancia, con lo cual mejorará en automático a prestación del servicio.

Esto porque se trata de una gran inversión que exige que el chofer esté a la altura, que se sensibilice y concientice de que es indispensable que mejore su actitud a la hora de prestar el servicio.

El proceso además incluye el tema de la salud, evaluación médica y toxicológica, en fin, es necesario el cambio de actitud y de algunas costumbres añejas que dañan, y que durante mucho tiempo han sido criticadas por los usuarios.

Por lo pronto, se tiene información de que numerosos choferes han estado reprobando los exámenes y se les concederá otra oportunidad para aprobarlos. Se observa que, como era de esperar, los empresarios están “topando con pared”.

Una vez que camine el nuevo sistema, se pretende establecer un buzón electrónico donde el usuario podrá enviar peticiones o bien exponer descortesías de tránsito del vehículo o cualquier queja contra el operador o la unidad, lo que les permitirá medir el segmento de edades, rutas, zonas y horarios, así como el nivel de insatisfacción que tenga el usuario.