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Gerardo Sandoval Ortiz |

Los oscuros pactos de Héctor Gallegos y Luis Munguía

CONTEXTOS

En los críticos días de Héctor Gallegos, entre julio y agosto de 2013, cuando Ramón Guerrero lo sacó de la Dirección de Participación Ciudadana, fue llamado por Enrique Alfaro y allá en Guadalajara refrendó su lealtad y apoyo al ahora gobernador, y al proyecto de Luis Munguía.

Seis años después, en julio del año pasado, Enrique Alfaro ya como gobernador, renovó acuerdos políticos con el contador Gallegos de Santiago. A diferencia de su primero encuentro, esta última ocasión, Gallegos negó haber negociado chambas y chambitas para él, sus recomendados y hasta para el abogado Roberto Ascencio Castillo. Nadie pudo confirmar que Gallegos, o el abogado Ascencio, recibieran algún pago nominal.

La tarde del lunes 13 se confirmó de voz de Gallegos y del diputado local Luis Ernesto Munguía González de su alianza electoral. Se ha desenmascarado que el membrete “Corazón Vallartense” es una criatura nacida para ser plataforma del proyecto político del que Gallegos ha sido punta.

Gallegos y Munguía denotan cierta simulación al sostener el primero que condicionó al segundo su alianza estratégica a la exclusión de Guerrero Martínez en el proyecto. Fingen porque los operadores de Munguía le han recomendado vender la idea de haberse separado de su mentor.

En el grupo de Gallegos hay algunos ejemplares que por su vedetismo y comportamiento bien merecen una revisada. A Gallegos lo vieron llegar solo al Partido Acción Nacional en la época que se diseñaba la campaña a la alcaldía de Eva Contreras Sandoval, en los primeros meses de 2003. Trabajó bajo las órdenes del hoy alcalde Arturo Dávalos en la Coordinación de Logística. Le encargaron colocar la publicidad en la calle, lonas, gallardetes. Perdieron pero le hallaron acomodo en algunas chambitas menores hasta que en 2009, el grupo de “los arturos” lo apoyó para ir en la planilla de Ignacio Guzmán, otra vez por el PAN. Perdieron pero fue regidor plurinominal.

Las decisiones de Gallegos como regidor ya se saben. Abrazó con pasión la causa mochilista y nadie como él se enamoró del proyecto encarnado en Ramón Guerrero. Lo siguió más allá del PAN y fue tanto su fervor a “el mochilas” que sin renunciar al PAN y hasta el último día de su mandato de regidor lo apoyó. Fue su primer triunfo electoral y se lo atribuyó como una victoria personal.

“El mochilas” lo premió creando la “dirección” de Participación Ciudadana. Sin embargo, el romance Gallegos-Guerrero terminó abruptamente y en julio de 2013 Ramón Guerrero le dio una patada en el trasero. Acusó a Gallegos de no haber dado el ancho al frente de Participación Ciudadana, en concreto, por fracasar en los cambios de los Comités Vecinales.

Lo niegue y reniegue, los vínculos de Gallegos con Ramón Guerrero permanecerán en la memoria colectiva de los  vallartenses. En los días más críticos, Gallegos y Roberto Ascencio chocaron con “el mochilas” pero fortalecieron su respaldo a los chiquillos naranjas de Perfil Joven quienes  intentaron toda costa ganarle a Dávalos la carrera por la candidatura del Movimiento Ciudadano. Gallegos hizo enojar a “el mochilas” por ejercer presión y armar en Guadalajara “grilla” para beneficiar a Munguía. Ahí también fracasó.

Desde 2012 y hasta la fecha, Gallegos jugaba ya en contra de Dávalos y hacía equipo con Munguía, Magali Fregoso Ortiz, Oscar Pérez y Héctor Briseño. Los cuatro pretendieron la candidatura a alcalde. Y con el apoyo de Gallegos, los cuatro permanece unidos pero Munguía busca la ansiada candidatura. Tienen el apoyo del gobernador Alfaro.

El abierto abrazo de los fundadores de Corazón Vallartense a la causa de Munguía es el arranque de futuros pronunciamientos por darse en el transcurso del año. Son varios aspirantes que toman posiciones en el proceso electoral del 2021.

Gallegos debió asombrarse porque inoportuno desenmascare fue mal recibido por los exigentes usuarios de las redes sociales. Tacharlo de oportunista y golondrino, suena hasta generoso para todo el grupo.

Sentar en la misma mesa y bajo el mismo techo a Gallegos, Ascencio y el barzonista Fidencio Hernández Lomelí no fue buena idea. Juntos parecieran dar forma a una pandilla de vividores de la política, políticos inmorales, sin principios ni convicciones que anteponen sus intereses personales y degradan la vocación del servicio público.

Cuando en junio del año pasado trascendió que Gallegos y Andrés González Palomera pactaron con el gobernador Alfaro, el primero lo negó. El priista González Palomera guardó silencio, pero cualquier duda se aclaró cuando sus hijos se emplearon en el Instituto Tecnológico y en el Seapal. El contador nativo de Aguascalientes, Gallegos, respondió a las críticas creando Corazón Vallartenses, membrete que desde su fundación se sabía que estaba estrechamente relacionado al proyecto Munguía. Si no, es que todas, algunas de las posadas decembrinas ofrecidas por el contador se financiaron con oscuros recursos del diputado.

En el grupo de Dávalos, Gallegos no tenía cupo y él siempre lo supo. “Las monitas” de Dávalos desconfiaban de él porque en los momentos cruciales siempre se definía por jugar en contra. Después de la campaña pasada renovó votos y refrendó su lealtad a Munguía, bajo juramento de tener tanto capital como para convertirlo en el próximo presidente municipal.

Los actores y las circunstancias permiten apostar a otra desilusión del contador Gallegos. En su dolorosa aventura por Morena, le prometieron sería candidato y cuando impusieron a la química Laurel Carrillo Ventura se dijo defraudado, se fue del partido y vuelve a tocar las puertas del MC.

No hay por donde confiar en la palabra del diputado Munguía. Ni siquiera se le puede creer que los hará otra vez regidores al contador y al abogado Ascencio. Como “el mochilas” en su momento, Munguía aplica la misma fórmula de ofrecer chambas y regidurías, chambitas y direcciones, para sumar apoyos. Es más, ni siquiera es claro que el protegido de “el mochilas” y entenado del gober Alfaro vaya a ser el abanderado del MC.

Revolcadero

Mención aparte merece el barzonista Fidencio Hernández Lomelí. Como Santiago Gallegos es otro trotamundos de la política local. Los dos se declararon gallegosboys procedentes de Morena. Fidencio siempre ha presumido ser hombre de la izquierda. Alguna vez fue candidato a diputado federal por el PRD. En ese 2006, se colgó de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador y se agenció varios miles de votos. Sin embargo, desde la década de los 90 había coqueteado con el Partido Acción nacional. Lázaro Vázquez, un ex agente municipal de El Zancudo, lo llevó a fiestas y mítines panistas y sin afiliarse al PAN, apoyó dos o tres campañas.******* Agustín Alvarez Valdivia merece líneas aparte. El dueño de las Ópticas Alvarez no halla su lugar en la política local y ahora se interesó por incursionar en el Movimiento Ciudadano, aprovechando las urgencias del diputado Luis Munguía. Tres décadas atrás, Alvarez Valdivia hacía equipo con el priista Gustavo González Villaseñor. Aunque propuesto por el Partido Verde Ecologista fue regidor por el PRI en el trienio 2012-2015 y de ahí saltó al Fideicomiso de Turismo. Más atrás, fue miembro adherente del PAN e inclusive, en la administración de David Cuevas García 1998-2000 se desempeñó como Oficial Mayor de Padrón y Licencias. En el trienio 2004-2006, también por el PAN, fue regidor plurinominal gracias a Eva Contreras Sandoval quien lo invitó a su planilla. Aquí observamos que cuando el PRI cayó en desgracia, Agustín Alvarez abandonó el barco. Se unió al PAN en sus días de gloria y a la caída del panismo buscó otros horizontes. El lunes se declaró naranja, por lo menos seguidor de Munguía.****** Hace dos años, cuando Santiago Gallegos hacia precampaña para abanderar a Morena por la alcaldía contrató un lienzo charro allá por Playa Grande y ofreció en su cumpleaños un fiestón para sus seguidores. Eso fue en abril de 2017. Tres meses antes, Luis Munguía también organizó otra rumbosa fiesta. Los dos contrataron la misma banda Vaqueros Musical. Los dos procuraron con fiesta granjearse el apoyo de los electores. Gallegos ni pudo ni ser candidato y Munguía por poco pierde la elección para la diputación local, justo frente al moreno Bruno Blancas Mercado. ¿Qué creen? Pues ahora Munguía vuelve a contratar al mismo grupo musical de Xalisco, Nayarit dizque para celebrar a destiempo su cumpleaños. Como el año pasado no había elecciones pues no organizó fiesta pública y sólo invitó a unos cuantos amigos a una exclusiva fiesta. El membrete de Gallegos, Corazón Vallartenses, aparece entre los aparentes organizadores de la fiesta prevista para este fin de semana.


1 thought on “Los oscuros pactos de Héctor Gallegos y Luis Munguía

  1. Gallegos es como un chapulin. Brinca de un partido a otro buscando ser beneficiado del pueblo, solo quiere agarrar hueso y en muchos lados ni lo quieren. Acaba de salirse de Morena. 🤣🤣🤣

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