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Gerardo Sandoval Ortiz |

Las grillas internas de Morena Vallarta acentúan división

CONTEXTOS

El pasado jueves 13, “por grillo”, eliminaron a José Petronilo González Sinecio de un grupo privado de morenos en whatsapp lo que desató diversas reacciones, expresiones de malestar y dividió al grupo, y el inmediato anuncio del “ingeniero Petro” de abandonar temporalmente a Morena para dedicarse a un proyecto personal de trabajo y dedicarse al sindicato CATEM, “que es la línea sindical del gobierno federal actual”.

Se trata del grupo de militantes de Morena “Consejo Consultivo PV”, cuya creación se le atribuye a David Jiménez y Mónico Cervantes Ruiz y cuyos miembros se aproxima a los 100 miembros. Para ese jueves 13, varios morenos, incluyendo Mónico Cervantes, se decían hastiados por el protagonismo, juicios y condenas, y veces hasta insultos y “las grillas” del “Petro”.

Hasta hace algunos años, Petronilo González Sinecio era un desconocido y fue en el Partido Acción Nacional cuando lo desbordó su protagonismo. “No fue panista activo, solo adherente, y siempre fue chismoso, lioso. Y simplemente brincó convenientemente…”, nos escribió un miembro del CDM de PAN consultado para fines de este escrito.

De Juan José Cuevas García, “el Petro” se convirtió su más feroz enemigo dentro del PAN de tal forma que él y muchos panistas lo bloquearon y lo aislaron de toda actividad partidista. Al final, lo obligaron a irse del partido. Para la campaña electoral de 2015, ya estaba en Morena.

En Morena, el ingeniero González Sinecio se ha dividido entre quehaceres propios del activismo partidista y reforzar el nacimiento del sindicato Catem. Se trata de la Confederación Autónoma de Trabajadores, cuyo mando nacional está en mano de dirige Pedro Haces Barba, un individuo de oscuro pasado, con antecedentes penales de robo, extorsión y venta de protección. En su escrito del adiós temporal a Morena, describe a su sindicato “línea sindical del gobierno” de Andrés Manuel López Obrador.

Entre los morenos, el ingeniero Petro supo ganarse a pulso la animadversión y rechazo. La noche del miércoles 12, un miembro del “Consejo Consultivo” identificado como Efraín Guijarro, le recomendó “ser más claro y preciso” en sus comentarios “porque la verdad te cantinfleas mucho”.

Esa misma noche respondió con dos comentarios. Al amanecer del jueves, siguió. Siempre en solitario pues raramente sus opiniones generan reacciones. A eso de las 10:20 horas lo eliminaron del grupo. Lo acusaron de ser un instrumento de descontento y división del grupo. “Cuando la soberbia se manifiesta en insultar, deja de ser constructivo a la fraternidad”, escribió un miembro. Hubo alegatos en favor de la tolerancia y lo reintegraron a las 11:08 horas pese a que hay “personas que no están de acuerdo con el actuar del compañero (Petro)”.

Justo al mediodía de ese jueves 13, Petronilo difundió su escrito del adiós temporal a Morena y ahora ya por decisión propia, dos minutos después, se salió del grupo. Dirigiéndose a “Faustino”, les dijo: “ustedes tienen el mando. Yo percibo que la opinión o sugerencia que recibiste de algunos infiltrados te fue posible tomar decisiones. Mi tiempo para operar es limitado, aunque considero que lo poco que pueda aportar es suficiente o bueno para la gran tarea que tiene el equipo. Prefiero mantenerme como espectador. Yo solo espero que el trabajo que aquí se genere sea correctamente aprovechado”.

Más adelante escribió: “El poco tiempo que tengo para aportar a Morena evidentemente en donde seguiré militando, prefiero reservarlo para mejores tiempos requeridos, que serán importantes para el partido que fundó Andrés Manuel López Obrador. Yo creo que ahora es el tiempo de algunos enviados por un ‘patrón?’. Me dolería mucho estar presente en donde se cocinaran incongruencias y traiciones. En verdad prefiero reservarme para mejores tiempos. Como nunca he pensado en tomar posición temprana en ningún instituto, no lamentaría retirarme ahora de aquí. Lo comenté antes, o se lo comenté a alguien, estoy tomando una responsabilidad fuera ámbito político. Es en el tema laboral de ingeniería civil, y por otra parte en una dirigencia sindical (CATEM), que es la línea sindical del gobierno federal actual”.

En los días anteriores al jueves 13, González Sinecio recurrió a un agresivo discurso acusando la presencia de infiltrados en el grupo y lanzando advertencias de oportunistas en el partido con pretensiones de apoderarse de las candidaturas. Hubo algunas llamadas de atención, sobre todo de Mónico Cervantes, aparentemente “administrador” del grupo. Pero no fue el único que le reconvino a cuidar sus palabras.

Antes y después, como alguien lo escribió, el grupo fue invadido por “el espíritu de Petronilo”. Un tío de Ada, la esposa de Ramón Guerrero Martínez, reclamó airadamente a Jesús Villaseñor de ser “una persona conflictiva que te gusta llevar y traer chismes”.

El grupo es fiel imagen de lo que ocurre en cualquier otro grupo de morenos vallartenses. En el “Consejo Consultivo PV” hasta antes del retiro del Petro riñeron hasta por la cooperacha de 11 mil 500 pesos para la compra de tamales y el atole que regalaron en una colonia a principios de enero. Cuestionaron con un “quién es Carlos Arceo” quien acabó por responder con una aportación de mil pesos para los tamales. Fue el Petro quien recurrió a lenguaje virulento contra quien a su juicio no eran bien recibidos y dirigió sus señalamientos a “los pacos”.

Al interior del susodicho grupo se percibe una guerra intestinal en donde todos riñen contra todos. Le atizan al tal “Pelayo” y cuestionan los liderazgos de los tres regidores y de los dos diputados, Bruno Blancas y también Lorena Jiménez Andrade. No se pusieron de acuerdo con el viaje a Guadalajara, cuando hace dos semanas vino Bertha Luján y Alfonso Ramírez Cuéllar éste en su calidad de nuevo presidente nacional de Morena. Hay miembros en el grupo que recriminan hasta al mismo Mónico Cervantes que no se ha dado abasto para subrayarles los tres propósitos del grupo: Distribuir el periódico Regeneración casa por casa, participar en el proceso de afiliación del partido y formar e integrar la estructura electoral para la defensa del voto. Creando por lo menos un Comité de Base por cada uno de las 79 secciones del municipio. Por su berrinche, Petro se desentendió de esos compromisos.

Revolcadero

Desde su creación y hasta el 15 de enero, en el grupo todo era armonía hasta que ya entrada la tarde de ese miércoles 15, Petronilo González Sinecio tomó a personal el tema de los “infiltrados”. Reclamó a los administradores del grupo dar de alta a quienes consideró de enemigos y decía que su observación la elevó hasta el propio dirigente estatal, Hugo Rodríguez Díaz. Daba la impresión de tener algo personal. Ese día se atrevió a dar un nombre: María de Lourdes Verdín Ochoa. Relató que a dicha dama se le invitó a participar en la elección anterior pero declinó cuando le pidieron datos y nombres personal para registro en el INE diciendo ser “puro PRI”. Una hora después, la aludida le respondió: será honesta con usted, breve, concisa y no entraré en detalles… no niego el hecho de rechazar esa oportunidad pero en ese momento estaba muy decepcionada por el sistema político (…) lo que sí voy a negar ya defender rotundamente es haber argumentado que no los apoyaría que porque soy del PRI. En esa oportunidad estuve apoyando a Héctor Gallegos (…) Tampoco voy a negar que tengo una historia, un pasado peor también un futuro muy definido y les puedo asegurar mas no coronar que yo estoy con Amlo…”. El Petro intentó insistir con un “cualquiera dice eso, es una frase muy conmovedora “estoy aquí para apoyar, vengo a sumar”. Yo estoy exponiendo una observación de una actitud real”. Luego, cuando otros miembros le dieron la bienvenida, incluyendo Mónico Cervantes y David Jiménez, debió recular renegando por no tener “mando”.** Nos habían comentado que el tal Petro le armó la grilla a Mónico Cervantes y por prueba nos ofrecieron lo siguiente. El inge Petro escribió en el grupo: “Al compañero Mónico le gusta hacer de sus grupos de entomatadas con queso, huevos con papas y calabacitas! Desde luego que en una ruta o línea o cualquier van al canalizado cualquier eventualidad personal o de gremio va a relacionarse con el partido!”. Pues con esa actitud, como no le iban a dar una patada en el trasero. Se le olvidó ser él solo un invitado a la fiesta y pues quería ser el festejado. Cuando otro invitado al grupo leyó al Petro, abandonó al grupo y dejó la siguiente frase: “Hola, soy nuevo en este grupo y mi pregunta es si algún día se ponen de acuerdo porque yo veo que se ahogan en un vaso de agua. Veo mucha grilla de dos o tres personas, y creo que será mejor dar un paso aun lado. Muchas gracias Mónico por la invitación pero a mí me gusta construir y darle para adelante”. *** Como para dedicar todo el espacio alas palaciegas grillas de los morenos, un último comentario. El contenido de la cartita del “bye bye” y de sus buenos deseos a sus ex compañeros ha merecido diversas y contrarias interpretaciones. El Petro habla de un retiro temporal por tener temor de que ocurran traiciones y de esas cositas que ya antes le aplicaron a Héctor Gallegos. También hemos escuchado que desde la Catem saltará a un nuevo partido, partido también alineado al lopezobradorismo. O tal vez tiene razón un amigo moreno que nos dijo que el Petro no sabe ni que hacer.


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