Contextos Politica

La disputa por el cambio generacional de la UdG

No es fácil descifrar la decisión del “dueño” de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López pero al interior de esa institución existe el convencimiento de existir condiciones para concretarse el relevo generacional. Y de los seis candidatos a la Rectoría general, solo dos impulsarían ese cambio, uno y en mayor medida, Ricardo Villanueva, y José Alberto “el cone” Castellanos.

El sábado, Ricardo Villanueva Lomelí escribió: “no podemos esperar otros 64 años para repensar a la Universidad de Guadalajara”, debemos rediseñarla y prepararla para el futuro, para las generaciones que están y las que vienen”. Es apenas boceto de sus propuestas pero permite advertir dar un giro al timón.

Para el fin de semana elegimos en este espacio el tema de la elección del nuevo rector de la UdeG. Nos confirmaron una afirmación: el candidato oficial es “el cone”. Por separado, dos fuentes adicionales nos expusieron una detallada tesis: Villanueva tiene el mejor perfil y políticamente es la mejor propuesta por ser él confiable interlocutor con el gobierno.

Más allá de la contaminación propia doctrinaria hay quienes asumen posiciones realistas y están ciertos de haber condiciones para dar ese salto generacional pero sin equivocar rumbos. Es decir, equivocar la decisión de elegir al rector pudiera ser desastrosa.

La gran elección del nuevo rector se realizará este miércoles 6 de febrero. Para desgracia no hay optimismo que insinúe que se trata de uno proceso democrático. Si algo hay y de sobra dentro de la UdeG es la ausencia de democracia. La tiranía del “padillato” está por sumar las tres décadas y ese férreo control solo será roto desde adentro.

Prueba del control de Padilla López sobre la UdeG es la integración del CGU. Al centro Universitario de la Costa, le corresponden diez asientos en el máximo órgano de gobierno. Eso diez consejeros son: el rector del Centro, Marco Antonio Cortés Guardado y luego son tres directivos, tres maestros y tres estudiantes. Diez en total. El rector del CUCosta cumplirá a ciegas la “línea” del patrón. Fue el sustituto de Carlos Briseño Torres cuando fue destituido de la rectoría general por el mismo órgano en agosto de 2008.

Los tres directivos consejeros son Gloria Angélica Hernández Obledo, Jorge Ignacio Chavoya Gama ni Jorge Téllez López, respectivamente director de Estudios Sociales y Económicos, Ingenierías y Ciencias Biológicas y de la Salud. Por lo menos los dos últimos, porque los conocemos y son buenos amigos, hasta nos atrevemos a considerarlos parte del inventariado del CUC.

Maximilian Andrew Greig, Salvador Gudiño Meza y Maximiliano Cisneros Lomelí son consejeros representantes del gremio académico por las mismas razones que los anteriores, son piezas vitales del engranaje construido en muchos años por Padilla y su pandilla. Max Greig ya fue rector del CUC y Max Lomelí ha mostrado tal lealtad que es pieza calada hasta en elecciones constitucionales. No hay forma para siquiera pensar que emitirán un voto a contrasentido de los intereses del grupo.

José Norberto Palma Jiménez, Francisco Javier Zúñiga González y Marco Iván de Santiago Guzmán son los tres consejeros alumnos. Sobre ellos podemos depositar la duda de la autonomía e independencia al momento de votar. Sin embargo, son ellos quienes más resienten la presión en este tipo de procesos y por lo regular acaban por ceder a los tentadores ofrecimientos. De ellos se nutren los cuadros futuros y el vivo ejemplo lo son precisamente “el cone” Castellanos y Ricardo Villanueva. Alguna vez Raúl Padilla ocupó un escalón de este nivel.

La sociedad universitaria atraviesa una época en donde impera y “abunda la simulación política, académica y educativa”. Entrecomillamos la frase anterior por ser de autoría de un amigo universitario de quien no obtuvimos permiso para tomarle.

Hallamos inquietudes de universitarios sostienen y hasta alientan, no un rompimiento total con el “padillato”, pero sí la urgencia de un relevo generacional que lleva a la UdeG en posición de lograr grandes cosas. No conocemos ni sabemos de logros de Villanueva en el CUTonalá pero nos han hablado maravillas de su trabajo y por asumir el compromiso de hacer trascender a la UdeG . Sustraemos apuntes de su plan de trabajo y propuestas dadas a conocer en el CGU y de sus tres ejes difundidos por su equipo de campaña. De ahí podemos destacar que pudo obtener las certificaciones de certificación de calidad académica en todos los programas de pregrado y como centro universitario “líder ambiental” por la Semadet. En dicho campus logró la implementación de un módulo educativo multidisciplinario. Un amigo mutuo nos ha dicho que la propuesta es “exportar” a todos los planteles los  modelos que han sido exitosos por ser tener viabilidad, se reales y tener sentido.

Con nosotros no se trata de persuadirnos y menos de convencernos respecto a quien es el bendecido por Padilla. Las circunstancias ayudan a suponer que los “chavales”, Villanueva y “el cone” Castellanos estan colocados en la posición de ser considerados le futuro inmediato de la UdeG. los dos fueron presidentes de la Federación de Estudiantes de Guadalajara, aquella criatura engendrada en 1991 por Padilla que puso fin a la legendaria FEG.

Pero en tanto “el cone” hizo suyo el discurso populista y demagogo, y con esa banderola abrió la puerta a la elite y se granjeó el apoyo de Padilla, Villanueva se atrevió a correr riesgos, académicos y políticos, dentro y fuera de la UdeG. el resultado está a la vista. Villanueva es el discípulo más acabo del “padillato”. Posee más reconocimientos académicos y su formación es mucho más sólida que la de Castellanos.

El factor político es de suma importancia y debe ser valorado. Villanueva tiene sólidos vínculos con los actores de la política allá en la zona metropolitana de Guadalajara, en la entidad, relaciones que trascienden a todo el país. Su incursión en la política le permitió ampliar una visión más allá de las aulas. Es una experiencia con cimientos en la FEU. Fue docente en la licenciatura de derecho y maestría del mismo ramo. Fue consejero de su prepa la 7, consejero de centro en el CUCSH y ha sido consejero universitario 12 veces; coordinador general de patrimonio y luego de Servicios a Universitarios, además de miembro del Consejo Social de la UdeG. En 2015 candidato del PRI a la alcaldía de Guadalajara. Perdió y solo fue regidor plurinominal, de cuyo cargo se apartó para ser rector del CUCTonalá.

De Villanueva nos han dado un dato que nos hizo abrir los ojos: A Villanueva es a quien más confianza la tiene Padilla. Puede tratarse de una afirmación reveladora, capaz de ser la llave que descifre al misterio y abra la cripta donde se guarda el secreto que tan bien ha sabido guardar en estas semanas Padilla.

En otras circunstancia y tratándose de otro proceso de elección o cambio, ser el “candidato oficial” puede ser un arma de doble filo. En la UdeG no es así. Para desgracia o para bien de la institución tener la bendición de Padilla López es la garrocha para poder saltar la única aduana y tener acceso a la rectoría general. La democracia puede esperar. O bien, aunque sea por accidente, quizá ese anhelado cambio generacional procura la construcción de bases firmes para el destierro definitivo del “padillato”.

REVOLCADERO

Ser parte de los notables y de la elite de la Universidad de Guadalajara es redituable. Por los altos sueldos y también por algunas “entradas” extras a las que se puede tener acceso. Al fin y al cabo desde arriba hasta abajo se ha impuesto el modelo empresarial en el manejo de la centenaria institución. Tres rectores de centro, tienen asignado un sueldo del orden de los 90 mil pesos mensuales es un salario nada despreciable, acaso por abajito del tope máximo fijado por el austero, Andrés Manuel López Obrador. El rector del CUCosta Marco Antonio Cortés Guardado es uno de esos tres “rectores de centro”. Dos rectores, Carlos Beas Zárate, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuaria, y Lilia Victoria Oliver Sánchez, del Centro Universitario de la Costa Sur, ganaban hasta diciembre 105 mil. El resto, devengan 85 mil pechereques, entre ellos el rector del CUCSH, Héctor Raúl Solís Gadea. Al menos hasta diciembre pasado el portal de transparencia indicaba que el rector general tenía asignado un sueldo total de 135 mil pesos y el secretario general, Alfredo Peña Ramos 107 mil del águila. Otros de la “burguesía dorada”, como los llamó alguna vez un gobernador son el titular del SEMS, Javier Espinosa de los Monteros, la contraloría María Asunción Torres Mercado, el director de finanzas, Gustavo Cárdenas Cutiño, la coordinadora académica, Sonia Reynaga Obregón y el abogado general, Francisco Javier Peña Razo. En el mismo orden, respectivamente cobran 85 mil, 86 mil, 80 mil, 86 mil y 88 mil. Pero arriba de todos ellos, está el coordinador de Comunicación Social, Everardo Partida, con su mesada de 89 mil pesos.****** A una semana de abrir un lunar en la montaña camino a Mismaloya, en donde borraron árboles para abrir campo a moles de acero y cemento, vino el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, la Semadet, Sergio Humberto Graf Montero, jaló al alcalde Arturo Dávalos peña, se reunieron con un grupo de ejidatarios y dizque se comprometieron a impulsar acciones para la conservación de la montaña. Juan Pueblo solo les dice que más acciones y menos discursos. Que le apuren a lograr de menos esa declaratoria de Área Natural Protegida, la clave para garantizar por lo menos en el papel la selva de las  montañas que rodean al destino. Lo demás, no ha ido más allá de ser pura saliva. Solo podemos agregar que nuestros amigos de Mismaloya tenían razón cuando nos dijeron que Fernando González Corona era tan voraz y tan poderoso que hasta el curso de la carretera iba a cambiar. No creímos que sería capaz pero pues sí, ya el alcalde Dávalos confesó que ya el ex alcalde pidió y le concedieron mover la carretera más arriba del cerro. Que es una suerte de permuta, cambia una franja del cerro, que ahí es suyo, y él se queda con la franjita de la carretera y aprovechará ese piso firme para construir por lo menos dos moles de acero y cemento de 20 pisos cada edificio. Tome con mesura ese último dato que no hay nada oficial. Lo oficial es el permiso de la autoridad federal y estatal para talar árboles y en esos coamilitos construir pisos y más pisos.******  No sabemos a ciencia cierta qué cargo tenía Perla Alarcón en el organigrama municipal pero regularmente la vimos con un micrófono en la mano en tareas de “maestro de ceremonias”. Supimos de ella allá por octubre que pidió ser tomada en cuenta para el área de Cultura pero esa posición ya estaba reservada para Marina de Los Santos. Al aproximarse el fin de año ella misma confió a sus amigos sus planes de renunciar y trabajar de manera independiente, para quien la contratara. ¿Para hacer qué?  Bueno, que es tan versátil la dama que también tiene inquietudes de darse tiempo para su carrera de cantante. Hace dos semanas presentó su escrito de renuncia y se hizo efectiva a partir de este pasado 31 de enero. La conocimos, no es amiga, nunca la tratamos, menos la saludamos pero ojalá y le vaya bien, si es en la cantada, está bien. En una de esas la vemos dar el salto de algún programa del canal de González Corona al “canal de las estrellas”. Conste, no piensen mal, que no hay ironía, mofa ni sorna en lo absoluto.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like