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Gerardo Sandoval Ortiz |

Operativos viales dan ‘coletazo’ a comercio aledaño a la 544

Los oficiales de la Secretaría de Transporte -antes Movilidad- van por su tercera semana con sus operativos entre Las Juntas e Ixtapa. Es la carretera 544 que por su intenso tráfico, es una arteria vial urbana, atiborrada de negocios grandes y chicos, bodegas, restaurantes y almacenes.

Bien, dada la reacción a la defensiva de conductores que persiguen a los agentes con la exigencia por delante de frenar el trabajo de los agentes, hay la percepción de ser estos los únicos los afectados. No. Microempresarios, dueños de pequeñas fondas, los dueños de tacos y birrierías, uno que otro restaurantero, han expresado una sensible baja en sus ventas.

En general, todos los negocios a lo largo de los tres kilómetros de la carretera estatal en dicho tramo, registran una merma considerable de la venta. Los clientes de los comerciantes de piezas de automotores se ausentaron en las dos últimas semanas. Al “Mauricios”, también al negocio de carnitas, de micheladas, botanas y cervezas de doña Lupe y Agustín Ibarría, sus clientes dejaron de ir. Los Lomelí, los gringos “hermanos” de autopartes usadas, la birriería “el guero” frente a la tienda Aurrera, registran una baja en sus ventas. Jorge Saldaña y sus empleadas se mosquean en el Tiris frente a la tienda Aurrerá y cierran temprano por falta de clientes. “El Guamu”, el antro afectado antes por escándalos y balaceras, ya no vende como en otros tiempos.

Todos ellos son los silenciosos afectados por el operativo del que todos asumen como la revanchista venganza del gobernador Enrique Alfaro Ramírez por aquella silbatina y abucheada del domingo 12 de mayo.

Como en cualquier tema polémico, las opiniones de los vallartenses se dividen, entre quienes apelan a la imposición de la legalidad y respaldan los operativos, y quienes consideran la orden de Alfaro de ser un mero acto de autoridad recaudatorio, ilegal, abusivo y vengativo.

No pasó ni una semana de cuando la rechifla y abucheos a Alfaro, que de Guadalajara se trasladó una flotilla de patrullas, motocicletas y agentes a implementar operativos en distintos puntos de la ciudad. Grupos de ciudadanos sin rostro respondieron y con el apoyo del gobierno municipal lograron echar a los agentes acorralándolos a la carretera estatal.

Pero los agentes, muy pronto se regresaron para posesionarse del tramo Las Juntas a Ixtapa y aterrorizar a los automovilistas. Van por su tercera semana y nadie sabe a hasta cuándo acabarán sus operativos.

Entre los ixtapenses se percibe un sentimiento de haber sido abandonados por la autoridad municipal a su suerte. El alcalde Arturo Dávalos Peña no da muestras de preocuparse por los operativos en tanto que la zona urbana, el centro de Puerto Vallarta, El Pitillal, está a salvo del alcance de los operativos.

Los negocios, bodegas, restaurantes, Bimbo, Sabritas, Alianza, Pepsi, Nestlé, Global Gas, Aurrerá Coppel, y sus cientos de empleados, también son vallartenses y aportan a la recaudadora local. Todos, los negocios más pequeños, refaccionarias, talleres, llanteros, tientas de autopartes usadas, contribuyen en la economía local y dan decenas de empleos. Por ellos debería preocuparse el alcalde Arturo Dávalos, salir a dar la cara y de menos exigir una tregua.

Por naturaleza propia, más allá de reducirlo a una cuestión de legalidad o ilegalidad, el operativo vial es un acto abusivo y de injusticia que atenta contra un sector geográficamente identificado donde residen familias con menores ingresos. Circular por dicha carretera permite identificar un alto porcentaje de automotores de modelo atrasado y todos son candidatos a incumplir algunas de las estrictas obligaciones impuestas en las leyes del ramo.

Es altamente probable hallar camionetas de trabajo con un “maistro” albañil al volante transportándose a su obra con carretilla y cuchara en la batea. A la primera revisión no podrá acreditar seguro de cobertura menor, la refa o la cruceta, el equipo contra incendios, luces o direccionales intactas. En la primera semana de los operativos, fueron raros los vehículos de trabajo que escaparon de ser retenidos y enviados al corralón, de menos salvarse de uno o más folios.

Los lugareños, vecinos y avecindados de Ixtapa, Las Juntas y alrededores, tienen otras razones para sentirse víctimas del gobierno estatal y abandonados a su suerte por el municipio. Se multiplica la indignación cuando son echados del volante de su propiedad y ven las maniobras de una grúa sin placas trepando su camioneta de trabajo. Es un acto de injusticia, discriminatorio, porque a ellos les arrebatan su herramienta de trabajo por falta de placas y para ello los agentes destinan  un camión sin placas.

Ni Ixtapa es una comunidad que merezca ser segregada ni rebajada y relegada, ni los ixtapenses deben ser víctimas de actos seleccionados de autoridad.

El trato despreciable y ruin de los agentes estatales de blanco  ha despertado la ira de un sector de los lugareños por sentirse objetos de los operativos. Así como algunas grúas hacen su agosto en pleno junio abastecidos con los operativos, por el tramo circulan camiones urbanos, algunos sin placas, pero a ellos no los molestan. Tampoco son revisados camiones de transporte de material diverso.

Es inobjetable que por las calles de la ciudad circula un alto porcentaje de vehículos en condiciones irregulares. También debe ser alto el número de conductores sin poseer licencia de conducir. Son cifras que con un esfuerzo pueden revertirse. En ello puede cooperar la autoridad estatal con algunas plazas extras y extirpar los entuertos que padecen quienes acuden a tramitar su licencia. El titular de la Secretaría de Transporte, Diego Monraz Villaseñor puede empezar por autorizar algunas plazas de agentes a comisionar permanentemente al tramo urbano de la carretera 544 para hacer cumplir la ley continuamente y meter en cintura a los conductores. Si ese tramo es tierra de nadie y hace falta mano dura, es precisamente por irresponsabilidad de ellos.

Chamba la hay. Pueden empezar por exigir al transporte urbano cumplen con los estándares de calidad en el servicio a los usuarios. Para merecer los aumentos a la tarifa los camioneros se comprometieron a cumplir determinados condiciones. Son raros los casos de aire acondicionado. Sus recorridos no terminan la ruta completa. Hacen parada en donde se les ocurre. Levantan bajan pasaje en cualquier sitio. Niegan pasaje cuando están en “carreritas” con otro camión.

Es una burla para los usuarios que de la noche a la mañana la empresa del servicio de transporte urbano desaparezca rutas al antojo de los directivos de la misma. En las últimas semanas, por lo menos una media docena de rutas ha desaparecido, de menos modificada. Elegir al pueblo como objetivo es un acto canallesco del gobierno estatal, por privilegiar un atentado contra el pueblo y al mismo tiempo tolerar a los camioneros.

REVOLCADERO

Confesemos lo divertido que nos han sido eso de los operativos en el tramo Las Juntas-Ixtapa. Que los agentes de blanco se agarran de todo arreglárselas y despojarte de tu automotor. Tres veces los hemos retado. No son tan duros como nos lo han descrito. A distancia, bajo un acucioso vistazo, toman la decisión de abordar a la puerta del piloto. Hay un breve interrogatorio. Como que en ese momento la ganas o la pierdes. Es un momento clave. Hace recordar a los entrevistadores de las ventanillas de los consulados de Estados Unidos gabachos. Tenemos experiencia en las ventanillas de Guadalajara y de Ciudad Juárez, Chihuahua. Si guardas la serenidad de aquel kalimán mexicano, estos de blanco ni licencia de conducir te piden, no los entrevistadores gabachos tus cuentes bancarias. Los vamos a retar esta semana. Si podemos, hoy lunes y si no, mañana martes. Ayer, del centro a Ixtapa ayer al mediodía no estaban. Lo que es madrugar madrugar, los mordelones no   madrugan. Han de estar ya cansaditos. Lo que nos asombra es que llegaron con muchos viáticos. En una de esas y viven de las cortesías porque el hotel no es baratos.****** A manera de cerrojazo a las fiestas patronales de Ixtapa, el sábado se organizó un evento en las ruinas de lo que un día fue el lienzo Charro El Relicario. Hubo jineteo y bandas. Nos habían dicho que instalaría un lienzo portátil. Del graderío del vetusto lienzo, ya solo quedan algunos ladrillos. Lo que hubo fueron algunos tablones, maderas, que sirvieron de asiento. Se colocaron sanitarios portátiles. Son incómodos pero algo es algo. Los antiguos sanitarios ya no existen.  Conocemos a algunos charros, sobre todo tenemos por muy buenos amigos a varios dueños de caballos. Ellos no metieron mano en la organización de la charreada. El Relicario, o lo que queda de éste, tiene atrás una historia de cuando se clausuró de forma definitiva, allá en 1996. Se cerró a tiempo porque casi inmediatamente las graderías se desplomaron. A nadie le gusta invertir en el mueble. Bueno, ya hasta “el jerry” de los mariscos anda metidos en esos negocios pero no quiere invertir un tostón. ****** Por cierto, el que anda desatado es Víctor Bernal Vargas. El domingo se dejó ver por la cancha de futbol ejidal La Preciosa de Ixtapa. No somos aficionados al deporte de la patada pero nos enteramos que el secretario de Desarrollo Social del municipio fue invitado a la final de una liga amateur que integra equipos de Puerto Vallarta y de Bahía de Banderas. Ni modo que alguien nos niegue que Víctor Bernal es el candidato a la alcaldía del Movimiento Ciudadano, por lo menos del grupo del alcalde Arturo Dávalos Peña.


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