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Por tajada del ‘pastel’ los morenos se desgarran las vestiduras (Parte 1)

CONTEXTOS

La militancia del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el estado, sobre todo los simpatizantes, han desatado una rebatinga en la búsqueda de imponerse sobre el resto y controlar los órganos de mando ahora que se avecina la renovación de sus cuadros directivos.

El proceso interno todavía no inicia pero se impone un ánimo de descorazonamiento al no hallarse en la lista de militantes efectivos de Morena. Al cabo de una revisión se pudo verificar, solo por dar un ejemplo, que de todos los integrantes de la planilla de Morena que compitió hace un año, solo Cecilio López Fernández y Silvia Rodríguez Palomares, son miembros del partido. El resto, incluyendo los regidores Laurel Carrillo Ventura y Luis Alberto Michel Rodríguez, no tienen categoría de militantes.

El presidente del Comité Ejecutivo Estatal del partido, Hugo Rodríguez Díaz, difundió el domingo pasado un breve escrito para desconocer una reunión de la supuesta dirigencia en un hotel de Guadalajara. Ese mismo día el CEE de Morena se reunió con el Comité Ejecutivo Nacional. El CEE de Morena “no ha sostenido ninguna reunión, no se hace responsable y desconoce los acuerdos y acciones que se hayan planteado, subrayó el líder moreno en el comunicado.

Bien, lo oficial es que este domingo 7 se reúne en la capital del país el Consejo Nacional del partido de Andrés Manuel López Obrador. El orden del día contempla abordar problemas de la militancia que brotaron al abrirse el proceso de renovación de sus dirigencias y causa desencanto en quienes se saben fuera del padrón de militantes.

Lo primero es ubicar a los principales protagonistas morenos en su real y justa ubicación. El superdelegado federal, Carlos Lomelí Bolaños es concesionario de la franquicia en la entidad y se propone repetir en la candidatura al gobierno del estado para el 2024. Desde el momento de imponer al médico Gutiérrez Díaz al frente del partido, Lomelí se le adelantó a su principal adversario, el ex dirigente estatal y actual senador Alejandro Peña Villa.

El padrón electoral en Jalisco indica que Morena tiene solo 2 mil 229 militantes. Cuando los interesados en participar en el proceso interno, en las asambleas municipales, distritales o en “la estatal”, consultaron el padrón, se quedaron fríos al saber que Morena es un partido chiquito, con poco más de dos mil militantes y en muchos municipios no tiene ni un solo militante.

Puerto Vallarta es uno de los municipios con mayor número de militantes y eso, el partido se lo debe de agradecer al verdadero pionero en la tarea de afiliar, a Oscar Pérez Ortiz mucho antes de constituirse en partido político. Son 976 los vallartenses militantes de Morena.

Personajes que se proclaman en público morenos puros puros y castos no son militantes. Mónico Cervantes Ruiz, el barzonista Fidencio Hernández Lomelí, Petronilo González Sinecio y su familia completa, Sara Mosqueda, Jhovanee Monge, Fátima Enciso Uribe, Luis González Valdepeña, Luis Fernando Famanía Ortega, el abogado Roberto Ascencio y familia, muchos otros, no son socios de Morena. En consecuencia, ninguno de los citados arriba tiene derecho a participar en el proceso interno.

Héctor Gallegos de Santiago, el último líder y a quien se le  reconoce trabajo de campo y haber afiliados a cientos de vallartense a Morena, tampoco alcanzó a ser miembro activo.

Buscamos a quienes integraron la planilla a munícipes en el 2018, y salvo algún error nuestro, solo hallamos en el padrón a Cecilio López y Silvia Rodríguez Palomera. Laurel Carrillo y su suplente, María Eugenia Lara Contreras, no son  militantes. Tampoco Luis Alberto Michel y su asistente, el baleado en Tlaquepaque José Luis Barraza.

Apasionados defensores de la 4T incluidos en la planilla, como Jesús Alonso Toscano Amaral, José Luis Barraza Zapata, Rodrigo García Caballero, Eva Guadalupe González García, Evangelina Delgado, Raquel Soltero, Juan Manuel Hernández Santana, están condenados a ver de lejos la renovación de las dirigencias de Morena.

No sabemos si el dirigente barzonista, Fidencio Hernández,  anunció su decisión de no participar en el proceso interno al saberse fuera de la lista de militantes. Jesús Morales, el nuevo recluta del profesor Michel no es moreno.

En Morena hay tal desorden que el propio Héctor Gallegos se sorprendió cuando supo que lo estaban buscando un grupo de morenos de Guadalajara. Era promotores de un proyecto personal que hurgaron en el padrón pero sin hallar datos personales, teléfonos y domicilios, para localizar a Gallegos y a sus afiliados.

Sucede que no son decenas, sino cientos, acaso miles, de vallartenses afiliados por Héctor Gallegos entre 2015 y 2018 que jamás se autorizaron su alta en el padrón. El problema no es menor. Resulta que el partido “se cerró” a la sociedad y desde 2011, no se aprobaron solicitudes de ingreso. El propio dirigente estatal, y Carlos Lomelí también, no son propiamente militantes del partido. En todo caso, son los “dueños” de Morena.

En la convocatoria al Consejo Nacional se destaca el siguiente punto: Revisión de los acuerdos tomados por el V Congreso Nacional extraordinario de Morena de agosto 2018 y por el Consejo Nacional realizado en marzo del año en curso respecto a los siguientes puntos:

Instituto Nacional de Formación política, Información y propuestas del presidente Rafael Barajas.

Atención al Contenido de los artículos Transitorios Segundo, Tercero, Cuarto, Quinto y Octavo, del estatuto Vigente, concerniente al proceso de Credencialización, Integración y fortalecimiento de los Comités de Protagonistas del Cambio Verdadero y sobre el Proceso electivo para la renovación de órganos de Morena, Información, revisión y acuerdos.

Entendemos que los dueños del partido saben de la inconformidad de quienes se consideran militantes y no lo son. Han sido advertidos de la inquietud de recurrir a la ley para hacer valer sus derechos legales y de esa forma demostrarle de Morena que violentan sus derechos. Como entidad de interés público, Morena viola determinadas disposiciones de ley al cerrar puertas a los ciudadanos.

Un partido “grande” no debe asumir conductas ni mostrarse como un partido chiquito. Cerrarse a la sociedad le mereció al PAN el rechazo posterior de quienes les cerró las puertas. A Morena lo manejan como un partido chiquito.

El problema es grave. En breve se abrirá la convocatoria para la Asamblea Distrital. Ahí se elegirán cinco hombres y cinco mujeres para representar al distrito a la gran asamblea estatal. Pero Morena no militantes y en consecuencia carece de estructura distrital. En cabo Corrientes, el padrón indica tener 20 militantes pero de éstos, la mitad no existen. El resto, o murieron y cambiaron de residencia, o simplemente no son localizables.

En San Sebastián del Oeste hay 1 militante y literalmente es imposible hallarlo en jun vasto terreno montañoso. En Mascota también hay uno. Guachinango aporta otro militante. Pobreza la de Atenguillo, donde Morena no afilió a nadie. Pero hay optimismo en Atenguillo pues ya le piratearon a Rosalío “el chalo”  Villaseñor, a su mejor cuadro, a quien fue su presidente del DIF de 2015 al 2018, Fabiola Arreola Alvarez.

El padrón moreno en Mixtlán indica haber 3 militantes pero en Talpa de Allende suben sus bonos con sus 7 socios activos. Tomatlán es tierra fértil pues ahí se afiliaron 183 vecinos.

Entonces, para apaciguar a sus revoltosos, Morena ya tiene en marcha su plan y este domingo 7 la entrará al problema. Es casi seguro abrirá sus puertas a miles de solicitudes detenidas de 2011 hasta 2018. Ya tienen un año que no reciben ni solicitudes de afiliación. Volverán a buscar a Gallegos, también a Oscar Pérez, y apelar a la buena fe de estos para conseguir los formatos originales y tener acceso a datos personales de los solicitantes.

Los notables del partido, Carlos Lomelí y Hugo Rodríguez, marcan la pauta. Si algo tienen seguro es que no es necesario ir con Laurel Carrillo porque la regidora, no afilió a nadie. La información de valor, la tienen Gallegos y Pérez Ortiz. Si no recuperan los formatos, perderán datos y perderán varios miles de militantes vallartenses.

Por decreto y decisión de Yeickol Polevsky, casi toda la planilla completa de Laurel Carrillo, también el profe Michel, los Petros, Mónico Cervantes, no pasan de ser la reserva morena, de igual o menor valor a esa cosa fea, los tachados de ambiciosos, oportunistas, sabandijas por la propia Yeickol.

REVOLCADERO

Por razones personales, de agenda dirá el catálogo de la decencia política, el dirigente estatal de Morena, Hugo Rodríguez Díaz canceló una visita de este viernes 5 a Mascota. El dirigente no da con bola en eso de organizar las estructuras municipales ni distritales del partido. La desorganización se refleja en el desorden en donde existe algo que se le puede llamar oficina. Los dirigentes cometieron el error de centralizar la información y resultó que allá en Guadalajara desaparecieron archivos, expedientes. Aquí en el municipio jamás ha habido dirigencia local después del primero y único, Oscar Pérez Ortiz quien renunció con la aspiración de ser, sin conseguirlo, candidato allá en el proceso 2012.  Y en el Distrito, la cosa es peor. Ahí la responsabilidad recae en el actual diputado por repechaje Bruno Blancas que se dedicó siempre a nadar de muertito y jamás hizo trabajo de campo. Como ya decíamos, en Mascota solo hay un militante activo pero agarrando simpatizantes por ahí y por allá se armará el cuadro. Eso es oro puro para el proyecto de Carlos Lomelí el beneficiado del trabajo del médico Rodríguez Díaz.*******Líneas arriba nos referimos a Fabiola Arreola Alvarez. La dama fue presidente del DIF en Atenguillo a invitación personal de su pariente Rosalío Villaseñor Alvarez. La damas es miembro de clan Arreola de Las Juntas y aceptó mudarse de domicilio con la promesa del Chalo de algún ayudarla a ser candidata por el Movimiento Ciudadano. Pero primero él debería ser candidato a reelegirse. El que ahora despacha como dizque coordinador y administrador en el edificio fue tan pésimo presidente municipal que su partido le negó el derecho a reelegirse. Le dijeron que por eso de género, sería una mujer candidata. Fue entonces que Fabiola Arreola pensó que era su momento y reclamó la vieja promesa. Grosero que es, el Chalo la mandó allá como con rumbo al rancho de don Amlo, que nanais, que no la apoyaría. La expresidente del DIF sintió como un barco la invitación de la Asociación Civil Creando Lazos de Bienestar y ahora trabajo codo a codo con Francisco “el paquillo” Sánchez Gaeta. ******* Confesémonos hoy. Tratábamos de obtener material para alguna revolcadita allende la sierra y un buen amigo, nos rebotó: “no le busques por acá. Vete a la UNIRSE donde está el Chalo. Que ella extrañan a un tal Lucas…”. Pensamos que algo se nos pasó y ya ese Chalo Villaseñor cometió una de las burradas que tanto le gusta hacer. Nos dicen que el muchacho de Atenguillo nomás no quiere trabajar y prefiere irse de porrista del diputado Luis Munguía o irse a cobijar con “el winnie pooh” del Tec. Que le importa puro cacachuate el ciudadano que acude a hacer algún pagar  a Finanzas del Estado o a realizar algún trámite a alguna oficina del gobierno del estado. Que los usuarios de las redes sociales lo traen en salsa pero pues que menos trabaja. Que ya van para tres semanas que ni el aire acondicionado sirve. Que patios, oficinas y pasillos son un cochinero y huele a chivo. Que nomás por haber olores agradables ya extrañan al amigo Cesar “lucas” Langarica. Que se hable mejor de un priista, debería sentirla “el Chalo” como una grosería, más que un insulto. Lo de menos es la ausencia del servicio gratis del “wifi”. Lo molesto es el muladar en que han convertido los amigos y protegidos del diputado Munguía el edificio de la UNIRSE.


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